DESDE EL 1 DE JULIO SE VENDE LA DROGA CONTRA LA IMPOTENCIA

Para cuando se apaga la luz...

Aunque se la conoció con el nombre de "Viagra", en la Argentina se llamará "Sildefil". Es la droga contra la impotencia. Se venderá en farmacias y con una serie de contraindicaciones a tener muy en cuenta.

Por María Noel Raschetti

En Estados Unidos se la conoce como Viagra, la droga que vence la impotencia masculina, eso que los médicos llaman "incapacidad de mantener una erección lo suficientemente rígida y el tiempo necesario como para finalizar el coito". A la Argentina llegará el 1 de julio con el nombre de Sildefil. Y antes de que comience a comercializarse en las farmacias, los funcionarios de salud advirtieron sobre su utilización. "El Sildefil no puede ser usado con todos los pacientes, ni recetado por cualquier profesional", advirtió Miguel Angel Cappiello, subsecretario de salud pública de la Municipalidad de Rosario. Algo en lo que coinciden otros funcionarios sanitarios, según pudo establecerlo este diario.

El 8 de junio, la Food and Drug Administration --entidad que en Estados Unidos regula los alimentos y los medicamentos— recibió 16 denuncias sobre casos de muerte en pacientes que tomaron Viagra. Los pacientes presentaron alguno de los siguientes cuadros: accidente cerebrovascular, isquemia miocárdica, infarto cardíaco agudo, arritmia ventricular, paro cardiopulmonar, dolor de pecho.

Pero sorpresivamente, el jueves 11 de junio, la Administración Nacional de Medicamentos y Tecnología Médica (ANMAT) consintió el expendio del Sildefil, pero avisó que su venta será bajo receta archivada. El permiso se oficializó después que la FDA entendió que no se reveló en ninguna oportunidad relación directa con los casos denunciados.

Sildenafil, droga sintética que invadirá las farmacias argentinas a partir del 1 de julio, será comercializada por el laboratorio británico Pfizer --el descubridor— como así también por Bagó de los Estados Unidos, aunque bajo el nombre de Sildefil y Lumix respectivamente, aunque sólo aprovecharán el cincuenta por ciento del mercado local, el porcentaje restante estará en manos de empresas nacionales cuya autorización de venta está evaluando la ANMAT.

"Según parece --remarcó Graciela Pensa, presidenta del Colegio de Farmacéuticos de la provincia, segunda circunscripción— hubo varios pedidos de negociación de otras drogas, pero no sería la sustancia auténtica sino una imitación importada del sudeste asiático".

El Colegio de Farmacéuticos, por intermedio de su presidenta, recomendó a la gente "concurrir a su médico y a farmacias reconocidas, que son una seguridad para la población, donde su titular los sabrá guiar".

Renée Calafato, asesora científica de la Confederación Farmacéutica Argentina, comentó que "estaba en tratativas una teleconferencia con el fin de brindar información a los farmacéuticos sobre el uso correcto de este medicamento", poniendo énfasis en la responsabilidad ética de éste como educador sanitario.

Por su parte, el doctor Alfredo Garnica, jefe de zona salud VIII del Ministerio de Salud de la provincia, creyó que "la venida de la notificación a Rosario depende de la agilidad del ANMAT", pensó que dicho ente "se ha visto sobrepasado o bien con la información suficiente, la que no esperaba tan rápido y eso originó su pronta resolución".

Pero un comunicado del Ministerio de Salud de Santa Fe, a través del responsable del Programa de Farmacovigilancia, Elbio Costaque, alertó que el Sildefil estaba contraindicado para personas con insuficiencias vasculares, alcohólicos o que consuman otros medicamentos con nitratos o nitritos "ya que el resultado puede ser una importante y súbita caída de la presión arterial, con los consiguientes peligros de dicha caída, en pacientes con alteraciones cardiovasculares que se agravan con tales descensos de presión".

El doctor Cappiello explicó que "la impotencia puede ser de origen psicológico u orgánico, en este último grupo las causas más frecuentes son las alteraciones cardiovasculares, la diabetes, alcoholismo", como así también se da en pacientes "que toman drogas para el aparato vascular, que han sufrido algún accidente con secuela en su médula o que han sido sometidos a operaciones radicales sobre todo en la zona pelviana".

El subsecretario de salud pública de Rosario confesó que "en el último mes, cuando se difundió el descubrimiento de la droga, el 80 por ciento de las consultas particulares se relacionaron con la invención farmacológica" y con la fantasía generalizada que despertó en cuanto a su "beneficio en la erección de individuos que no sufrían de impotencia, lo cual no es así". Y agregó que un número importante de ciudadanos "puede llegar a ejercer cierta presión sobre los profesionales para conseguir una dosis" y es allí donde puso de manifiesto la "ética y el respeto médico".

Además el mayor tránsito de hombres por los consultorios, aunque sea por curiosidad, trajo aparejada la tan mentada prevención médica de afecciones como el cáncer de próstata y la diabetes, ya que para diagnosticar la impotencia se requiere como mínimo un chequeo prostático. Además debe tener en cuenta que uno de laboratorio incluyó la glicemia en la composición de la droga, dato a tener en cuenta en la Argentina, donde se estima que 1.500.000 de personas son diabéticas y no lo saben.

Lo primordial para el doctor Cappiello es "el diagnóstico correcto" ya que en el caso de impotencia de origen "psicológica por más que se la trate con Sildefil, no se obtendrá una respuesta satisfactoria" y para que no genere dependencia psicológica en pacientes con disfunción sexual de base orgánica "se va a tener que actuar multidisciplinariamente", concluyó.

Visto de esta forma, el panorama cambió y se derrumbaron falsas expectativas, y aún más si se considera que por el momento no se determinó que los compradores de Sildefil o Lumix, vayan a gozar de descuentos por contar con obras sociales, o en caso de realizarse estudios indispensables para el diagnóstico. Cappiello alegó que "si se tendría que dar cobertura a un universo que desconocemos de cuántas almas se compone, no habría presupuesto que alcance en estos momentos".

No obstante, en Rosario hubo bolsillos que no se resistieron a la tentación de probar Sildefil, porque, según aseguró el subsecretario municipal, "aquí ya hubo pacientes que la tomaban, la conseguían en Brasil o Estados Unidos" y recalcó "por lo menos hay un profesional en Rosario que ha estado haciendo algunos ensayos con esta droga".

Aunque el vil metal no lo es todo. "Si la mujer no contribuye con su estímulo no hay Sildefil que valga", dictaminó Cappiello.