Siete días en la ciudad
El presupuesto es un misterio
La transición local es más silenciosa que la provincial pero no menos tensa. Cuando falta poco para que termine septiembre, no hay todavía acuerdos entre Javkin y Fein por el presupuesto municipal del 2020 que pasará los 25 mil millones de pesos.
Mónica Fein y Pablo Javkin, en silenciosa disputa.Mónica Fein y Pablo Javkin, en silenciosa disputa.Mónica Fein y Pablo Javkin, en silenciosa disputa.Mónica Fein y Pablo Javkin, en silenciosa disputa.Mónica Fein y Pablo Javkin, en silenciosa disputa.
Mónica Fein y Pablo Javkin, en silenciosa disputa. 
Imagen: Andres Macera

Los casi 25 mil millones de pesos que comprenden el presupuesto municipal en Rosario aún no tienen destino para el 2020. Y es que la disputa política entre la administración saliente de Mónica Fein y la entrante de Pablo Javkin es silente pero no menos intensa que la tensionada transición provincial. Es más Miguel Lifschitz y Omar Perotti ya acordaron que el presupuesto de Santa Fe para el año que viene será elaborado por los equipos del mandatario entrante. En Rosario, todavía no hay resolución al respecto.

La versión "oficial" es que el secretario de Hacienda actual, Santiago Asegurado, elevará una propuesta al equipo de Javkin para ver si hay acuerdo. Pero en la realidad parece que los desacuerdos sobre la futura gestión en general son tan grandes que parece remota la posibilidad de un consenso en torno de los gastos del municipio para el año próximo, encima en un contexto de brutal caída de la recaudación y crisis económica. También con el brusco cambio de escena que implica el gobierno provincial de otro signo político.

Los concejales nada saben acerca del proyecto. Aún los socialistas y los más cercanos a Javkin carecen de información certera al respecto y más bien actúan como espectadores de la puja hasta que se haga necesario ser parte de la pelea públicamente. El peronismo y el PRO difícilmente quieran perderse la oportunidad de marcar las internas que surjan dentro del Frente Progresista -totalmente dado vuelta- para posicionarse de cara a la nueva administración.

Prensa Concejo Municipal
El Concejo será la caja de resonancia.

Para este año, el presupuesto municipal aprobado en noviembre de 2019, contemplaba que el 57% del monto total estaría destinado a inversión social directa. También se proyectó incrementar la inversión en materia de empleo y producción. Y se previó invertir a un ritmo de 21 millones de pesos por día en obra pública. Habrá que ver cuán cerca se estuvo del cumplimiento de esta meta. Asegurado había dicho en su presentación que esta decisión no tenía "antecedentes históricos en la ciudad". Y otro punto fuerte a tener en cuenta es la intervención directa en los barrios con los planes Abre y Nueva Oportunidad, aunque estos dos de relación más directa con la provincia. Por eso, esta semana hubo en Rosario una marcha de los beneficiarios del Nueva Oportunidad que mostraron sus oficios y productos en la plaza San Martín para tener presencia y avisar al nuevo gobierno provincial que siga financiando el proyecto. El programa convoca a jóvenes de entre 16 y 30 años que hayan dejado la escuela, no tengan empleo ni formación en oficios y les permite tener espacios de intercambio y reflexión. Hoy comprende a unas 17 mil personas en la provincia. El director Luciano Vigoni aseguró: "Creemos que el nuevo gobierno provincial seguirá adelante con el programa, porque sabemos que lo conocen muy bien y que además destacan los resultados que tienen", dijo acerca de cómo llevar un poco de tranquilidad y de paso consignar que no es un proyecto exclusivo del socialismo.

Para el Fondo Compensador del Transporte Urbano de Pasajeros, en 2019 se previó un aporte adicional de 90 millones para totalizar los 710 millones de respaldo al servicio tras la quita de los subsidios nacionales.

 

La disputa no es tanto por los números como sí por la conformación del nuevo gabinete del intendente. El socialismo se está poniendo ansioso por los lugares que ocupará y por la gravitación real que tendrán sus hombres y mujeres en ese esquema. Como manda la lógica, Javkin se esforzará por poner a los más cercanos y de confianza en los lugares clave de su administración. Es muy conciente de que aún deberá recibirse de jefe político además de intendente electo de la ciudad, y ese será un camino lleno de escollos porque el socialismo se quedó con casi nada luego de las elecciones y no está resignado a entregar así como así a su último bastión político. Peleará por cada lugar dentro del Frente Progresista y del gobierno local, teniendo en cuenta además que sólo desde la administración provincial regresan con cargos a la municipalidad no menos de un centenar de funcionarios socialistas que cumplirán tareas en el gobierno de Lisfchitz hasta el 10 de diciembre.

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