La dirección de arte en el cine es un mundo sin palabras, sostiene Mercedes Alfonsín y, sin embargo, su libro Punto ciego es un complementario ejercicio de escritura personal y una reflexión sobre las imágenes y el lenguaje, las películas que hizo y que vio, la vida en rodajes, el lugar de una mujer en ese universo. Responsable del arte de películas como Luna de Avellaneda, El aura, La puta y la ballena, entre muchas otras, Alfonsín estudió en la escuela de arte de la Universidad de Nueva York y desde los años 90 trabaja en films y dando clases a estudiantes de cine.