Nadie está conforme con que Casa Tía quede en manos del pulpo Exxel

En Rosario, Tía tiene dos locales con 89 empleados, que según el gremio sufrirán más explotación. Empresarios quiere regulaciones.

La Cámara de Supermercadistas, la Asociación de Empleados de Comercio y la Asociación Empresaria de Rosario evaluaron negativamente la compra que hizo el Exxel Group de la cadena de supermercados Casa Tía, operación efectuada a través de la cadena Norte. Los representantes de los tres sectores consideraron como riesgoso el impacto comercial que tendrá en la región la firma recientemente fusionada y descartaron que el traspaso genere nuevos puestos de trabajo. Rubén Ghioldi, secretario general de los empleados de comercio, expresó que "con esto estamos volviendo al feudalismo" y Elías Soso, titular de los empresarios rosarinos, criticó a los políticos santafesinos "que no se la juegan por las pymes".

"Todo lo que sea concentración no es nada bueno porque acá hay que insistir para que se legisle a favor de la pequeña y mediana empresa y del pequeño productor que son los que toman en todo el país el 70 por ciento de la mano de obra. Esto lo venimos planteando desde hace bastante tiempo pero o los legisladores no nos quieren escuchar o no entienden lo que está pasando porque éste no es sólo un problema de los hipermercados o de los supermercados, es un problema de la pequeña y mediana empresa, esto es lo que hay que recalcar", comentó uno de los integrantes de la Cámara de Supermercadistas, levantando un reclamo que también fue acompañado por la Asociación Empresaria de Rosario.

Por su parte, el mercantil Ghioldi no cree que "esto sea bueno, no le conviene al país que se formen estos grandes monopolios porque cada vez más la riqueza está en manos de menos personas". En un peculiar comparación, el dirigente afirmó que "la historia se está repitiendo porque diría que volvemos a la época del feudalismo cuando las tierras estaban en manos de uno o dos personas, de los señores feudales. Acá estamos llegando a eso, son grandes monopolios los que gobiernan al país, tres grandes empresas están tratando de quedarse con todas los locales". Sobre la futura situación que tendrán que soportar los 89 empleados rosarinos luego de la fusión entre Norte y Casa Tía, Ghioldi tiene un pronóstico decididamente negativo. "Ellos no van a tomar más empleados, al contrario, los van a explotar más, le harán trabajar horas extras, no le darán compensatorios ni francos obligatorios, en vez de ir para adelante vamos para atrás con los tabajadores, hacen cualquier cosa con ellos menos beneficiarlos", opinó.

Por último, el empresario Elías Soso señaló que la integración entre el Norte y Casa Tía "es parte de una política anunciada" que, en general, no ocasionará grandes modificaciones. "Cambia simplemente de mano la titularidad del grupo, se trasladan con este tipo de compras bienes y riquezas de un grupo al otro y no se generan nuevos puestos de trabajo, todo dependerá de lo que pase con Brasil, que a nuestro juicio es sumamente preocupante. En general no se generan puestos, se incorpora tecnología y se dejan más desocupados, aunque no se si esto pasará con Casa Tía". Sobre el avance de los grandes grupos económicos internacionales sobre el gran Rosario, Soso dijo que "a nosotros, como entidad, no nos interesa el dueño del negocio sino el objetivo final que éste negocio tenga, si crea inversión genuina o si traslada la demanda de los almacenes de barrio a los hipermercados". Ejemplificó esta situación argumentado que "si yo consumo dos kilos de arroz los seguiré haciendo aunque 20 cadenas desembarquen en Rosario".

Soso también se ocupó de recordar a los dirigentes políticos santafesinos que, según afirmó, "no se la juegan a favor de la pymes. A los diputados les digo que voten la Ley de regulación de establecimientos de hipermercados en Santa Fe, una de las pocas provincias del país que todavía no lo hizo. Saben que tenemos razón pero nos dan la espalda, lamento que no tengan el coraje, porque si doña Rosa quiere el paseo de compras hay que decirle que no va a tener un mango para hacer las compras. Lo mismo acontece con los concejales porque acá nos van a terminar metiendo un hipermercado en pleno centro de la ciudad", expresó. Sobre las razones acerca de las cuales no se legislaba para regular la actividad de las cadenas de supermercados opinó que "no se la juegan porque hay muchos intereses de caracter económico en juego y hay algunos que están confundidos ideológicamente porque creen que la libertad de mercado va a resolver todo".