LA VICTORIA DE ñULS SOBRE GIMNASIA ASEGURO EL CAMPEONATO DE VELEZ
Con un gol de Fernando Crosa —figura del partido— a los tres minutos, el equipo de Dabrowsky le amargó la tarde a los 5000 hinchas platenses que todavía tenían ilusiones de salir campeones. Los leprosos se aprovecharon de la desesperación del equipo de Griguol y pudieron sostener la ventaja.
1 ñULS Ignacio González (7); Quiroga (6); Diego Crosa (7), FERNANDO CROSA (8); Mateo (5), Franco (5), Fagiani (7); Liendo (7), Duscher (6); Quintana (4) y Müller (5). DT: Ricardo Dabrowsky.
0 GIMNASIA Noce (5); Sanguinetti (5), San Esteban (4), Pereyra (4); Messera (3), Larrosa (4), Yllana (6), Dueña (4); Guglielminpietro (4); Sava (5), Sosa (4). DT: Carlos Griguol.
Arbitro: Daniel Giménez (5).
Cancha: Coloso del Parque.
Gol: PT: 3m Diego Crosa (N).
Cambios: ST: 8m Romero por Dueña (G), 17m Zamora por Quintana (N) y Gatti por Messera (G), 35m Lujambio por Müller (N), 37m Cavallo por Yllana (G) y 45m Vojvoda por Liendo (N).
Incidencias: Amonestados Liendo y Müller (N), Sanguinetti y San Esteban (G).
Recaudación: $ 57.965
Por Gabriel Pennise
Gimnasia quedó hecho pedazos. Llegó a Rosario con la obligación de victoria, lo acompañaron cinco mil hinchas y la ilusión de definir con Vélez en La Plata. Nada pasó. ñuls le preparó una gran tribuna para que tengan comodidad. Pero dentro de la cancha le tendió una trampa mortal. La del anticipo, la del orden, la que convirtió el gol de Diego Crosa en un puñal para marcar una herida que no cicatrizó. Es cierto que ñuls jugaba por el honor y nada más. Tan veraz, como que los jugadores le debían una alegría a sus hinchas. Ganarle a Gimnasia y dejarlo vacío de esperanza, mientras le daban la diestra al querido Marcelo Bielsa —ahora campeón con Vélez—, fue cumplir con un debe. Y también sirvió para tramitar un crédito de confiabilidad futura. Contó con la seguridad Nacho y los hermanos Crosa en el fondo. Y la solidaridad del resto para armar su triunfo más significativo del año.
Gimnasia vino para vivir su fiesta. La disfrutó desde las trece, hora en que se abrieron las puertas del estadio, hasta el minuto tres de partido. Momento en que Diego Crosa, de cabeza, capitalizó un corner enviado por Duscher. Primer indicio de una tarde negra para el Lobo. Primera señal del dominio psicológico de ñuls. Esa fue la clave del partido. Mientras Gimnasia sufría por no saber como atacar, ñuls con mucha concentración anticipaba para cerrar su defensa. Una tendencia que se agigantó en el segundo tiempo, cuando Gimnasia fue puro pelotazo. Y ñuls inteligencia para contragolpear, que tuvo un lunar en la falta de definición de Quintana y Zamora.
Tácticamente mandó ñuls. Cerrándole los costados con Fagiani sobre Guglielminpietro, en la izquierda, y Mateo con Dueña por derecha. De esa manera, maniató el mejor argumento ofensivo de la visita: desborde y centro. Con esa fórmula como cabecera, Gimnasia logró sumar la mayor cantidad de puntos. Entonces el equipo de Timoteo no tenía alternativas, cayó en los insufribles pelotazos frontales que fueron controlados por los hermanos Crosa, quienes sacaron del partido al temido Roberto Sosa. A la hora de jugar, Duscher, puesto en el medio como recuperador de pelotas, fue la salida criteriosa. Gastón Liendo el cambio de ritmo. Y Quintanita el encargado de dilapidar dos mano a mano con Noce, por no sentir la definición como medio de vida.
La vida por dos goles. Habrá sido la base con que Griguol arengó a sus jugadores en el entretiempo. Lo cierto es que resignado a no poder jugar, Gimnasia se metió en campo de ñuls a pelear el partido. Con el empate no le bastaba, debía ganar. Avanzó ciego, corrió y chocó. Nunca pensó el partido. No se le cayó una idea, y para colmo, cuando Sava y Guli sacaron del revoltijo general dos posibilidades claras, las tapó González. Griguol probó con Romero por el lado de Fagiani, y pasó a Guglielminpietro a la izquierda. Nada cambió hasta el final. Dominio cabeza dura, pero poco efectivo. Sólo estaba la esperanza del empate porque Zamora y Lujambio se encargaron de desperdiciar las asistencias de Liendo. Caso contrario, ñuls hubiera ganado por un par de goles de diferencia.
La fiesta cambió de lado. Y fue justo. Porque los hinchas de ñuls vieron pasar por el Coloso los triunfos de Boca y Vélez. Los empates ante River y Central. Es como que el Clausura se iba a despedir sin alegrías, ni razones para festejar. Hasta que llegó Gimnasia se instaló en su casa sintiéndose casi local, por eso el fervor del final. Aunque el triunfo no tenga premios importantes. Aunque se trate sólo de ganar un partido. Era una sensación contenida. Además de quedar latente la confianza en un equipo que empezó a crecer de cara al Apertura.