Caso de gatillo fácil David Campos y Emanuel Medina
La salud mental como coartada
El Colectivo contra la Violencia Institucional advierte a la Justicia de la estrategia de un policía para eludir el juicio
Familiares y allegados a las víctimas acribilladas en Arijón y Callao.Familiares y allegados a las víctimas acribilladas en Arijón y Callao.Familiares y allegados a las víctimas acribilladas en Arijón y Callao.Familiares y allegados a las víctimas acribilladas en Arijón y Callao.Familiares y allegados a las víctimas acribilladas en Arijón y Callao.
Familiares y allegados a las víctimas acribilladas en Arijón y Callao. 

Familiares y amigos de David Campos y Emanuel Medina, jóvenes asesinados el 23 de junio de 2017 en Arijón al 2700 por la policía provincial tras una persecución, junto a la Multisectorial contra la Violencia Institucional, presentaron ayer el dictamen de parte sobre la evaluación de salud mental de uno de sus matadores, Alejandro Bustos. Allí denunciaron el grave riesgo de que el policía eluda el juicio penal tras la posibilidad de que sea declarado inimputable, situación avalada en los dictámenes de Juntas Especiales de Salud Mental de la provincia. Y exigieron que su responsabilidad penal sea discutida y evaluada en un juicio oral y público.

Campos y Medina fueron acribillados por un enjambre de agentes del Comando Radioeléctrico y de la Policía de Acción Táctica. Habían salido a bailar y circulaban en auto por barrio Saladillo. Un policía en moto echó a perseguirlos en Grandoli y Gutiérrez. David y Emanuel estaban desarmados. Luego de una cacería de varias unidades por Circunvalación, el VW Up en el que escapaban de los balazos policiales impactó contra un árbol en Arijón y Callao. Estaban inmóviles aún dentro del auto cuando los acribillaron a balazos. Dos policías fueron acusados de haber efectuado los disparos mortales, Bustos y Mendoza, quienes no fueron llevados aún a juicio oral.

Para el colectivo, existe un grave riesgo de que el policía Bustos no sea juzgado porque en los dictámenes de las Juntas Especiales de Salud Mental de la Provincia se adujo que "al momento de los hechos tenía la percepción distorsionada y actuó por impulsos no controlados", por lo que "no aconsejan que sea expuesto a la escena del juicio por una supuesta potencialidad suicida".

Sin embargo, desde la Multisectorial aclararon que "el Equipo Interdisciplinario de la Clínica Avenida, donde Bustos está, estableció que el imputado 'se presenta lúcido, orientado en tiempo y espacio y sin alteraciones mayores y en condición de ser externado por ni siquiera tener criterio de internación' y solicitó que sea externado".

El Consultorio Médico Forense también manifestó que Bustos no debe estar internado, que "no tiene predisposición a la 'cura', pues su cura implicaría el retorno a la Unidad penitenciaria" y que tiene "una postura irreconciliable de reivindicación de su accionar".

En tanto la psicóloga Covacich y el médico psiquiatra Oscar Pellegrini, peritos de la querella, participaron de las entrevistas de Juntas Especiales e indicaron que Bustos "no presenta alteraciones morbosas que puedan dar como resultado una alteración de la comprensión y de su capacidad de juicio que le impidan comprender la criminalidad del hecho que se reprocha".

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