Una lectura de "Julieta", película de Almodóvar

Lo indecible, la madre y la hija

Julieta va al encuentro con su hija.Julieta va al encuentro con su hija.Julieta va al encuentro con su hija.Julieta va al encuentro con su hija.Julieta va al encuentro con su hija.
Julieta va al encuentro con su hija. 

En la última película de Almodóvar: Julieta, nos encontramos con lo indecible que se puede tejer entre una madre y una hija. Además presenciamos el silencio cuando se liga de modo mortificante en el campo de lo femenino. Una mujer posee una cierta relación con el silencio y su enigma deriva de lo indecible.

En este film no presenciamos fuertes peleas de madre e hija, a ese lugar adviene el silencio y la ausencia. Antía es la hija que encarna esa ausencia de hija, separándose de su madre sin decir nada. Ella realiza una separación, digamos brusca de su madre y culpa a su madre de la muerte del padre. Culpa que la madre padece y que se agrega a la muerte del hombre del tren.

¿Qué representa esa madre para esta hija? El film no nos aporta una respuesta. Lo único que podríamos pensar es que Antía no quiere ser el sostén fálico de su madre. No quiere el lugar de colmar la falta de la madre. Al respecto vale preguntarse: ¿Cómo se relaciona Julieta con la castración? Sabemos desde el psicoanálisis que la castración se inscribe de diferentes maneras en una mujer, cada mujer se relaciona con la falta de modo distinto. Por eso es importante introducir el valor para una mujer de su castración y de su respuesta ante la pérdida. 

Julieta encuentra la solución por la vía del Ser madre, queda a la espera de esa hija que no puede perder. El encuentro amoroso con un hombre no orienta su vivir de otra manera, ya que Julieta decide abandonar al hombre que la ama para continuar con la esperanza de encontrar a su hija.

El goce de Julieta se presenta en el silencio, en la espera y en la culpa. Franquea el silencio con el acto de escribir. Con el acto de escribir bordea lo indecible de su sufrimiento. Pero su sumisión a la ausencia la deja caer en la calle, donde es atropellada por un auto.

El film también nos muestra como los hombres rehacen su vida sin mortificarse por la enfermedad y la pérdida de sus esposas.

Otro punto de este maravilloso film es la preferencia de Julieta por los griegos y sus tragedias. Y en efecto es ella la protagonista de una tragedia. Su tragedia gira en relación a la pérdida, la muerte del hombre del tren, la muerte de su marido y la caída de su Ser de madre. Estos traumatismos se convierten para Julieta en imposibles de soportar. Lo indecible también es un nombre de lo real, que subsiste fuera de cualquier posibilidad de simbolización.

Finalizando el film escuchamos otra vez la tragedia: la muerte de su nieto ahogado igual que su marido. Pérdida que remonta la identificación de Antía con el dolor de su madre. En este final el silencio insistirá. Julieta va al encuentro con su hija y decide no pedirle explicaciones.

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