Historias de [email protected] de Página/12
¿Quién es 4piedrasenunzapato?
Docente jubilado, seguidor de la primera hora y curioso incansable, se define como "cómplice, no de un diario, sino de toda una banda de soñadoras y soñadores". Acá, su historia.

Detrás de cada una de las contribuciones, hay una historia. Mes a mes, queremos darle espacio a las voces más activas de la comunidad de Página/12.  En la tercera entrega, entrevistamos a uno de [email protected] [email protected] con uno de los seudónimos más ocurrentes: 4piedrasenunzapato. 

Su historia con el diario:
Mi historia con Página/12 se remonta hacia sus inicios, allá por el 87. Cuando la recuperada democracia no tenía aún las piernas firmes y las y los jóvenes de ese entonces estábamos alertas y movilizados para cuidarla y defenderla. En ese contexto, el diario fue una antorcha que empezaba a iluminar los rincones más oscuros y ocultos. Fue conocerlo, tenerlo entre mis manos y ante mis ojos, leerlo y compartirlo y ya no dejarlo más. Todo el diario era objeto de lectura, de análisis, de gusto y admiración. Aprendí a leer nuevamente con sus tapas y extraordinarios editoriales y a enseñar con todo su contenido. Sentí y siento que mis pensamientos, mis puntos de vista, mis ideas, eran y son expresados con las mejores palabras y los conceptos más claros por maravillosas y maravillosos periodistas, escritores, especialistas…
Atesoré, y aún se guardan en la familia, sus fascículos, sus libros, sus contratapas, sus suplementos. Mis hijos crecieron con el Veo Veo y disfrutaron con los juegos y actividades para los chicos. Los Periolibros siguen recibiendo mi ávida visita y hay aulas y bibliotecas donde se ofrecen con su rigor académico la Historia Universal, la Historia Argentina, la de los Partidos Políticos, tantos más…Y los libros de Página/12… ¡Qué maravilla!

Mini bio:
Soy maestro, desde el 2016 jubilado como director de escuela primaria de jornada completa en uno de los barrios más marginados de una localidad del norte de la provincia de Buenos Aires. Hice de todo, aprendí de todo, enseñé (y sigo haciéndolo) todo lo que pude. En el camino quedaron inconclusas las carreras de Letras y de Historia. Ambas compensadas con infinitas lecturas y relecturas, siempre con pasión por saber y una formación autodidacta que me lleva a seguir aprendiendo y enseñando. Con mi compañera de vida hicimos mucho camino al andar y ayudamos, me gusta creer, a que muchas pibas y muchos pibes fueran haciendo su camino. 
El mayor logro: nuestros dos hijos. La mayor felicidad: nuestro nieto, responsable absoluto de nuestra chochera y destinatario casi exclusivo de las creaciones de mis escarceos con la carpintería.
Vivo en la pacha serrana, rodeado de árboles y plantas, de nuevas experiencias y sensaciones. Disfruto de las cosas sencillas de la vida, como un amanecer soleado, el canto y el baile de los pájaros, el incondicional afecto de mis perras, un mate endulzado con miel del monte, un buen tinto, una conversación profunda, un silencio sonoro de miradas, una caminata de dos, tan necesaria en una noche que empequeñece de estrellada…

Ser parte de la comunidad:
Cómo no querer ser parte de la comunidad de este diario que nos abrió sus páginas para abrirnos la cabeza y ensancharnos el entendimiento. Cómo no sentir y querer experimentar la “otra mirada”, esa que se posa, recorre, hurga, desnuda, expone, denuncia, reclama y exige. Esa “otra mirada” es la que siempre intenté sostener y ejercitar, una mirada que instituya, que humanice, que descubra a los otros, que vincule con respeto, con cuidado, con sensibilidad, con solidaridad, con la plena convicción de que somos seres incompletos, inacabados y, por lo tanto, necesitados de los otros todos, precisados por ellos.
Creo que en eso se sostiene y fundamenta una comunidad: en la necesidad de ser parte de un proyecto, de una alternativa, de una propuesta que nos supere como individuos, pero que nos abarque como tales para ser parte activa, consciente y gozosa de algo más grande que nosotros mismos.
Por eso, celebro la iniciativa de Página/12 de darnos la oportunidad de ser algo más que sus usuarios, lectores, seguidores. Yo prefiero asumirme como cómplice, no de un diario, sino de toda una banda de soñadoras y soñadores, idealistas y no tanto, zurdos, diestros o ambas cosas, optimistas racionales o pesimistas esperanzados o vaya a saber qué otra categoría, que son ni más ni menos los que son y hacen y nos permiten ser y hacer Página/12. 
Y me permiten ser y hacer esta página. ¡Gracias por eso también!

4piedrasenunzapato

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