Desde el sábado a la noche la provincia de Santa Fe y Rosario en particular no figuran más en el apartado "Zonas definidas con transmisión local en Argentina" que informa el Ministerio de Salud de la Nación. La noticia fue celebrada por las autoridades con la cautela del caso. "Técnicamente corresponde porque pasamos el período de 28 días, es decir dos ciclos de 14, desde la fecha de inicio de síntomas del último caso confirmado", explicó el secretario de Salud Leonardo Caruana. 

Ayer Santa Fe volvió a reportar cero caso, después de que el sábado informara un enfermo de covid-19 en Rosario. Ese nuevo caso no altera la definición libre de transmisión local porque los datos preliminares de la investigación epidemiológica indican que se trata de un contacto con alguien que viajó por varias localidades bonaerenses. A última hora del domingo, el gobierno provincial confirmó que --relacionados con el contagio detectado el sábado-- hay tres nuevos positivos en la ciudad (ver aparte). Todos relacionados con quien estuvo en Buenos Aires. 

Caruana igual fue cauto: "Para nosotros sólo termina una etapa. Se cerró un brote con 98 casos confirmados. Ahora nos preparamos para el segundo. Mientras el primero estuvo motorizado en general por el antecedente de viaje al exterior, en el segundo la clave será la circulación interna. No sabemos el final de esta historia".

Salir de zona de transmisión local podría reportar la posibilidad de ampliar nuevas actividades con restricciones y protocolos. De todos modos las autoridades van con pie de plomo. La provincia profundiza controles de vehículos desde Chaco, Buenos Aires, CABA y Córdoba que tienen transmisión local y la Municipalidad controla depósitos y playas logísticas.

La ansiedad personal y las necesidades económicas que impuso la cuarentena –hoy se cumplen 60 días– hacen lo suyo y las autoridades intentan que no traicionen lo logrado hasta ahora. Por ejemplo, ayer 13 personas fueron detenidas en el Parque de las Colectividades por estar realizando actividad física, algo que aún está prohibido en Rosario.

"Si bien no hubo conglomeraciones, ayer muchas personas salieron, algunas aprovechando la situación y otras porque estaban mal informadas", explicó Carolina Labayrú, secretaria de Control y Convivencia municipal, quien aclaró que en su mayoría se trató de familias que salieron con sus hijos. En esos casos, mencionó que no se los lleva detenidos sino que "se les explica la situación y se los invita a regresar sus domicilios".

Con respecto a la nueva etapa, desde hoy se aplicará una estrategia para detectar casos de coronavirus "ampliando los testeos a todo el territorio, para tener un muestreo de cuál es la situación y poder adelantarnos", explicó Caruana. Estos testeos en busca de casos oligoasintomáticos (es decir personas que no manifiestan ninguno de los síntomas característicos) tendrán como eje central la red de 80 centros de atención primaria de salud que hay en la ciudad.

Estigmatización

Caruana también pidió "cesar con la viralización digital de datos filiatorios (como ocurrió en las últimas horas con el caso informado el sábado) porque es estigmatizante y discriminatorio. Decimos que el virus es el enemigo pero cuando el virus aparece la cosa se transforma y el enemigo pasa a ser la persona enferma. Hay que poner los esfuerzos en otras cosas".

"Esa es la razón por la que no importan los datos de quién enferma, salvo para quienes tenemos que trabajar en el rastreo y aislamiento epidemiológico. Por eso, por favor seamos muy conscientes al momento de reenviar información sobre un paciente. Ese impulso pongámoslo en seguir cumpliendo con las medidas de prevención y ayudar a otros a que las cumplan. Que se viralice el lavado de manos y la responsabilidad colectiva", reclamó el secretario de Salud.

Geriátricos

En otro orden, hoy la Municipalidad pondrá en marcha el nuevo protocolo de respuesta inmediata ante casos sospechosos en residencias geriátricas, para prevenir la propagación del coronavirus en esas instituciones. El plan preventivo apunta a otorgar a los geriátricos una cadena de llamados obligatorias para aquellos que tienen responsabilidad operativa y que de ese modo puedan disparar un alerta en forma efectiva.