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OTRO TIEMPO

Por María Zulema Amadei

"Fecha: calculo que 1946 o 1947.

Papá había sido campeón en Esperanza. Los dos años que dirigió a Juventud, ¿te acordás? Un equipo que de once jugadores siete eran Montalbetti. ­Esos son genes! Volvimos a Santa Fe. Hacía sus primeras experiencias en 'su Gimnasia'. Aquél que lo formó, aquél que lo vio crecer, el que lo recibió de vuelta, el que tenía a Don Gudiño como directivo, el que tenía, como aún hoy, su 'visera'. Papá decía 'igual a la de Independiente'...

Salíamos juntos. El con la Raleigh, que después monté de costado, y yo en la verde de mujer, para que a vos también te sirviera. Pedaleábamos juntos: Boulevard Galvez, Avda. López y Planes, Ciudadela. Le tocaba una nueva experiencia: enseñar...

Durante los entrenamientos, me daban una número 3 que compartíamos entre 20 o 30 chicos atrás del arco.

Vinieron los partidos, yo al lado, adentro de donde estaba El. Me bañaba con los jugadores, asombrándome de sus vellos, que yo no tenía y de sus conversaciones, que no entendía.

Las victorias se suceden. Después de 15 o 20 años, Gimnasia pelea con Unión y Colón el campeonato de la Liga. Era el regreso glorioso de Gimnasia, aquel del Chueco García, Huesito Pontoni, Macho Loyarte, Magan, Amadei... Nunca creyeron en la AFA, en la profesionalización. Prefirieron no creer en los nuevos tiempos. Repito cuarenta y seis o cuarenta y siete... Cancha de Gimnasia, se pelea el campeonato frente a Unión.

Primer tiempo, uno a uno.

Segundo tiempo, faltan 10 minutos. Lesionan a un delantero de Gimnasia. Papa, entrenador, y el aguatero, lo socorren. Entendé que no había médicos ni auxiliares...

Se reanuda el juego. Aguatero y padre regresan pasando por atrás del arco contrario.

Dejo para otro día contarte las diferencias de las reglamentaciones...

En ese momento Gimnasia ataca nuevamente y por la derecha el wing, ala, puntero, como te guste, bien cruzado, termina una jugada rápida, patea y ­gol! ¿Gol? El árbitro marca el gol. Un par de jugadores de Unión protestan, el referí duda, le pregunta al línea sin poder tomar una decisión.

Papá estaba atrás del arco. El referí va hacia él y conversa. Vuelve al medio de la cancha, habla con los jugadores, indica saque de meta y anula el gol.

Papá le dijo que la pelota había entrado por el costado rompiendo la red. La verdad.

Al año siguiente, Gimnasia fue campeón.

Por ese gesto, papá recibió la medalla Nobleza Piccardo, que premiaba la nobleza en el fútbol. La tengo yo".

Es decir, la tiene mi hermano (Marcelo Antonio Amadei), que de él es este relato.

Yo sólo te lo paso esperando el segundo tiempo.

Nota: hoy lunes se inaugura una muestra de arquitectos en el pasaje PAM, subsuelo, a las 20 horas. Algo de ella mostrara la pasión de multitudes, no se si será buena o mala, pero si te interesa el fútbol, su relación con las artes plásticas o alguna de esas cosas, te esperamos. No te olvides, no te ocultes, atrás de cada proyecto puede estar un éxito, ­muchacha!