El Fondo Monetario Internacional (FMI) dio otra muestra de respaldo a la posición del gobierno argentino en la renegociación de la deuda externa. El organismo planteó que “la propuesta revisada de reestructuración de la deuda de las autoridades argentinas sería consistente con el restablecimiento de la sostenibilidad de la deuda con alta probabilidad”, en relación a la oferta más cercana a la pretensión de los bonistas que hizo pública el ministro Martín Guzmán el viernes pasado. 

Además, el FMI advirtió que existe “solo un margen limitado para incrementar pagos a los acreedores privados y al mismo tiempo cumplir con los umbrales de deuda y servicio de la deuda estimados por el personal técnico del FMI”. 

En otras palabras, el Fondo subrayó que la nueva propuesta mantiene la sostenibilidad pero que se achicó la brecha para negociar, lo cual pone más presión a los acreedores internacionales para conciliar con la posición nacional. De todas maneras, el documento dejó en evidencia que el gobierno es más optimista que el Fondo a la hora de especular sobre la capacidad de la Argentina de volver a colocar deuda en el mercado para pagar vencimientos de capital.

Leer más

La negociación de la deuda entre el gobierno y los bonistas sumó días atrás nuevas cartas sobre la mesa. Ambas partes presentaron contraofertas que se distancian, en valor presente neto, en unos siete centavos por dólar

La propuesta de los dos principales grupos de acreedores se acerca en valor presente neto a unos 54 centavos por cada dólar anotado como valor nominal en los bonos, mientras que Economía publicó el viernes pasado un informe de avance de la negociación en la que presenta un menú de bonos valorizado en unos 47 centavos

Para llegar a esa mejora, la propuesta “revisada” del gobierno argentino reduce en un año el período de gracia, con lo cual se comenzaría a pagar en 2022 en lugar de 2023. Adicionalmente, se añade un título en dólares con vencimiento en 2034 que paga un cupón del 1 por ciento desde 2022.

El margen para negociar es cada vez más estrecho. El propio FMI concluye que “existe solo un margen limitado para incrementar los pagos a los acreedores privados y al mismo tiempo cumplir con los umbrales de deuda y servicio de la deuda y otras condiciones”. Fuentes cercanas al organismo dan un paso más: “Es difícil ver como un canje con una recuperación en valor presente neto de la deuda por encima del 50 por ciento --es decir 50 centavos-- puede ser consistente con restaurar la sostenibilidad de la deuda”.

El FMI analizó que “la propuesta revisada de reestructuración de la deuda de las autoridades del 26 de mayo sería consistente con el restablecimiento de la sostenibilidad de la deuda con alta probabilidad”. Sin embargo, aclara que días atrás el gobierno utilizó en su contrapropuesta un supuesto de refinanciamiento de los vencimientos que es bastante más optimista que el elaborado por el FMI

El gobierno puso como supuesto que el país podrá refinanciar vencimientos a una tasa del 3,5 por ciento anual y a un plazo promedio de 8,8 años. En cambio, en el escenario más optimista de su nota técnica elaborada en marzo, el FMI había supuesto un costo del 5 por ciento anual y un plazo de 7 años. El costo de refinanciamiento de los vencimientos impacta en la capacidad del país de sostener sus pagos de deuda.

El documento del FMI analiza la “propuesta revisada” de Argentina bajo los supuestos financieros elaborados por el organismo. En este punto, el Fondo advierte que “la propuesta revisada daría como resultado necesidades brutas de financiamiento y servicio de deuda denominado en moneda extranjera que exceden los umbrales de mediano plazo del 5 por ciento del PIB y del 3 por ciento del PIB, respectivamente, que el personal considera necesario para restablecer la sostenibilidad de la deuda con alta probabilidad”. “Al mismo tiempo, se cumplirían otras condiciones importantes: el cociente deuda/PIB se mantendría estable más allá de 2030, las necesidades brutas de financiamiento y el servicio de deuda en moneda extranjera seguiría siendo manejable después de 2030 y el servicio de la deuda a los acreedores privados en 2020-24 sería lo suficientemente bajo como para mitigar los riesgos de refinanciamiento a corto plazo”, agrega el informe. Bajo el supuesto de financiamiento del FMI, se cumplirían tres condiciones de cuatro para evaluar la sostenibilidad.