Un coro de críticas escuchó la ministra antes de ser interpelada

Stanoevich y los senadores peronistas fueron el centro de los insultos elegidos por Amsafé, que protestó frente a la Legislatura.

La ministra de Educación ayer sufrió su primer traspié ni bien pisó la explanada de la Legislatura. Apuró la marcha hacia la puerta principal pero fue envuelta por silbidos de medio centenar de docentes de Amsafé que estaban de luto. Evitó mirar hacia los costados, pero escuchó cómo la bronca ganaba las gargantas: "­Stanoevich, vigilante, te putean en todas partes! ­La reforma en la escuela, hacésela a tu abuela!", le gritaron. El coro se repitió hasta que María Rosa subió el último escalón y enfiló derecho hacia la Cámara de Diputados, donde fue interpelada por los millones de dólares de deuda externa que generó en la provincia. En el recinto no le fue mejor, a pesar de sus largos monólogos y la disparidad de fuerzas: la ministra llegó acompañada por un séquito de 21 asesores, mientras que en las bancas no se sentaron más de diez o doce diputados de la comisión de Educación, entre ellos el radical, Ediberto Sánchez. Afuera, los maestros marcaron el constraste con el ayuno y su día de duelo: cargaron con discursos y cánticos contra las "leyes que matan" y calificaron de "verdugos de la educación pública" a los doce senadores del PJ que la semana pasada votaron el proyecto del reutemista Julio Gutiérrez. "Se sabía, se sabía, que los senadores, a la escuela pública la vendían", cantaron, una y otra vez, al compás de un bombo.

Stanoevich fue puntual en su cita con los diputados. No quiso ingresar por la puerta de atrás, se aguantó el destrato docente. Y a las seis de la tarde ya estaba en el recinto de la Cámara, rodeada por los funcionarios de su Ministerio. Los asesores sin lugar cerca de su jefa optaron en cambio por ubicarse bien lejos, en la última fila de butacas, como espectadores de lujo, tanto que no intervinieron, ni en el larguísimo informe de la ministra, ni luego, en el interrogatorio capitaneado por Sánchez.

El hemiciclo de la Cámara fue la otra moneda de lo que sucedió puertas afuera, donde los maestros montaron otro semicírculo de ayunantes acompañados por las Madres de Plaza de Mayo, Familiares de Desaparecidos, los Desocupados en Lucha --como se llaman los piqueteros de Santa Rosa de Lima--, y dirigentes del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, del Foro contra la Impunidad y por la Justicia y de otras organizaciones sociales y gremios, entre ellos el de los docentes privados, Sadop.

Los ánimos se caldearon al tono de los discursos de una de las Madres, Celina Kofman y de una de las maestras más representativas de Santa Fe, Libertad Lostumbos, hasta que la serie fue cerrada por el secretario general de Amsafé. "Aquí estamos nosotros. Ellos están del otro lado", dijo José María Tessa al subrayar lo que ocurría adentro y afuera de la Cámara.

Tessa eligió el blanco: "Hay discusiones que se generan entre cuatro paredes y generan leyes contradictorias con las necesidades populares. Leyes que intentan consolidar el sistema, el modelo. Que vienen a decirle a los alumnos que no hay que protestar, ser obedientes, que hay un sólo camino, el que se lleva adelante con el modelo económico social".

"Por el otro lado está la realidad viva de las escuelas en las que día a día se construye en beneficio del pueblo. Entonces cuando se trata de armar las leyes no van a donde tienen que ir, no se produce la discusión necesaria en el seno de la escuela, de la comunidad, para ir elaborando ideas que orienten un modelo educativo que sirva al conjunto de los sectores populares y pueda transformar una sociedad injusta", explicó el líder de Amsafé. Mientras volvían los cánticos dirigidos a los senadores: "­Olé, olá, como a los nazis le va a pasar, en las escuelas los vamos a escrachar...! O el más agresivo que apuntó directamente al autor de la ley provincial: "Traigan a Gutiérrez (...), para que vea que este pueblo no cambia de idea, pelea, pelea por la educación".

Al final un ramo de globos negros se lanzó al aire en tanto desde el micrófono se mencionaba a los doce senadores que votaron el proyecto de Gutiérrez, aunque cada nombre fue acompañado por coros de silbidos. El acto se cerró con el himno coreado en el semicírculo de manos entrelazadas en el que participaron los dirigentes que estuvieron enfrentados en la interna hasta hace pocos días, Tessa y Rubén "Cacho" Acebal.

En Rosario, los docentes realizaron ayer por la mañana un acto frente a la delegación local de la Cámara de Diputados pidiendo el voto favorable para la Ley de Financiamiento Educativo y en contra de la Ley Federal de Educación. "No se puede legislar en educación a espaldas de los que siempre llevamos adelante la transformación educativa", señaló una de las docentes presentes en el acto.