Ese sentimiento
Imagen: Andres Macera

Siempre es misteriosa la felicidad. Aparece en cualquier circunstancia y por razones que no parecen, cuando uno las piensa, las debidas. Pero la palabra deber es o me parece bastante difícil de aplicar al concepto de la felicidad... hay tantos motivos para el dolor que siempre nos parecen pocos los de la felicidad.

Al pasar los años y darnos vuelta, creemos poder dar cuenta como si de una suma o una resta se tratara, cuando el tiempo que es lo que siempre pasa y no deja de pasar no es acumulable. Pero hay intermitencias en los haberes... Cualquiera sabe que un día será último y habrá uno que efectivamente lo será.

Es extraño que más allá de mis pasiones, la de Central sea para mí predominante y anoche lloré de alegría. Tan sin sentido es la vida que uno la subordina a sus colores y en una camiseta que es para mí la piel del alma. Están los partidos jugados en los huecos y en los potreros, el Lean, uno de mis amigos que he perdido, la amistad compartida que es la pasión más noble, los días de la infancia... algo de la esquiva esperanza. Estoy seguro que ese sentimiento me acompañará cuando me vaya. ¡Viva Central, mierda!

 

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