DUHALDE Y MENEM APOYARON LA CANDIDATURA A GOBERNADOR

El día que Reutemann fue número 1

Aunque no estaban invitados, Duhalde bajó en Barrancas para apoyar la candidatura a gobernador de Reutemann. Menem lo hizo por tevé.

Por Leo Ricciardino

Desde Barrancas

El senador nacional Carlos Alberto Reutemann lanzó ayer su candidatura a gobernador de Santa Fe, en un marco que pocos imaginaban algunas horas antes: con el precandidato presidencial del peronismo Eduardo Duhalde sentado a su lado y con un mensaje del presidente Carlos Menem transmitido por teleconferencia. Las carpas instaladas a la vera de la autopista Rosario—Santa Fe, a la altura de Barrancas en la mitad exacta de la provincia, se llenaron con más de 200 dirigentes del justicialismo y unos 60 periodistas santafesinos y de Capital Federal. "Estoy aquí hoy para anunciarles que voy a encabezar un sublema del partido justicialista como candidato a gobernador, en las elecciones del 8 de agosto", dijo Reutemann y desató el primer aplauso de la dirigencia allí reunida. El senador volvió a guardarse el nombre del que será su compañero de fórmula, y destacó especialmente la invitación al concejal Héctor Cavallero: "Está aquí porque es un aliado político y por un agradecimiento personal por haber contribuido con tantos votos a que el peronismo pudiera ganar las elecciones de 1995 en la provincia". Reutemann reiteró su "afecto y agradecimiento" al presidente Menem y al gobernador Duhalde y dejó en claro que no es candidato de ninguno de los dos. Dejó en claro en definitiva que su figura está por encima del enfrentamiento circunstancial entre ambos dirigentes.

Reutemann demostró ayer una vez más que la hegemonía política que ejerce en el peronismo santafesino es ilimitada. Con sólo tres invitaciones cursadas (una al gobernador Jorge Obeid, otra al vice Gualberto Venesia y la tercera para el concejal Héctor Cavallero), logró reunir a más de 200 dirigentes del PJ provincial.

"Yo vine porque sí, a mi nadie me invitó, pero vine igual", comentaban tímidamente algunos de las muchas caras conocidas del peronismo provincial. "Barrancas es un lugar más que significativo por su ubicación, y por eso nos reunimos hoy aquí, y desde este lugar estamos mirando a todos los puntos de esta provincia", dijo Reutemann.

La trama de las invitaciones y las participaciones estelares de Duhalde y Menem, quedó por fin al descubierto. Ninguno de los dos, ni el presidente ni el gobernador bonaerense fueron convocados. Duhalde insistió en llegarse hasta Barrancas (y lo hizo en helicóptero) y una vez confirmada su presencia, los hombres de Reutemann le hablaron al presidente que no pudo viajar, pero que sí participó a través de la señal de ATC en vivo y en directo del acto. Estaba claro que Reutemann quería a los dos o a ninguno. Y a la vez que ninguno de los dos quería dejar en manos del otro el apadrinamiento de semejante candidatura.

"Tengo un respeto muy grande por el gobernador Duhalde, a quien conozco desde que compartimos el mismo período como gobernadores. Y no sólo me depositó su confianza, sino que hasta me abrió la puertas de su casa junto a su familia en San Vicente", dijo Reutemann.

"Menem es el hombre que me posibilitó ingresar a este maravilloso mundo de la política, por eso le tengo un afecto tan especial", recordó. Y agregó: "Se puede discrepar o no con él, pero es un hombre de una enorme capacidad política y por eso es también mi admiración hacia él".

"Estoy muy contento que Lole haya aceptado la candidatura a gobernador, es algo de los que habíamos hablado hace tiempo", dijo Menem desde Buenos Aires y con su imagen reflejada en los monitores instalados en la carpa principal. "Reutemann es la certeza del triunfo en Santa Fe, y todos juntos seremos la certeza del triunfo del peronismo en la nación", dijo el presidente, que ya en su despedida se acordó de mandar "un saludo grande para Eduardo". Al lado de Reutemann, Duhalde asentía con la cabeza.

Durante la extensa conferencia de prensa hubo algunas preguntas que desacomodaron al flamante candidato:

—A propósito de los recortes, Obeid dijo que el ministro Roque Fernández es un gorila y que si esto sigue así Menem va a terminar peor que Raúl Alfonsín. ¿Qué opina al respecto?— disparó un periodista santafesino.

—Bueno, yo creo que tenemos que ser respetuosos de la opinión de cada uno, por supuesto yo respecto la opinión del gobernador Obeid. Pero mi opinión es que hay una gran diferencia entre Menem y Alfonsín. El tema de los recortes está mostrando un tema difícil motivado por las crisis internacionales—, dijo Reutemann, quien después respaldó a Obeid con una palmada en su rodilla y una sonrisa.

La otra pregunta no tan cómoda para Reutemann fue la que le recordó sus críticas recientes a la gestión del propio Obeid, cuando el senador nacional dijo que la provincia de Santa Fe era "una bomba atómica". Reutemann se rió y explicó: "Ese día me agarró un periodista justo en un momento muy malo para mí. Acababa de desistir de ser precandidato presidencial, después de todo lo que había pasado y que es de público conocimiento, y venía del dentista de sacarme una muela. Me preguntaron y en realidad expresé más mi bronca personal que la realidad de la provincia".

Si bien hubo abundancia de dirigentes del peronismo santafesino, se podría decir que estuvieron casi todos, se notaron por lo menos dos ausencias que no pasaron desapercibidas: el intendente de Villa Gobernador Gálvez Pedro González y el diputado nacional enrolado en el duhaldismo Norberto Nicotra. El último se excusó en declaraciones radiales a la mañana temprano diciendo que tenía "un almuerzo partidario" en una localidad cercana a Rosario. Pero el segundo, otrora uno de los más fervientes aduladores de Reutemann y el presidente Menem, ni siquiera dio explicaciones. "El Gordo González está superando un momento difícil, desde que se comentó la posibilidad de Reutemann podría ser candidato a gobernador, él se creyó el compañero de fórmula ideal, pero nunca recibió una señal en ese sentido", se escuchó en la carpa reutemista.