La OMS, Xi Jinping y el 5 G

Simplificándolas, las posiciones extremas respecto a la pandemia se basaron en priorizar la economía o en priorizar la salud. Si somos honestos con lo que se está haciendo en casi todo el mundo a la fecha, una y otra posición se han acercado: los más “pro salud” están abriendo áreas y actividades, y los más “pro economía” han debido cerrar áreas y actividades. Por supuesto, hay casos que serían cómicos sino fueran trágicos y no hace falta nombrar a los “voceros” de inyectarse lavandina o nadar en las cloacas. Y están, además, todas las operaciones mediáticas para forzar una cosa o la otra (“la cuarentena más larga del mundo” ¡como nuestra bandera!).

Pero ambas posturas sumadas son, digamos, el cauce principal o mayoritario en cuanto a qué hacer con la pandemia. Sin embargo, hay otro grupo que no alcanzo a delimitar y mucho menos a entender: los teóricos de la conspiración. Es un grupo heterogéneo: hay gente muy informada y hay brutos redomados, los hay de derecha y de izquierda, ambientalistas o taladores de árboles, jipis y yupis, liberales, totalitarios, demócratas y elitistas, pacifistas o miembros de la asociación del rifle, los hay del colectivo LGBTQI y también machos alfa homofóbicos, aunque sean mujeres. Los hay ateos o fervorosos creyentes en algo, los hay carnívoros, vegetarianos, veganos y crucíferos.

No tienen más denominador común que considerar que el virus o no existe o fue creado o fue modificado y desparramado adrede, pero, en cualquier caso, es la excusa para meternos miedo hasta que de golpe surja la vacuna con la que nos inocularán nanotecnología para poder controlarnos como robotitos.

De esta conspiración participan (según el nivel de información del opinante) desde Bill Gates hasta Jeff Bezos, pasando por Soros, Tedros, la OMS, Xi Jinping, Huawei y por supuesto el 5 G, broche de oro o piedra filosofal de la entente que ya se está instalando en el mundo a pesar de algunos mártires achicharrados por las ondas de radio cuales supermen liquidados por la kriptonita roja.

¿Frases célebres que propalan? Muere más gente en accidentes de tránsito. Muere más gente de gripe. Muere más gente por la enfermedad a, b, c, d, …Tapan el dengue.Tapan la inflación. El verdadero daño es el sicológico. Las únicas víctimas son los niños. No hacen autopsias, por eso es seguro que murieron de otra cosa. Hay que jugar con tierra, tocar caca, es la forma de inmunizarse. Coartan mi libertad. Quiero andar desnudo/a y sin barbijo. Soy libre libre libre. Gates esterilizó miles de niñas en (algún país remoto y pobre). Tedros es dueño del laboratorio que hizo (algo tenebroso situado en lugar más tenebroso). Los chinos esto. Xi Jinping aquello. Vinculan la baja del petróleo con un movimiento sospechoso del Bitcoin y Satoshi sería Darth Vader. La Fundación (el nombre es contingente pero siempre raro) lo planeó en 2015 y en YouTube está el video. El video no está porque lo “bajaron” pero hay un wiki (¿no encontrás el wiki? ¡también lo bajaron! Eso demuestra lo organizados que están). Soros le prestó plata a Fernández. Le habló por teléfono. Le regala notebooks a cambio de (alguna concesión sobre un plan, la política de salud o de educación a futuro); incluso nos paga toda o parte de la deuda a cambio de (cuanto más abstracta e impensada sea la contraprestación, mejor).

Uno, ingenuamente, pregunta por las fuentes, y las respuestas, casi sin excepción, son del estilo: “el que busca encuentra”, “esperá y ya verás”, “se va a saber”, “fijate quién se beneficia” y otras pistas que ni Sherlock Holmes, con el Chevalier Duphin, Maigret, Miss Marple, Poirot o el Padre Brown podrían descifrar. Por si fuera poco, postean frases dignas del peor Arjona (que ya es algo ¿no?): “ellos mandan porque tu obedeces” (aunque sea de Camus, es bastante pelotuda) o no seas una oveja más del rebaño” o “como escapar si no sabés que estás preso” y similares, que pondrían colorado a Narosky.

Partiendo de la base de que tienen las mejores intenciones, me quedo siempre pensando en que si supieran algo deberían comunicarlo, abrirnos los ojos, compartirnos esa sabiduría en estas épocas de incertidumbre; y proponernos alternativas posibles, orientarnos, darnos la mano para conducirnos desde la ceguera a la iluminación.

Caso contrario, humildemente (y siguiendo con los aforismos) les pediría, si no pueden aportar algo más de claridad a la cosa, que dejen de enturbiarla y de rompernos soberanamente las pelotas, porque hay mucha gente buena a cargo, que algo sabe, y arriesga todos los días otro poco más su vida simplemente para cuidarnos.

Y un detallecito no menor, si a este gobierno, aún con y además de todos sus inconvenientes, se lo sigue bombardeando con imbecilidades, lo que viene atrás no será Macri sino Bolsonaro.

 

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