El gobierno de Estados Unidos sancionó a la petrolera rusa Rosneft por burlar los bloqueos que le impiden a Venezuela exportar su petróleo. Para el Departamento del Tesoro, esto equivale a trabajar junto al "régimen ilegítimo de Nicolás Maduro". La administración de Donald Trump también sancionó a Didier Casimiro, presidente de la filial de la petrolera rusa, Rosneft Trading, a quien identificó como un actor "clave" para el sector petrolero venezolano. A través de un comunicado, la compañía rusa con filiales en distintas partes del mundo calificó de "arbitrariedades" las sanciones impuestas por Estados Unidos. Para el canciller venezolano, Jorge Arreaza, los bloqueos "violan el derecho al libre comercio y a la libre empresa". Por su parte, la diplomacia rusa acusó a Estados Unidos de "someter al mundo entero a su voluntad". 

"Rosneft Trading y su presidente participaron en la venta y el transporte de crudo venezolano", subrayó el secretario del Departamento del Tesoro, Steven Mnuchin. "Estados Unidos está decidido a evitar el saqueo de los activos petroleros de Venezuela por parte del régimen corrupto de Maduro", agregó. En concreto, el Departamento del Tesoro asegura que en agosto de 2019, la filial petrolera negoció el envío de un cargamento de dos millones de barriles de crudo y encontró un carguero dispuesto a transportar el petróleo pese a los bloqueos comerciales que pesan sobre Caracas.

En concreto, Washington congeló todas las propiedades e intereses de Rosneft y el presidente de la filial Rosneft Trading, Didier Casimiro, en los Estados Unidos o bajo control de ciudadanos estadounidenses, así como las entidades controladas de forma directa o indirecta.

"El principal agente de operaciones globales para la venta y el transporte de crudo venezolano, Rosneft Trading, ha respaldado al dictador Maduro, facilitando la represión del pueblo venezolano", manifestó en el mismo sentido el secretario de Estado, Mike Pompeo, a través de un comunicado. "Maduro ha destrozado las instituciones, la economía y la infraestructura de Venezuela, mientras se ha enriquecido junto a sus aliados maliciosos de Cuba, Irán y China", agregó Pompeo.

Rosneft es una de las corporaciones más activas en Venezuela, donde ha aumentado sus actividades para convertirse en el gran intermediario del crudo venezolano frente a las sanciones impuestas por Estados Unidos a la petrolera estatal PDVSA. Como consecuencia de las sanciones, el gobierno estadounidense busca complicar aún más la venta de crudo venezolano en los mercados internacionales, la principal fuente de ingresos y divisas de Caracas.

Previamente, Washington ya había advertido a otras grandes empresas energéticas, como la estadounidense Chevron, la española Repsol y la india Reliance acerca de los riesgos de comerciar con Venezuela. "Cualquier entidad en el mundo que lleve a cabo operaciones con el régimen de Maduro está sujeta a sanciones. Es muy simple, no deben implicarse en transacciones con ellos", destacó en rueda de prensa el encargado del Departamento de Estado para Venezuela, Elliott Abrams. 

A través de un comunicado, Rosneft calificó como arbitrarias a las sanciones impuestas por Estados Unidos. "Las sanciones contra Rosneft tienen carácter arbitrario y selectivo, porque hay otras compañías internacionales, incluidas estadounidenses, que llevan a cabo actividades similares en Venezuela, pero el regulador de Estados Unidos no les presenta exigencia alguna", señala el texto.

Rosneft subrayó que implementa sus proyectos en el territorio de Venezuela en conformidad con las normas de legislación internacionales. "En la implementación de sus proyectos la empresa realiza actividades exclusivamente comerciales, actuando en los intereses de los accionistas, sin perseguir fines políticos", apuntaron desde la petrolera.

"Estas medidas arbitrarias contra la empresa rusa Rosneft Trading violan el derecho al libre comercio y a la libre empresa. Sumaremos estas acciones unilaterales a la denuncia penal que hemos introducido contra los funcionarios estadounidenses ante la Corte Penal Internacional (CPI)", declaró por su parte el canciller venezolano, Jorge Arreaza. El pasado 13 de febrero, Arreaza solicitó a la CPI investigar como posibles crímenes de lesa humanidad las sanciones estadounidenses. La corte analiza el pedido.

Por su parte, la diplomacia rusa denunció un nuevo intento de Washington de "someter al mundo entero a su voluntad mediante un deseo banal de crear ventajas para las empresas estadounidenses que no resisten la competencia leal de los fabricantes rusos en los mercados mundiales".

"La política destructiva de sanciones de Estados Unidos está socavando cada vez más la libertad comercial mundial, que los estadounidenses aseguran defender, y alimenta las tensiones internacionales", agregó la cancillería rusa en un comunicado. 

Esta nueva tanda de sanciones de Estados Unidos se produce días después de que Pompeo se reuniera con su par ruso, Serguéi Lavrov, en los márgenes de la Conferencia de Seguridad de Múnich, Alemania. El ministro ruso afirmó que observaba un enfoque "más constructivo" por parte de Washington.

A principios de febrero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió en la Casa Blanca al presidente autoproclamado de Venezuela, Juan Guaidó. El primer encuentro entre ambos se produjo un día después de que Trump invitara a Guaidó a su discurso sobre el Estado de la Unión ante el Congreso y lo homenajeara como el "legítimo presidente de Venezuela", lo que le valió el aplauso de republicanos y demócratas presentes en el lugar.