El centro educativo había sido reinaugurado a principio de año
El nuevo Isauro Arancibia se inundó
Una imagen del "Isauro Arancibia" tras la inundación.Una imagen del "Isauro Arancibia" tras la inundación.Una imagen del "Isauro Arancibia" tras la inundación.Una imagen del "Isauro Arancibia" tras la inundación.Una imagen del "Isauro Arancibia" tras la inundación.
Una imagen del "Isauro Arancibia" tras la inundación. 

El centro educativo para chicos, jóvenes y adultos en situación de calle "Isauro Arancibia" amaneció inundado y con graves problemas en el sistema eléctrico, que ponen en peligro a la comunidad educativa. Luego de un fin de semana de fuertes tormentas, quedó claro que el nuevo establecimiento, reconstruido e inaugurado a principios de este año por el Gobierno de la Ciudad, tiene serios problemas de infraestructura. La respuesta de las autoridades porteñas, cuando los docentes informaron sobre lo ocurrido, indignó aún más a la comunidad del Isauro: "'Hay varias escuelas que están así', nos contestaron desde la gerencia operativa del Área Socio Educativa. ¿Cómo es que esa respuesta les da tranquilidad en la gestión?", se preguntaron los maestros.

"Les estudiantes del Isauro padecen una vez más la crueldad y el desamparo de las políticas públicas del Gobierno de la Ciudad que invirtió millones de pesos en la remodelación del edificio escolar", que "no cumple" con las condiciones de "seguridad, accesibilidad y dignidad" necesarias, denunció el Isauro en un comunicado.

El sábado, según contó la docente Lila Wolman, los profesores abrieron el centro para ofrecer actividades infantiles y se encontraron con que el agua de la cañería de desagote pluvial había caído sobre el tablero de luz porque la instalación "no estaba preparada para tolerar tanto peso". Este martes, las condiciones se habían agravado: el SUM, el comedor y las aulas de planta baja y subsuelo están inundados, en las aulas del primer piso cae agua del techo, las paredes "chorrean agua", el sistema eléctrico "está en corto" y sale "agua turbia" de las canillas. "El peligro es incalculable", advirtieron los docentes.

"Decidimos dar clases en las aulas no inundadas porque los chicos llegaron con frazadas, con frío, después de cuatro días de lluvia", contó Wolman. "Ellos vienen de la intemperie y terminan en una escuela que también está en estado de intemperie", lamentó.

La respuesta de las autoridades porteñas sorprendió a los docentes. "'Hay varias escuelas que están así', nos contestaron. ¿Cómo es que esa respuesta les da tranquilidad?", denunciaron los maestros, que aprovecharon para volver a exigir la finalización de obras a los Ministerios de Educación y de Transporte del GCBA. 

El edificio remodelado fue inaugurado a principios de este año, luego de una larga lucha de la comunidad educativa para evitar la demolición que había planificado el gobierno ante el trazado del Metrobús. Sin embargo, el nuevo establecimiento tiene problemas estructurales que siguen sin solución. "Hay una grieta en el patio. En el SUM hay una cañería rota. En la cocina hay una grieta muy grande. La calefacción no funciona debido a que el medidor de gas debe ser reemplazado por uno de mayor caudal", enumeraron los docentes.

"Antes de esta nueva obra, habían invertido 14 millones en otra. Pese a eso, nos entregaron una escuela en condiciones deplorables. No anda el ascensor, el sistema de calefacción explotó, las ventanas se salen", denunció Wolman. "Esto es realmente malversación de fondos, no se puede interpretar de otra manera", concluyó.

Informe: Azul Tejada 

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