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ENTREVISTA A CLAUDIO VILLARRUEL, GERENTE DE PROGRAMACION DE TELEFE
“Nos va bien, pero no tenemos un peso”

Los grandes éxitos sorpresivos del 2001 del canal que lidera las mediciones en la Argentina fueron “Gran Hermano” y “Betty la fea”. El éxito previsible, “El show de Videomatch”, que arrasó. Villarruel anticipa como será el 2002.

“Gran Hermano” introdujo la fiebre
de los reality shows y siempre tuvo
buen rating.

Por Julián Gorodischer

Claudio Villarruel, gerente de programación de Telefé, opera como una antena parabólica: atento al mundo, detecta éxitos y los importa, mientras intenta producir desde la Argentina una televisión que sea vendible en el exterior. En el 2001, la fórmula de importar ideas o realizaciones consagró dos productos estelares, algo así como una marca de gestión exhiben orgulloso. El año próximo, esas dos “revelaciones” (“Gran Hermano” y “Betty, la fea”, tal vez los programas que generaron mayor cantidad de comentario en la historia reciente de la tele), tendrán sus secuelas. Cumplen con los requisitos que se espera de una programación en tiempo de crisis: costos controlados y rating seguro. “Las crisis siempre generan oportunidades, y a nosotros experimentar nos dio resultado”, plantea Villaruel. “Eso no significa que vivamos en una realidad diferente a la del resto del país: nos fue bárbaro, pero no tenemos un peso”.
La continuación de Betty se llamará “Ecomoda” y encontrará a la “fea” Pinzón, con una hija. Su marido, Armando Mendoza, posiblemente infiel, la seguirá mortificando. Con su clave de comedia más acentuada, la telenovela colombiana volverá a Telefé, tal vez (si el rating acompaña) para convivir con “Pedro, el escamoso”. “Este año logramos reemplazar, con las telenovelas colombianas a los típicos culebrones mexicanos, de los que estábamos como saturados”, explica Villarruel. Cuenta que, como pasó con el “Gran Hermano”, hubo críticas fuertes a la llegada de “una lata” al horario central. “Pero con el éxito de Betty –que superó los 20 puntos de rating– demostramos que no estábamos equivocados, y que había un margen para tomar decisiones con algo de riesgo”, explica a Página 12.
“Gran Hermano”, su otro hijo dilecto, fue un producto que empezó vapuleado por la crítica –“llegaron a decir, de un programa que es esencialmente entretenimiento televisivo, que era una experiencia nazi”, recuerda Villaruel– y terminó consagrado por la repercusión, dentro y fuera del mundo Telefé. “Cuando repetimos “GH” a las 23 horas –recuerda–, nos dijeron que en Telefé eso no se podía hacer en un prime time. Y superamos los 20 puntos”. Por eso habrá una tercera parte de Gran Hermano, pero será en el segundo semestre, por lo que durante el primero su conductora, Soledad Silveyra, hará la nueva versión de “Chiquititas”, luego de la conflictiva salida del canal de Cris Morena.
Con la importación del formato “Gran Hermano” (un producto original de la productora holandesa Endemol), se disparó en la Argentina el año reality. La TV borró la división temática entre programas y contaminó su grilla de referencias a un solo producto invasor. Villarruel dedicó la máxima inversión del año y sus mejores horarios a un género que -confiaba- marcaría al 2001 como el año de una transformación. Ahora lo dejará descansar por seis meses, y lo retomará con “Gran Hermano 3 - La batalla”, una continuación con varios cambios: competencias entre una casa rica (“del lujo”) y una pobre (“de los argentinos”) y un casting que apuntará a la franja de los 28 a 30 años. “Queremos gente con más historia de vida”, explica.
Osvaldo Laport, después del contrato ñoqui más resonante del 2001, comenzará en enero la tira “Franco Buenaventura, el profe”, en la cual será un profesor de tango, en triángulo amoroso con Carina Zampini y Viviana Saccone. Llegan a Telefé la marca costumbrista que consagró a Polka, y también algunos rostros emblemáticos de la usina Suar, como Diego Peretti, Federico D’Elía, Alejandro Fiore y Martín Seefeld. Los cuatro protagonizarán “Simuladores”. Dice Villarruel que esta comedia no será un producto popular, sino que responde al canon del humor francés. Los “simuladores”, un equipo de falsificadores profesionales, ayudarán a sus clientes a resolver problemas, fraguando situaciones o personajes.
En tanto, rostros muy asociables al canal ya aseguraron su presencia para el 2002. Natalia Oreiro recuperará el horario de las 13 que la convirtió en “Muñeca brava” con una nueva tira en la cual, posiblemente, interpretará a dos hermanas, al mejor estilo Andrea del Boca en “Perlanegra”, un clásico del género. Susana Giménez, otra de las estrellas marca de fábrica volvería en la segunda mitad del año con el formato de dos veces por semana. Y se discute, todavía, la frecuencia con la que saldrá al aire “El show de videomatch”, que podría, tal vez, retornar a las emisiones diarias. Eso si se logra convencer a Tinelli para que abandone su actual tranquilidad de dos programas semanales de dos horas que, por otras parte, fueron el gran éxito de la temporada 2001 en la televisión nacional.
Villarruel lamenta que su año de éxitos al frente de la programación coincida con “esta crisis terrible de la Argentina”. Repite “Nos fue bárbaro, pero no tenemos un mango. Eso es lo que define este momento en la televisión en particular y en la Argentina en general”. Porque cree en exportar e importar producto es que fabrica aquí programas que puedan ser explotados afuera e importa éxitos comprobados. En el 2002, traerá de la cadena Tele 5, de España, el formato de “Crónicas marcianas”, un cuarteto de discutidores alrededor de una mesa, que se emitirá a la medianoche. En la TV de hoy, esa fórmula abunda, pero “no tan potente, tan fuerte -dice Villarruel-. Hay que elegir a la gente indicada”. El conductor de ese ciclo será Jorge Guinzburg, y uno de los candidatos a acompañarlo sería el ex “Gran Hermano” Gastón Trezeguet, representante del tono que se busca: crispado, “bien arriba”, con incontinencia en la verba para generar asombro e interés en la madrugada.
El “enlatado viejo” también tiene su encanto para el programador, que imagina a Cantinflas en las tardes de los sábados, y defiende la vigencia de “Los tres chiflados”, que ya empezaron a probar en las medianoches, por si hiciera falta, que son indestructibles como producto televisivo. Junto con el comodín “Los Simpsons”, estos enlatados cómicos conforman una variante de la misma búsqueda de bajo costo y repercusión. “Nos pasa lo mismo que al país –reconoce Villarruel– no tenemos efectivo y no sabemos qué va a pasar mañana”. También el déficit cero llegó al canal, al cual Telefónica Media no envía un solo dólar extra porque “desaparece”. El malabarista lo sigue intentando: “Hay que barajar y dar de nuevo”.

 

Un “Popstars” de varones

Como se ve, Telefé incrementará en el 2002 su concentración de realities... A “Gran Hermano - La Batalla” y “Odisea Patagonia”, se agregará –probablemente– “Popstars 2”, un nuevo casting televisado rumbo al grupo pop, pero esta vez conformado por varones. En Europa, luego del “Popstars” de chicas llegó el de chicos, que luego dio lugar a un “Popstars” mixto. Para Villarruel, “Popstars” es un “excelente producto” que podría haber estado desde el principio en Telefé, pero que finalmente salió por Azul “por una cuestión de costos”. Comprobada su condición de programa “estrella”, ahora lo ve con nuevos ojos. El casting largaría a comienzos del próximo año.

 

En sociedad con Tinelli

Claudio Villarruel explica que Telefé prefiere manejarse con producciones propias (como las telenovelas “Yago” y “Luna salvaje”, en el 2001) porque tiene los medios y la infraestructura para hacerlo. Subraya que el 13 apostó buena parte de su prestigio a la asociación con Polka pera terminar llamando a Adrián Suar como gerente artístico. Dice que “el 85 por ciento de lo que se ve en pantalla” se hace en el canal y que el resto es de producción independiente. Ideas del Sur, la productora de Marcelo Tinelli, llevó a cabo “Cuatro amigas”, ese mix entre “Ally Mc Beal” y “Sex and the city” que puede verse los lunes a las 23. El año próximo continuarán las andanzas sentimentales de Inés Estévez, Paola Krum y compañía. También con Ideas del Sur, Telefé coproducirá “Odisea Patagonia”, el segundo reality del canal, una travesía de sobrevivencia al estilo “Expedición Robinson”, pero en el sur de la Argentina y con desplazamiento permanente. El casting, para ese reality game show, que se rodará en enero, ya está en marcha.

 

Winona pescada in fraganti

La famosa actriz estadounidense Winona Ryder fue detenida por la policía en Beverly Hills, el distrito más exclusivo de Los Angeles, acusada de haber robado ropa y adornos en un negocio. Ryder pasó varias horas en una dependencia policial antes de ser liberada, previo pago de una fianza de 20 mil dólares. La estrella, que tiene 30 años, fue arrestada en la elegante tienda Saks Fifth Avenue, luego de que el personal de seguridad alertara a la policía. Los agentes encontraron varias prendas y adornos para el cabello por un valor de 4800 dólares en poder de Ryder, por lo que procedieron a demorarla, acusándola de hurto. Además, Ryder tenía un analgésico de prescripción obligatoria, pero no pudo presentar una receta médica para justificar su posesión. Por lo tanto, también fue acusada por poseer medicamentos no autorizados. El abogado de Ryder, Mark Geragos, calificó el incidente de “malentendido”. Un portavoz de la policía señaló que existe un video que muestra a la actriz, dos veces candidata al Oscar, por Mujercitas y La edad de la inocencia, cuando quita las etiquetas de la mercadería y las coloca en una gran cartera, en una inequívoca actitud de hurto. El 11 de enero, Ryder deberá presentarse ante un juez en Los Angeles, para escuchar la acusación formal. La policía aseguró que la actriz, que es una estrella desde que fue “descubierta” por el gran público por su actuación en El joven manos de tijeras, de Tim Burton, se comportó “de forma muy amable y cooperativa” mientras estuvo detenida.

 

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