CLAUSURAN CEREALERA EN REFINERIA

Todo tiene un final

La empresa que fuera habilitada para operar un mes después del golpe de Estado, fue clausurada definitivamente, al vencerse todos los plazos legales. Los obreros serán reubicados.

La Municipalidad de Rosario clausuró ayer definitivamente la terminal cerealera de la empresa Genaro García que operó en la zona de Puerto Norte por más de 20 años. Agotadas todas las instancias en la justicia provincial y en el fuero federal —que llegaron incluso a la Suprema Corte de Justicia de la Nación—, ayer después de las 14 un grupo de funcionarios de la secretaría de Gobierno, Asuntos Jurídicos, Registración e Inspección y Control Urbano, procedieron a colocar la faja de clausura. La empresa había conseguido el permiso durante la última dictadura militar, el 26 de agosto de 1976. Exactamente 20 años después la actual administración municipal comenzó los reclamos legales que prolongaron la actividad por dos años más. Con el cierre de Genaro García y el desmantelamiento del puerto de FACA y AFA, sólo queda operando sin habilitación en esa zona la terminal de Servicios Portuarios. La clausura de Genaro García es un gran alivio para los sufridos vecinos de barrio Refinería (hoy Malvinas), que soportaron durante años altos grados de polución generados por la actividad granaria. "Esto fue posible por la firme decisión política de este Ejecutivo de liberar esa zona de la actividad portuaria", dijo satisfecho a Rosario/12 el secretario de Gobierno Antonio Bonfatti.

Casi al mismo tiempo que se procedía a la clausura, el intendente Hermes Binner firmaba en su despacho un decreto que le da protección a los trabajadores de la cerealera que perderán su fuente laboral: el decreto obliga a las empresas contratistas de la municipalidad, que realizan obra pública, a "contratar a los ex trabajadores de la firma Genaro García, en una cantidad equivalente al 5 por ciento del total de personal que se emplee".

El reciente convenio que firmaron con la municipalidad las cooperativas agrarias que trabajaban en la terminal portuaria de FACA y AFA, por el que se comprometieron a llevar sus actividades a la zona del Puerto Sur, más la clausura del día de ayer, deja operando en la zona de Puerto Norte a la empresa acopiadora que no realiza actividades portuarias, Agroexport SA. (propiedad del ex ministro de Hacienda provincial Daniel Germano), y la terminal Servicios Portuarios. Aunque en el caso de esta última, "seguirá por poco tiempo", aseguran en el Palacio de los Leones.

FACA y AFA ya comunicaron su intención de utilizar sus valiosos terrenos costeros para el negocio inmobiliario, aunque previamente se necesita la autorización de cambio de uso de la tierra de parte del Concejo Municipal. Los entendidos dicen que esa será en poco tiempo más, la zona más cara de Rosario. En tanto, la municipalidad se reserva lo que se llama "el camino de sirga", unos 60 metros contados a partir de la línea costera hacia adentro.

La historia de Genaro García, esta directamente ligada a la gestión local de la última dictadura militar. En forma precaria, en lo que hace a los documentos habilitantes, el ex intendente de facto de Rosario Augusto Félix Cristiani concedió la autorización para la actividad portuaria, el 26 de agosto de 1976 y por 20 años. Por lo que, el 26 de agosto de 1996 el actual Ejecutivo le envía una notificación diciéndole que se tiene que clausurar la empresa en 10 días. Los abogados de la firma interponen un recurso de amparo por lo que los 10 días quedaron en suspenso.

Allí empieza un proceso judicial que le permitió a la firma estirar el plazo de cierre, más de dos años. "El juez federal en primera instancia falla a favor del municipio, la Cámara de Apelaciones y la Corte Suprema de la Nación también nos dieron la razón. La empresa presenta un recurso de reconsideración en la justicia provincial que es denegado en primera instancia y luego también en la Cámara de Apelaciones de Santa Fe", enumeró Bonfatti.

El responsable del área de Gobierno de la Municipalidad, explicó que "lo que hicimos fue dejar pasar los 10 días de plazo legal y hoy (por ayer) con personal de Registración e Inspección, Control Urbano, Asuntos Jurídicos y un escribano se procedió a colocar la faja de clausura a las 14". Bonfatti señaló también que "con esta decisión culmina además el sufrimiento de un barrio como Malvinas, que soportó durante todos estos años la polución ambiental propia de esta actividad".