Residencia en la lengua

El saludo a la Mamadre 

De un paisaje de áureas regiones

Yo escogí

Para darle querida mamá

Esta humilde postal. Neftalí

Postal manuscrita, fechada en Temuco el 30 de junio de 1915. 

Se considera que es el primer poema de Pablo Neruda.

 

Las sirvientes

Con la guagua en los brazos van pasando la vida

que es tan larga tan larga! Y es tan dura, tan dura!

Para después que exista la Tierra Prometida

y que ahora haya leche para la criatura!

Para la criatura de los ojitos castos,

de las manos temblonas, de la carne inocente,

para el niño sin padre que nació como pasto

del camino que pisa casi toda la gente...

Y pensar que mañana la noche estremecida

recogerá la guagua casi recién nacida

y poquito a poquito se llevará a la madre...

Y cuando caminito de la tumba los lleven,

ante el cortejo lento de hombres que no se mueven

no habrá un niño que llore, no habrá un perro que ladre...

 

Significa sombras 

Qué esperanza considerar, qué presagio puro

qué definitivo beso enterrar en el corazón,

someter en los orígenes del desamparo y la inteligencia

suave y seguro sobre las aguas eternamente turbadas?

Qué vitales, rápidas alas de un nuevo ángel de sueños

instalar en mis hombros desnudos para seguridad perpetua,

de tal manera que el camino entre las estrellas de la muerte

sea un violento vuelo comenzado desde hace muchos días y

meses y siglos?

Tal vez la debilidad natural de los seres recelosos y ansiosos

busca de súbito permanencia en el tiempo y límites en la tierra,

tal vez las fatigas y las edades acumuladas implacablemente

se extienden como la ola lunar de un océano recién creado

sobre litorales y tierras angustiosamente desiertas.

Ay, que lo que yo soy siga existiendo y cesando de existir,

y que mi obediencia se ordene con tales condiciones de hierro

que el temblor de las muertes y de los nacimientos no conmueva

el profundo sitio que quiera reservar para mí eternamente.

Sea, pues, lo que soy, en alguna parte y en todo tiempo,

establecido y asegurado y ardiente testigo, cuidadosamente destruyéndose y 

preservándose incesantemente,

evidentemente empeñado en su deber original.

 

Estos poemas pertenecen al primer volumen de la Poesía completa de Pablo Neruda que acaba de publicar Seix Barral. Este volumen incluye los trabajos del gran poeta chileno realizados entre 1915  –poesía adolescente y de extrema juventud– hasta el año 1947. 

El último poema es el que cierra Residencia en la tierra I de 1933. 

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