Si bien estoy formado en la filosofía (soy licenciado y doctor en esa materia) mi actividad docente en las universidades públicas gira en torno de otros campos digamos “disciplinarios”. La filosofía, entonces, es el horizonte de sentido y de problematización de mi actividad docente antes que un objeto de estudio. Abrir los problemas en múltiples perspectivas, dejar abiertas las preguntas por el sentido de las prácticas que abordamos, pensar los temas que organizan los contenidos que quiero trasmitir: todas estas, y seguramente algunas más, son características del modo en que yo entiendo la filosofía. En algunos casos, más directamente presente, como por ejemplo en “Filosofía de la educación”; en otros, de modo menos directo, como por ejemplo en “Política, Estado y Educación”, dos de las materias que enseño en la universidad.

Todo esto, a su vez, en el contexto de universidades públicas; instituciones que por su misma naturaleza están abiertas a la comunidad y tienen la función de producir conocimiento. Lo primero –la apertura- es mi modo de entender el carácter público de la universidad. Tal vez sea también un modo de nombrar el carácter democrático de la esfera pública.

 

Prefiero decirlo como lo dije: instituciones abiertas a la comunidad en la reciprocidad de los intercambios y, fundamentalmente, en la necesidad de ir aflojando o abandonando los componentes corporativos que las universidades traen de sus lejanos orígenes medievales. Aquí la filosofía interviene de modo directo: pensar es siempre una actividad que se realiza por fuera de los dogmas y de las actitudes dogmáticas, sean estas las que fueren, del sectarismo corporativo. Una salida hacia lo abierto y al nexo con los otros en el espacio de una comunidad de diálogo. La producción de conocimiento va en la misma dirección y requiere de las mismas condiciones, y por supuesto de otras más y no de menor importancia, por ejemplo el financiamiento y la infraestructura material.

Carlos A. Casali: Docente de grado y posgrado en las universidades nacionales de Lanús y de Quilmes.