Los chacareros desafiaron el calor para concentrarse cerca de Armstrong. Bonetto prometió "una gran protesta nacional".
Cerca de 2000 productores agropecuarios, a bordo de 450 tractores, camionetas y otros vehículos, cortaron ayer durante cuatro horas el tránsito en el cruce de las rutas 9 y 178- entre Armstrong y Cañada de Gómez- para reclamarle al gobierno la recuperación de la rentabilidad a través de la aplicación del sistema de precios mínimos sostén en origen, la refinanciación de pasivos a 20 años de plazos y en rechazo a la privatización del Banco de la Nación Argentina. René Bonetto, titular de la Federación Agraria Argentina -entidad convocante de la movilización- adelantó en su discurso que "vamos a hacer una gran protesta nacional que finalmente va a marchar hacia Buenos Aires".
Agobiados por una temperatura de 36 grados y con poca sombra disponible en el cruce de la ruta nacional 9 y la provincial 178, los chacareros se concentraron provenientes desde distintos puntos de Santa Fe, Córdoba y de Buenos Aires, a partir de la convocatoria motorizada por la Federación Agraria Argentina.
Entre los varios acoplados y camiones que servían de refugio frente al calor, uno hizo las veces de palco improvisado para los oradores, encabezados por el representante de la Juventud Federada, Gastón Borsini, quien dijo que "el gobierno nos ha declarado la guerra y esto nos convoca a la lucha por nuestro destino como productores".
Luego Lucy de Cornelis, presidenta del Movimiento de Mujeres Agropecuarias en Lucha, se refirió a las acciones en defense de los productores que sufren el remate de sus patrimonios por deudas que no pueden pagar y anunció la realización de una jornada nacional en defensa del agro en Santa Rosa (La Pampa), el 8 de marzo, cuando se conmemore el Día Internacional de las Mujeres. "Nosotras nacimos no para quitar espacio -aseguró-, sino porque había espacio, vamos a seguir luchando para que no se privatice el Banco Nación y para que los 20 años que nos han otorgado para refinanciamiento de la deudas es un logro nuestro, el primer petitorio que presentamos nosotros el 8 de marzo del `96 al presidente Menem, en el que participó una manifestación de 2500 mujeres argentinas" y destacó que "llevamos parados unos 280 remates desde que iniciamos nuestra lucha".
Posteriormente, Nelso Lusso, dirigente de Agricultores Federados Argentinos, aseguró que "no vamos a suplicar medidas, sino a exigir, y le vamos a dar poco tiempo al gobierno nacional para la respuesta, porque si no haremos un paro nacional con rebelión fiscal o llegaremos con nuestros tractores haste la misma casa de gobierno. A continuación Carlos Paillole, director titular de la FAA, reivindicó los puntos centrales de la protesta, cuestionó la "ilegal" deuda externa, las "usurarias" tasas de interes; los costos de los servicios privatizados y del combustible, y expresó la voluntad de luchas "hasta alcanzar nuestros objetivos". Por último, el titular de FAA René Bonetto destacó que la caída de los precios agropecuarios, agravada por la crisis brasileña, "alcanza una cifra de 1200 millones de pesos, con sus efectos no solo económicos sobre el sector sino que abarca a todo el país". En el caso específico de Santa Fe, calculó en 280 millones de pesos el perjuicio económico.
Agregó que "estamos entrampados en la convertibilidad con este tipo de cambio y nivel de precio, los costos que tenemos en nuestro país son excesivamente onerosos y si no se reducen, especialmente el combustible, los servicios públicos y los peajes, vamos a una situación catastrófica con un mayor endeudamineto. Nos pueden dar 20 o 50 años de plazo, pero no podemos pagar. La producción agropecuaria es la sangre del interior y es mucho más que una cuestión económica".