Principal RADAR NO Turismo Libros Futuro CASH Sátira


CARRIO MARCO DIFERENCIAS CON FERNANDEZ MEIJIDE
“Ella debe hacerse cargo”

La legisladora radical dijo que jamás hubiera nombrado a un pariente pero, de haberlo hecho, habría renunciado. De la Rúa avaló la reacción de la ministra en la reunión de gabinete.

Elisa Carrió, a su regreso de Tierra Santa, opinó sobre el episodio desatado por Tonietto.
“No se pueden establecer designaciones con relaciones de parentesco”, cuestionó.


t.gif (862 bytes) “Yo no hubiera designado a un pariente. Pero, de haberlo hecho, habría renunciado. Los culpables deben irse y los responsables hacerse cargo.” La frase –dirigida contra la Graciela Fernández Meijide– no partió de las filas del cavallismo o desde el PJ. Sorpresivamente, el cuestionamiento más duro contra la funcionaria del Frepaso lo realizó una legisladora de la Alianza. Elisa Carrió criticó ayer sin vueltas a Fernández Meijide. “No se pueden establecer designaciones con relaciones de parentesco. Ella debe hacerse cargo”, afirmó la diputada radical. Fernando de la Rúa, en tanto, prefirió respaldar a su ministra más debilitada. “Quiero decir que el Gobierno está muy conforme con la reacción de Graciela Fernández Meijide”, recalcó el Presidente en una reunión con su gabinete.
Ante el escándalo que produjo la noticia de que el PAMI habría beneficiado con la recategorización a una clínica de Juana Castagnola, hermana de la ministra, la Alianza decidió cuidar sus palabras y no reprochar públicamente a la ministra de Desarrollo Social. Pero a Elisa Carrió, recién regresada de un viaje a Tierra Santa, le preguntaron sobre el caso y ella, que se suele definir como “una marginal de la política”, respondió espontáneamente. No pudo prever el impacto de sus declaraciones. Por eso, horas más tarde, aclaró a este diario que no propició la renuncia de Fernández Meijide.
Ayer la ministra de Desarrollo Social adelantó que aceptará el dictamen de la Oficina Anticorrupción. “Aceptaré la decisión de la Justicia, porque es la conducta republicana que el pueblo espera de sus gobernantes”, adelantó. Después volvió a destacar la manera en que actuó la Alianza ante la revelación periodística que generó la renuncia de Angel Tonietto. “Es necesario establecer la máxima transparencia en los actos administrativos del Estado. Así obró el gobierno del presidente De la Rúa y yo personalmente”, recalcó la dirigente del Frepaso. 
La posición minoritaria de esa fuerza dentro de la coalición gobernante podría verse acentuada con la crisis desatada en el área conducida por Fernández Meijide. Precisamente por esta incómoda situación, Carrió aclaró que sus declaraciones no buscaron debilitar al socio de la UCR. “Hay que preservar a la Alianza. Yo no me monto en ningún operativo que pueda debilitarla. Amo profundamente al Frepaso y lo voy a defender”, explicó la legisladora radical a Página/12. Y recalcó, para que no queden dudas, que su intención “no fue dañar a Graciela”. Aunque, según confesó después, “nadie me retó por lo que dije”.
Las palabras de la legisladora aliancista cayeron como un balde de agua fría en el Ministerio de Desarrollo Social. “No se pueden establecer designaciones con relaciones de parentesco”, argumentó Carrió ayer a la mañana. Tal vez sin querer, la diputada puso el dedo en la llaga. Especialmente cuando afirmó que la decisión de renunciar es “personal” y depende del “carácter ético de cada funcionario”. 
Mientras tanto, Cecilia Felgueras se encargó de subrayar que el nombre del reemplazante de Tonietto lo decidirá exclusivamente el Presidente y que De la Rúa se tomará al menos dos días para designarlo. El renunciante, por su parte, resolvió “no realizar más declaraciones públicas hasta que la Justicia se expida”. El cuñado de Fernández Meijide explicó en un comunicado que quiere “preservar” a su familia del “nivel de exposición a que ha sido sometida” a partir de la denuncia sobre la presunta recategorización irregular de dos centros de atención.

 

 

El efecto en la campaña

Los dirigentes de la Alianza que conducen la campaña porteña están más que molestos con la ministra de Desarrollo Social, Graciela Fernández Meijide. Aún no midieron cuál fue la consecuencia del escándalo del PAMI en la carrera de Aníbal Ibarra y Cecilia Felgueras a la jefatura de Gobierno de la Ciudad, pero lamentan que deban dar explicaciones y consideran que habrá algún impacto. “Nombrar a (Angel) Tonietto fue una tontería política. Su mujer es socia y sus clínicas son también de él porque conforman una sociedad conyugal”, señaló a Página/12 una alta fuente de la campaña aliancista, que recurrió al siguiente ejemplo para justificar su crítica a Graciela: “Es como si la mujer de Ibarra tuviera una empresa de computadoras y se la eligiera como proveedora de la Legislatura. Por más que ofrezca los precios más bajos del mercado no se le puede comprar nada”. Otro dirigente cercano a los candidatos opinó que “Tonietto debería haber aclarado al asumir que su esposa tenía esas clínicas, y dispuesto para todo trámite que las involucrara la intervención de la Sindicatura General de la Nación, Poder Ciudadano y los organismos necesarios para asegurar la transparencia”. Así y todo, en la campaña evalúan que la celeridad con que se lo separó a Tonietto podría influir para bien.

 

DE LA RUA SE REUNIO CON DAER Y MOYANO
Un milagro de la Iglesia

El lunes por la noche cenaron en la quinta de Olivos un puñado de ministros y secretarios muy cercanos a Fernando de la Rúa. En el encuentro se repasaron varios temas: la elección de la Capital, la situación económica y la reforma laboral. Ayer, el Presidente modificó su agenda y visitó la reunión de la Comisión de Pastoral Social de la Iglesia, en donde se encontró con los gremialistas tan criticados por su gobierno. 
Las cenas en Olivos forman parte de la agenda cotidiana de los funcionarios, que muchas veces son invitados por De la Rúa a estos encuentros a agenda abierta. El lunes estuvieron José Luis Machinea, Graciela Fernández Meijide, Rodolfo Terragno, Jorge de la Rúa y Ricardo López Murphy. Cecilia Felgueras, Carlos “Chacho” Alvarez y Adalberto Rodríguez Giavarini también participaron de la cena, y se quedaron hasta tarde tomando café con el Presidente. 
Fue un encuentro casi social. Los funcionarios hablaron de sus diferentes áreas y repasaron varios temas, entre ellos el de la reforma laboral. Durante la reunión, el Presidente decidió que al día siguiente visitaría la Comisión de Pastoral Social de la Iglesia.
Ayer por la mañana, De la Rúa decidió modificar su agenda. En lugar de recibir a Raúl Primatesta, como tenía previsto originalmente, se acercó a la reunión de la Comisión junto al ministro de Trabajo, Alberto Flamarique. Allí se encontró con el jefe de la CGT oficial, Rodolfo Daer, el titular del ala rebelde del sindicalismo, Hugo Moyano, y el jefe de la CTA, Víctor De Gennaro. La visita duró sólo diez minutos, en los que De la Rúa resaltó “la necesidad de fortalecer el diálogo entre los distintos sectores para encontrar los caminos que nos ayuden a mejorar el difícil cuadro social”.
Una vez que concluyó el encuentro, Primatesta aseguró que con su presencia De la Rúa avaló la “mesa de consenso social” impulsada por la Iglesia. Por su parte, Daer reclamó “propuestas que se transformen en políticas de Estado”, mientras que Hugo Moyano evitó pronunciarse sobre el paro previsto para el 27 de abril próximo. “Sería desdibujar la mesa del consenso”, aseguró. 
A pesar de la visita, una alta fuente del gobierno aseguró que la decisión oficial de presionar a los sindicalistas –patentizada en los spots televisivos– no ha cesado. “La línea sigue siendo la misma”, señaló.

 

PRINCIPAL