Encontrar una salida singular es la apuesta de la cura del psicoanálisis

El laberinto propio de cada sujeto

Los adolescentes quieren seguir jugando al juego de que todo es posible, hay una salida y otra y otra mas que se prueba pero ya de manera compulsiva. En la vida esto también se refleja. La elección sexual hoy parece ser a la carta.
Cada laberinto tiene una singularidad, y el análisis quiere encontrar esa salida. Cada laberinto tiene una singularidad, y el análisis quiere encontrar esa salida. Cada laberinto tiene una singularidad, y el análisis quiere encontrar esa salida. Cada laberinto tiene una singularidad, y el análisis quiere encontrar esa salida. Cada laberinto tiene una singularidad, y el análisis quiere encontrar esa salida.
Cada laberinto tiene una singularidad, y el análisis quiere encontrar esa salida.  

Para referirme al tema de las entradas y salidas voy a recurrir a una metáfora, el laberinto y sus diferentes versiones. Mágico paseo que podemos encontrar en medio de jardines, con su enigmática belleza y que ha servido como ficción para manifestaciones artísticas como el cine y la literatura.

Umberto Eco, en su obra El nombre de la rosa, los vio como sinónimo del conocimiento de las bibliotecas afirmando que la biblioteca es un gran laberinto, signo del laberinto que es el mundo. También están los juegos educativos de laberintos, que según dicen, favorecen la atención y la resolución de problemas y por lo tanto el proceso de aprendizaje. Me permito recordar la rata en el laberinto, objeto de experimentación del conductismo, a la que se refiere Lacan en su seminario 20, diferenciando el saber inconciente de los sujetos y el aprender de la rata.

Por último están los laberintos del terror, videojuego que ya va por el número 8 de la serie y seguro va por más. Son laberintos oscuros, claustrofóbicos, pueden apagar de golpe la luz y después de un rato volver a encenderla para lograr que el cambio de escenario cree la desorientación respecto a donde se quiere ir o que se quiere hacer. Muchas veces la salida se convierte en huida.

No es lo mismo atravesar cada uno de estos laberintos. El sujeto se encuentra con condiciones diferentes que deberá sortear hasta encontrar la salida. Podrá estar desorientado pero no de la misma manera en cada uno de ellos. En el primer caso, se cuenta con el recurso de un deseo que empuja, siendo su motor la falta, y donde el saber está en juego. Cuestión que se podría ubicar en el período de latencia freudiano, ese período que llevaba a una tranquilidad que permitía un proceso de comprensión y vinculación con el saber, para luego concluir en la pubertad con el despertar sexual. Hoy se ha modificado esto por el bombardeo de información y la aceleración de los tiempos entre otras cosas. El saber tiene ahora otro matiz, no se va a las bibliotecas, está en Google. No es necesario pasar por el Otro, acentuándose el carácter autoerótico de los lazos.

El caso de la rata parece aplicable a los niños y adolescentes para algunas corrientes que intentan inyectar un saber que apunta a que la salida del laberinto sea la misma para todos. Una solución sin desigualdades que anula la singularidad.

Y ya en el laberinto del terror, nos encontramos con una versión correspondiente a las pantallas de la época de la hiper conexión, donde lo hiper siempre va por más, apuesta sin límites, sin los límites del Nombre del Padre que cede su lugar a la locura, locura imparable que describen algunos padres que no pueden poner límites al uso de las pantallas por parte de los hijos.

En esas condiciones parece no llegarse nunca a la salida, las elecciones y definiciones se multiplican aceleradamente y son los adolescentes quienes quieren seguir jugando al juego de que todo es posible, hay una salida y otra y otra mas que se prueba pero ya de manera compulsiva. En la vida esto también se refleja. La elección sexual hoy parece ser a la carta. Presenta la paradoja de darles más posibilidades al sujeto para que pruebe todo, pero esto suele presentarse como defensa ante la indefinición, provocando una procrastinación de la salida.

* Miembro EOL, AMP, Erinda.

Suplementos
Suplementos
Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ