El crimen de Jonatan Herrera llega a la Corte

Con los querellantes enfrentados

La causa que investiga el crimen de Jonatan Herrera, el joven que lavaba su auto cuando fue alcanzado por balas policiales en Tablada, llegará a la Corte Suprema santafesina contra la orden de unificación de querellantes. El camarista Alfredo Ivaldi Artacho rechazó la semana pasada el recurso de inconstitucionalidad presentado por la familia del joven, que ahora irá en queja al máximo tribunal provincial. En el legajo judicial son querellantes la madre de Jonatan, por un lado; y su ex pareja, en representación del hijo de ambos, por otro. "Tenemos diferencias irreconciliables, porque sus abogados --que al principio patrocinaban a ambas partes-- querían cerrar la causa con abreviados, y hasta se habló de plata, pero nosotros no queremos un peso manchado con la sangre de mi hermano", dijo Julieta. "Jony no tiene precio, y no me importa que esto demore el juicio, porque quiero que se haga bien. Se trata de justicia", agregó María Elena.

Con cinco policías imputados en la causa, en septiembre pasado el camarista Ivaldi Artacho ordenó --a pedido de la Fiscalía-- que las partes querellantes formen una sola para llegar a la instancia de juicio con una propuesta unificada de acusación contra los cuatro agentes acusados de la Policía de Acción Táctica (PAT) y la efectivo del Comando Radioeléctrico; dos de los cuales están señalados como autores de los disparos mortales; otros por el delito de tentativa de homicidio; y uno por abuso de armas, según la Fiscalía.

Justamente, la acusación contra ese imputado, Alejandro Gálvez, fue la que más enfrentó a las partes. La querella de Sabrina, la madre del bebé de Jonatan, estuvo de acuerdo con que se cerrara un abreviado a tres años --que luego fue revocado por la Alzada--, por el delito de abuso de armas, cuando el policía había estado sindicado por tentativa de homicidio. Para el fiscal Adrián Spelta, Gálvez disparó una sola vez su arma, pero no estaba en la línea de tiro contra Jonatan, que se escondió detrás de árboles, tarros de agua y su propio auto para evitar ser alcanzado por los proyectiles, en medio de la persecución a un ladrón, la siesta del 4 de enero de 2015. Esa situación, enojó a la madre y hermanos de Jonatan, quienes reclamaban que todos los acusados llegaran a juicio oral y público, para saber la verdad de los hechos.

"Al fiscal Spelta no le importó nada y salió a arreglar un abreviado, pero además había más de 30 policías aquel día; sin embargo, solo cinco están acusados. ¿Y los demás? ¿Dónde están los encubridores? El fiscal está ocultando todo esto desde el primer momento. Queremos que se aparte de la causa", dijeron María Elena y Julieta a este diario.

Las quejas también fueron dirigidas a la otra querella, que ya adelantó que no presentará acusación contra Gálvez. "No queremos que nos representen (Paul) Krupnick y (Gustavo) Feldman, porque nunca nos representaron. Al principio nos dijeron que a Jonatan no lo recuperábamos más y se habló de plata; pero solo apuntamos a que los verdaderos culpables paguen por lo que hicieron. Con ellos no lo vamos a lograr. Tenemos abogadas que nos representan de la mejor manera", aseguraron.

Los acusados de darle muerte a Jonatan son el agente de la PAT, Ramiro Rosales, y la policía del Comando, Galdys Galindo, detenida recién este año. En tanto, los agentes Francisco Rodríguez, Luis Sosa y Gálvez (todos de la PAT), fueron sindicados por otros delitos, con pedidos de penas de entre 3 y 12 años de prisión.

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