El escrache al primer chupadero

Militantes de diversas organizaciones sociales y políticas hicieron un escrache ayer a la planta de Acindar, donde en marzo del `75 funcionó el primer centro clandestino del país

Por José Maggi

Unas trescientas personas se congregaron sobre el mediodía de ayer en el camino de ingreso a la planta de Acindar en Villa Constitución para escrachar a la empresa recordando lo que allí ocurrió hace 24 años, cuando en Marzo del `75 comenzara a funcionar el primer centro clandestino de detención del país dentro mismo del perímetro de la planta. Entre los oradores se contó el dirigente de los gráficos cordobeses Mario Díaz que criticó a la dirigencia metalúrgica de Villa Constitución "que no está hoy presente". En el regreso hacia Rosario dos colectivos con militantes fue demorado durante dos horas por una supuesta agresión.

"En 1974 el gremio estaba intervenido y en manos de la gente de Lorenzo Miguel, y los trabajadores lucharon para recuperarlo y para eso integraron la lista Marrón que ganó las elecciones el 16 de marzo del 74. La jornada culminó con una marcha histórica de más de 10 mil personas que fueron desde Acindar hasta la plaza central de Villa" —el relato pertenece a Rubén Domínguez del Plenario Obrero y Popular de Rosario. "Un año después se desató la represión, con el famoso Operativo Rocamora (el entonces ministro del Interior de la Nación) por el que se invadió la ciudad con más de 3.500 efectivos y un helicóptero sobrevolando, y una caravana de más de 100 automóviles. Allí empezaron a actuar las bandas armadas en la ciudad" recordó. "Hoy se cumplen 25 años de la gesta de esos trabajadores que derrotaron a la burocracia y a la patronal y que un año después, el 20 de marzo del 75, fueron reprimidos bestialmente por más de 3500 efectivos de la Gendarmería y la policía, financiados por la propia empresa Acindar" relata. "De esto —aclara— hay pruebas en los tribunales federales donde constan los pagos que la firma le hacía a la policía y porque aquí funcionó el primer campo de concentración, aún antes de la dictadura, casi como un avance de lo que vendría después el 24 de marzo de 1976". "Estas grandes empresas —prosiguió Domínguez— habían quedado impunes ante la opinión pública cuando habían sido los ideólogos y mentores directos de la dictadura así como lo son del actual modelo que les da impunidad y superganancias". Por eso hoy hacemos este escrache hoy frente las puertas de la fábrica", reafirmó.

Por su parte Manuel Malvicino del POP de Córdoba, recordó que "en estos días la Volskwagen en Alemania está por resarcir a los damnificados por su participación en la época hitleriana en la represión al movimiento obrero popular y a las víctimas del Holocausto". "Y acá—agregó— las grandes empresas hicieron lo mismo: Acindar tenía en su directorio al ministro de Economía, y la Ford prestó su predio para campos de concentración y puso los Falcon para que "levanten" en la calle a los 30 mil compañeros en todo el país".

De fondo las banderas de la Federación Juvenil Comunista, la agrupación Cultural Independiente Barriando, el Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CEPRODH), del Partido de Trabajadores por el Socialismo, del Movimiento al Socialismo, del Movimiento Socialista de los Trabajadores, de la agrupación Patria Libre y Venceremos, y del Frente Amplio Estudiantil Santiago Pampillón, servía de telón de fondo para la lectura de adhesiones al escrache. Entre ellos los de Madres de Plaza 25 de Mayo, y el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, HIJOS de Capital Federal, Santa Fe y la APDH e HIJOS de Tucumán.

Al principio del acto se justificó con datos históricos el por qué del escrache a Acindar: "porque la lógica de acumulación de riqueza de Acindar de ayer sigue hasta nuestros días. Porque para Acindar era fundamental desaparecer primero a los delegados gremiales para amaestrar a la sociedad de Villa Constitución que hoy tiene miedo y que no esta mayoritariamente aquí porque tiene miedo. Un miedo que fue inculcado desde el interior de esta fábrica. Por eso hacemos este escrache y reivindicamos la construcción de la verdad a partir de la memoria histórica".

Pero en el regreso una amarga sorpresa esperaba a los militantes rosarinos. "Una hora después de terminado el escrache y sin que se produjeran incidentes —relató Héctor Barbano de la APDH— un enorme operativo policial con gran despliegue de efectivos con armas largas, entre los que había además miembros de Prefectura, detuvo la marcha de dos colectivos en los que viajábamos quienes habíamos ido desde Rosario en la intersección de las rutas AO12 y 21 en Pueblo Esther. Con falsas actuaciones —agregó— y contradicciones marcadas entre los propios policías fuímos demorados por más de dos horas en un clara actitud intimidatoria, palpando de armas a quienes nos hallábamos en los dos micros y argumentando un arresto preventivo justificado en una supuesta agresión a un miembro de una fuerza de seguridad" reveló Barbano, quien confió que "el operativo estuvo a cargo del oficial Cortés de Prefectura placa N§ 20317380 según sus propios dichos, ya que manifestó no poseer identificación— y por el responsable del Comando Radioeléctrico de Arroyo Seco, de apellido Ferreira, placa N§ 480207".