Dueños y profesores de gimnasios de la ciudad de Salta marcharon ayer por la plaza 9 de Julio pidiendo la urgente habilitación para reiniciar actividades, tras permanecer cerrados por más de 60 días, lapso en el cual se registraron cierres definitivos de varios establecimientos, que calculaban en un 20 por ciento de los 200 que hay en la provincia.

“La situación no da más, es un rubro que si no abrimos no hay ingresos y hay muchas familias que viven de esto, no hay plata. Tenemos gastos fijos, luz, agua, impuestos, alquiler, no damos más, se están amontonando las deudas”, manifestó Jorge Sáenz, integrante de la Asociación de Instructores y Profesores de Salta.

Alrededor de 100 personas, en su mayoría usando ropa deportiva, desafiaron la fría mañana para manifestar su enojo por la dilatación de la decisión de habilitar a los gimnasios, “el gobierno se alinea a lo que es Nación y espera que llegue la autorización de ahí, pero las provincias tienen autonomía para decidir, ya, por ejemplo, se pueden juntar 10 personas en una reunión”, señaló Sáenz

“Hoy el 90 por ciento de los salteños quiere retomar la actividad física, no solo caminar y correr, sino entrenar como lo hacía antes, por eso el apoyo que tenemos en nuestro pedido”, expresó el personal trainer mientras señalaba a los participantes de la marcha entre los que se encontraban también acompañando alumnos de los gimnasios.

Los organizadores de la protesta fueron en su mayoría de sectores que no participaron de las reuniones con los funcionarios del Ejecutivo, y expresaron su malestar ante tantos “amagues” a la hora de concretar el permiso de apertura. “Primero parecía que entrábamos en la tanda de los comercios, después con las Iglesias, ahora ya se puede hacer juntadas, y nosotros seguimos a la espera”, se quejó a los medios otro de los instructores que además agitó con el canto “queremos trabajar”.

Todo parecería indicar que, tal como sucede en Jujuy y Catamarca, durante el fin de semana anunciarán la vuelta de los Gym, tal como lo expresó el secretario de Deportes, Marcelo Cordova, a Canal 4, pero efectivamente, como advertía Jorge Sáenz, el funcionario dijo estar esperando el visto bueno desde la Nación.

Alquileres, luz y agua

Al reclamo también se sumaron profesoras de escuelas de baile, como Karina Medici, que consideró que con los gimnasios son actividades íntimamente relacionadas, a tal punto de compartir locales para impartir las clases.

“En mi caso di clases online y pude subsistir un poco, pero no todos tuvieron esa posibilidad, pero a pesar de eso yo debo estos dos meses de alquiler. No queremos un préstamo como ofrece el Gobierno, porque nos endeudamos más, queremos trabajar”, subrayó.

Todos los profes coincidieron en el alquiler como el principal gasto, y tanto Karina como Andrés, otro de los que participó de la marcha, señalaron que pudieron sobrellevar estos dos meses porque los dueños de los inmuebles entendieron la situación. “Pero voy a tener que recurrir al préstamo de 50 mil pesos que ofrece ahora el Gobierno para poder achicar la deuda, porque él también necesita esa plata”, explicó Andrés.

Los gimnasios también fueron víctimas de la facturación discrecional que realizó Edesa en base a consumos anteriores. La totalidad de los consultados dijeron haber recibido facturas de servicios con mayor consumo que el mes anterior, a pesar de tener el local cerrado. Algo similar manifestaron los que tenían servicio de agua con medidores, cuyo consumo también registró valores habituales de los meses normales.

“Te dicen anda a denunciar, pero ya hasta eso tuviste que pagar”, dijo Javier, de JV GYM. Y la queja también coincidió en que ellos debían demostrar que no consumieron, cuando en realidad tendrían que ser las empresas la que verifiquen eso y rectifiquen las facturas.

Protocolos

“Llevamos presentados cuatro protocolos, si quieren diseñar uno desde el Gobierno no hay problema, que dispongan ellos el máximo de personas por clases, pero que nos dejen abrir, que vamos a cumplir con todas las normas de seguridad”, adelantó Javier.

Entre las propuestas con medidas de prevención se encuentra limitar el tiempo de permanencia de los alumnos en el gimnasio, higiene de calzados al ingresar y alcohol en gel en las manos, estará prohibido usar baños y vestidores, limpieza cada hora de los aparatos, uso del barbijo y respeto permanente de la distancia de dos metros entre las personas.

En algunos casos inclusive fueron adelantándose a lo que les podrían solicitar y retiraron equipos para poder hacer más espacio y realizaron refacciones edilicias. “Además la mayoría en este tiempo aprovechó para pintar y hacer arreglos menores, estamos listos para arrancar inmediatamente en cuanto nos digan”, agregó el dueño de JV GYM.