Unos prefieren recordarlo en "La fiesta inolvidable" o en "Desde el jardín". Otros como el inefable inspector Clouseau, o como el Doctor Insólito de la película de Stanley Kubrick. Pero es imposible olvidar a este comediante extraordinario, fallecido cuando apenas tenía 54 años.
“Vivió una gran parte de su vida en el infierno”, dijo de Sellers el director Blake Edwards.