ANTE POCA GENTE, LE GANO 2 A 0 A HURACAN BUCEO DE URUGUAY
Apenas 2000 mil hinchas fueron testigos de la victoria de Central, que ahora jugará una de las semifinales de la Conmebol.
2 Central: Buljubasich; Cappelletti, Casiani, Cuberas, Jara; Daniele, Hugo González, Rivarola, Ezequiel González y Walter Gaitán; Bustos Montoya. DT: Edgardo Bauza.
0 Huracán Buceo: Piña; D. Jaume, Santarcieri, Castel; Carve, Martínez, Cataldo, Castillo, E. Jaume; Curbello y Cardozo. DT: Javier Beethoven.
Goles. PT: 40m. Rivarola (C). ST: 12m. Walter Gaitán (C).
Cambios: 45m. Medina por Cataldo (HB). ST: Rocchi por Jara (C), Flores Coronel por Bustos Montoya (C); Pou por Castel (HB); Marra por Daniele (C); Bento por Castillo (HB)
Arbitro: Carlos Torres (Paraguay).
Por Alejo Diz
Central le ganó 2 a 0 a Huracán Buceo, en un partido mediocre pero que controló con facilidad — aunque mostrando algo de fútbol por primera vez en la nueva era de Bauza— y que fue presenciado por 2000 mil hinchas que resistieron el frío en el Gigante de Arroyito. El canalla, que también había ganado el primer partido por 3 a 2 en Paysandú, ahora jugará una de las semifinales por la Copa Conmebol.
Por la imperiosa necesidad de Huracán Buceo de conseguir una victoria se podía esperar una actitud generosa que hubiese animado el partido. Pero nada de eso ocurrió. Los uruguayos buscaron explotar por el medio la habilidad de su jugador más inteligente: Fernando Cardozo. Es por eso que el delantero se escapó por derecha y ejecutó un centro preciso que Cataldo desvió por sobre el travesaño.
La propuesta de Central fue clara, pero poco se puso fue puesta en práctica por los dirigidos por Bauza. Un mediocampo superpoblado con cinco volantes (dos de contención y tres de creación) buscaron pisar suelo firme en el medio y sorprender por los volantes—laterales Rivarola y Ezequiel González. Pero en el área rival Central careció de presencia goleadora.
Recién a los veinte minutos del inicio Central realizó algo de lo pensado: una precisa combinación entre Walter Gaitán y Ezequiel González terminó con una gran habilitación hacia Rivarola, que se desprendió por el carril izquierdo —como quiere el Patón— y desvió su disparo hacia la parte exterior de la red.
Parecía que Central, con esta jugada, se había dado cuenta por donde debía caminar. Así se adelantó unos metros y comenzó a tejer jugadas con mayor velocidad. Como una media vuelta de Bustos Montoya que el arquero Piña vio cómo se iba cerca del palo derecho.
Pero sobre el final de la etapa el gol de Rivarola de tiro libre le permitió al canalla encontrar una ventaja que parecía que nunca iba a llegar.
En el complemento, Central mejoró algo en la producción ofensiva, pero en el fondo una vez más se olvidó de mostrar seguridad. Una vez más la defensa auriazul sembró interrogantes en su coordinación. Por eso el visitante con una limitada economía de recursos lo complicó. Pero las ingenuidades de los uruguayos pudieron más. Sobre todo Cardozo, quien se cansó de perderse goles.
Después de una serie de centros, Cappelletti devolvió la pelota al corazón del área y con un cabezazo del solitario Walter Gaitán, Central decretó el segundo gol.
Con este resultado, Huracán Buceo se quebró y a partir de allí y acaso por primera vez en la éra Bauza, Central comenzó a mostrar algo del fútbol que quiere la gente, de la mano de Ezequiel González.
Central probó un nuevo sistema táctico que por momentos dio resultados a partir de la movilidad y el manejo de Walter Gaitán, pero sin deslumbrar.
De todas maneras, y aunque sea por una noche, los hinchas canallas se fueron del Gigante con la sensación de haber visto algo de fútbol. Y habrá que conformarse.