Esta nota contiene spoilers; reiteramos: esta nota contiene spoilers. Que refieren a la cuarta y última temporada de Unbreakable Kimmy Schmidt, sitcom creada por Tina Fey y Robert Carlock, cuyo episodio último lanzó Netflix a fines de enero. Sabrán quienes hayan visto la serie, y se enterarán quienes no, que el programa sigue las andanzas de Kimmy (Ellie Kemper), muchacha de tozuda perseverancia y optimismo saturado, que va aclimatándose a Nueva York tras escapar del búnker donde estuvo encerrada durante años, secuestrada por el líder de una secta (Wayne Gary Wayne, interpretado por Jon Hamm) que convenció a ella y a otras muchachas de que el apocalipsis había acaecido, de que el mundo se había acabado. Pues, tras romper amarras y estelarizar muchas accidentadas aventuras en la Gran Manzana, la última temporada presenta a la atípica heroína abrazando su vocación de escritora, presentándose en editoriales de renombre con la ilusión de que publiquen su primer libro infantil, The Legends of Greemulax: una alegoría de sus experiencias en el búnker de Wayne; un libro fantástico que pretende enseñar a chicos y chicas sobre el “pequeño monstruo” en que se convierten cuando quieren algo que le pertenece a otra persona. En la serie, las editoriales bochan su historia, una metáfora de la masculinidad tóxica; pero sin dejarse desalentar, la persistente muchacha crea una web para su libro y el esfuerzo paga: The Legends of Greemulax es un hit (no solo entre niñes, también entre jóvenes adultes) y Schmidt deviene una autora tremenda exitosa. Tan exitosa, de hecho, que está por pegar el salto de la ficción a la realidad…

Tal como suena: desde abril, y gracias a la editorial norteamericana Little Brown Books for Young Readers, cualquier persona podrá hacerse de una copia real de The Legends of Greemulax y zambullirse en el viaje del joven Penn, un purrete que ayudado por una muchachita sorteará numerosos obstáculos para no convertirse en un azulado monstruo peludo, ni sucumbir a la tradición de su poderosa tribu que demanda a sus integrantes no mostrar nunca jamás emociones. Un libro que, según la editorial, “sigue la tradición de J. K. Rowling y Roald Dahl”, y lleva el gancho de Kimmy. Aunque, siendo ella misma un personaje ficcional, haya necesitado la ayuda de una autora real… Haga su entrada la reputada escritora canadiense Sarah Mlynowski, con base en Nueva York, que suma varios best sellers en su hoja de ruta (por caso, la saga Whatever After) y es además cofundadora de OMG Book Fest, festival que incita la lectura entre piberío de primaria. Convocada para la ocasión, prestó Mlynowski su ejercitada pluma para dar materialidad a The Legends of Greemulax, que arribará en breve a Amazon y librerías de Estados Unidos con sus más de 200 páginas, rebosantes de dragones, bosques de caramelos y lagos de budines, y de moraleja bienhechora contra la masculinidad tóxica.