La Legislatura transformó una "herejía" en la ley de Tránsito

La norma había sido aprobada sin el Título 8§. Ayer las dos cámaras legislativas volvieron atrás sus pasos para corregir el error, que había sido calificado por Favario como "una herejía".

Desde Santa Fe

La Legislatura sancionó ayer en los términos que manda la Constitución de Santa Fe la adhesión de la provincia a la Ley Nacional de Tránsito. Las dos Cámaras volvieron sobre sus pasos para corregir una norma que estuvo a punto de ser comunicada al Poder Ejecutivo el viernes último sin haber completado el trámite parlamentario, en un hecho que el diputado Carlos Favario (PDP) llegó a calificar como una "herejía jurídica". En menos de una hora y sobre tablas, Diputados y el Senado votaron todos los capítulos de la ley, entre ellos el ya famoso Título 8§ que fue omitido por la Cámara alta cuando trató el asunto en noviembre pasado. El caso no tiene precedentes en la historia institucional de la provincia, tanto por el intríngulis que llevó a Favario a impugnar el proceso legislativo y advertir que la "la ley era trucha", como por la forma en que ambas Cámaras corrigieron ayer sus propios errores.

"Ahora la ley se ha saneado debidamente y se ha producido una sanción de acuerdo a lo establecido por la Constitución", dijo el legislador del PDP, quien el lunes acordó con el vicegobernador Gualberto Venesia la mecánica para evitar que el yerro parlamentario se transforme en un escándalo mayúsculo. Favario se declaró incluso "plenamente satisfecho por haber contribuido a que la Legislatura ande por el buen camino y se haya aprobado una norma de acuerdo a las prescripciones constitucionales".

La primera rectificación se produjo en Diputados, donde Jorge del Bianco presentó un proyecto para remover dos obstáculos legales: derogar una resolución aprobada en abril último para reinvidicar su rol de Cámara de origen del asunto y dejar sin efecto una segunda resolución que votó el 3 de setiembre con la que pretendió sancionar la ley, pero sin votarla en general y en particular, artículo por artículo. Ese artilugio que se usó hace 15 días había contaminado el trámite legislativo de tal manera que no sólo era discutible que Diputados hubiera sancionado la ley, sino que --en el caso que se acepte el extraño sistema de votación-- también tenía su propio caballo de Troya: al aludir al texto del Senado repetía su mismo error, omitía el famoso Título 8§ que en el mejor de los casos nunca había sido aprobado. La propuesta de Del Bianco fue votada por unanimidad por lo que Diputados se convirtió entonces en Cámara revisora y quedó en condiciones de volver a tratar nuevamente la ley de Tránsito.

Inmediatamente después, Favario pidió que la Cámara autorice la abstenciones, como una devolución de gentilezas políticas por la forma en que el oficialismo había tomado su prédica a favor de la seguridad jurídica y corregía sus propios errores. Del Bianco propuso entonces que la norma sea tratada sobre tablas y adelantó que se introduciría una reforma al articulado para incluir el Capítulo 8§ olvidado por el Senado en noviembre del año pasado y por Diputados en la sesión del 3 de setiembre último. La moción fue aprobada sin objeciones, tras lo cual la ley se votó artículo por artículo, tal como manda la Constitución. Un rato más tarde, y también sobre tablas, el Senado perfeccionó la sanción: votó el Título 8§ y ahora sí despejó el camino para que el Poder Ejecutivo promulgue la ley en las próximas horas y tenga vigencia en la provincia a partir del noveno día en que el gobernador Jorge Obeid firme el decreto respectivo.

La historia de esta ley comenzó el 2 de octubre de 1997 cuando Diputados aprobó la adhesión pero modificó muchos aspectos de la norma nacional. Luego el 27 de noviembre el Senado dejó de lado la versión de Diputados y sanciona un nuevo proyecto, totalmente distinto. El diario de sesiones incluyó el texto de la ley pero omitió el Título 8§. Tras ello, el 2 de abril de 1998 Diputados votó una resolución en la que reivindica su rol de Cámara de origen en el trámite, a pesar de que el Senado había aprobado otro proyecto.