Escenas hollywoodenses a partir de un choque entre dos autos
Oros, alta gama, armas y dólares
El choque de dos autos de alta gama despertó la curiosidad. Un BMW y un Sandero. Uno lleno de joyas, oro, armas y dólares. El incidente despertó la ira de los integrantes de una familia de gitanos que quedó involucrada.
El BMW estropeado en la trompa y con dólares, armas y joyas en su interior.El BMW estropeado en la trompa y con dólares, armas y joyas en su interior.El BMW estropeado en la trompa y con dólares, armas y joyas en su interior.El BMW estropeado en la trompa y con dólares, armas y joyas en su interior.El BMW estropeado en la trompa y con dólares, armas y joyas en su interior.
El BMW estropeado en la trompa y con dólares, armas y joyas en su interior. 
Imagen: El BMW estropeado en la trompa y con dólares, armas y joyas en su interior.

Varios integrantes de una familia que volvía de festejar un cumpleaños de quince protagonizaron incidentes con policías y periodistas, luego que uno de los ellos chocara contra otro vehículo en el barrio de Palermo. El episodio comenzó a las seis de la mañana con la pelea entre los conductores que impactaron sus autos de frente –y que incluyó amenazas con un arma de fuego–, siguió con más choques y golpes por parte de allegados de uno de los automovilistas y finalizó horas más tarde con empujones y discusiones en el Hospital Fernández.

El barrio de Palermo vivió, ayer por la mañana, una secuencia propia del cine de acción hollywoodense: armas, autos lujosos, miles de dólares, joyas, choques y policías. A las seis de la mañana, una chica de quince años volvía de su festejo de cumpleaños en un BMW M4 –uno de los vehículos más modernos de la compañía alemana– junto con sus padres. En la intersección de la avenida Costanera y la calle Jerónimo Salguero, Jorge Miguel, padre de la niña y conductor del auto, impactó contra un Renault Sandero, manejado por un hombre de 67. Según aseguran varios testigos presenciales, el choque fue generado debido a la alta velocidad que manejaban ambos automovilistas.

Hasta allí, un siniestro vial con las responsabilidades de los conductores aún sin definir. Pero el impacto fue el puntapié de una serie de incidentes que se reprodujeron a lo largo del día. Jorge Miguel, un hombre de 35 años, salió del BMW dañado con una nueve milímetros en mano, increpó al otro conductor herido y lo amenazó con una pistola, mientras llegaban al lugar los primeros patrulleros y una ambulancia del SAME. Tras interceder en la pelea, los uniformados detuvieron a ambos. 

Dentro del BMW había otra arma de fuego, más de 9.000 dólares y gran cantidad de joyas, según afirmó un vocero policial. Horas más tarde, el abogado de Jorge Miguel, Gustavo González, explicaría a los medios “que mi cliente es legítimo usuario de las armas” y agregaría que “el dinero que llevaba era el regalo que había recibido de la familia para su hija”.

El siguiente episodio sucedió en ese mismo cruce de calles, pocos minutos después que los conductores sean trasladados al Hospital Fernández, con politraumatismos causados tanto por el choque como por la pelea. Mientras  se acercaban curiosos y móviles de televisión para cubrir el incidente, otros participantes de la fiesta de quince también aparecieron en el lugar del choque. La secuencia fue rápida y duró unos instantes: los allegados a la familia que festejaba el cumpleaños bajaron de sus autos, empujaron a policías, amenazaron a periodistas de distintos medios, volvieron a sus autos y escaparon a toda velocidad. Todo esto ante las cámaras de varios noticieros. 

Una fuente policial confirmó que algunos de los protagonistas de la escena, quienes huían en un Volkswagen Bora tras agredir a trabajadores de prensa, también protagonizaron un choque con otro auto, pocas cuadras más adelante del primer incidente. “Esta vez no se registraron heridos”, aseguró el vocero de la fuerza de seguridad. Cuando los agentes de la Policía de la Ciudad llegaron a este nuevo choque, entre las calles Rafael Obligado y Sarmiento, los sospechosos siguieron con la costumbre adoptada y volvieron a fugarse.

Por último, en la puerta del Hospital Fernández también se registraron incidentes. En el centro médico donde se encontraban los dos conductores del primer choque, otros allegados de Jorge Miguel se acercaron a la puerta del Fernández a reclamar por su liberación. Allí se volvieron a enfrentar con efectivos policiales y con dos camarógrafos. Al cierre de esta edición, el conductor del BMW se encontraba detenido en la comisaría 23a, a la espera de ser trasladado a Tribunales para declarar ante el juez Luis Zelaya, del juzgado en lo Criminal y Correccional 13.