Causa contra el dirigente radical Roberto Gómez 

Advierten sobre la revictimización de la denunciante de abuso sexual  

La abogada de la mujer que denunció al ex candidato a gobernador radical habló de una campaña montada en contra de su asistida.
La abogada Silvia BarrientosLa abogada Silvia BarrientosLa abogada Silvia BarrientosLa abogada Silvia BarrientosLa abogada Silvia Barrientos
La abogada Silvia Barrientos 

Ante la “asimetría” de poder que se evidencia en las publicaciones mediáticas y “en la forma en que se manejó la causa” desde que se confirmó la imputación al dirigente radical Roberto Gómez por un caso de abuso sexual, la abogada Silvia Barrientos, sostuvo que la denunciante está siendo nuevamente “revictimizada", en este caso "por una campaña iniciada que asegura que las pericias dicen lo que no dice”.

Barrientos, que asiste a la denunciante, recordó que desde hace dos años esta mujer viene sufriendo otros destratos. Primero, la demora en el trámite de la causa, luego fue sometida a dos pericias psicológicas que “la desestabilizaron emocionalmente”; además, debió soportar acusaciones falsas, y ahora se suman las publicaciones deformando las conclusiones de las pericias oficiales, que concluyeron que presenta las características de una persona que ha sido víctima de abuso.

Estas pericias se realizaron en junio y octubre de 2019. En ambas los peritos del Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF) explican que la mujer está afectada por la situación de abuso vivida y por la exposición mediática del caso que ejerce el imputado, quien fue candidato a gobernador de la provincia en las últimas elecciones.

Barrientos resaltó que las respuestas que la denunciante da en las pericias son más que claras. Así, a la pregunta sobre el momento en que realizó la denuncia, y que públicamente Gómez contextualizó como parte de la contienda política, el estudio señala: “La periciada se encontraba en una fase de reorganización del suceso vivido y evaluado por la misma como de alto impacto psíquico. Se considera como una reacción retardada, debido a que cuando habría logrado alejarse de la situación vivenciada por la misma como abusiva al cambiar de lugar de trabajo es cuando habría logrado interpretarla y dimensionarla".

El informe de la pericia explica que esa situación "se vio agravada por la asimetría de roles y poder que se presentan en la relación entre la periciada y el supuesto imputado, persona que ejercía el rol de jefe en su ámbito laboral". En ese contexto, sostiene: "Se observa indicador compatible con estado shock pasivo ante la vivencia de amenaza externa en el marco de esta relación asimétrica”.

Asimismo, y en cuanto al daño que ocasionó en ella lo vivido, el informe del CIF establece: “Presenta sintomatología compatible con una vivencia de alto impacto psíquico de tenor traumático, expresado en angustia, irritabilidad ansiedad y sentimientos de culpa". Y "en cuanto a la situación abusiva surgen sentimientos de vergüenza, angustia y llanto. Del mismo se desprende el malestar que le habría producido la realización de la denuncia y como esta situación la desborda para enfrentar la exposición pública”.

La pericia también señala que no puede descartarse que la denunciante haya sufrido situaciones abusivas.

Barrientos insistió en estos aspectos informados por los peritos oficiales que llevaron a cabo ambos peritajes y aseguró que "no puede" dejarse pasar “el estado de vulnerabilidad que cita la pericia en cuanto a cómo se siente la denunciante en esta relación desigual de poder que ejerce el imputado".

"Ya lo escuchamos a él en todos los medios y también sus acusaciones. Lo real es que ella está en una desigualdad clara de condiciones ante este aparato montado. La perspectiva de género no puede soslayarse más en la justicia”, afirmó la abogada y agregó que el sistema de Justicia en casos de violencias ejercidas contra la mujer debe ser ejemplar y cumplir con todas las convenciones vigentes.

En este contexto, habló de que el Poder Judicial estaría funcionando de manera contradictoria y dando un mensaje distinto al legislado, ya que por un lado le pide a las víctimas que denuncien y por el otro, en este caso, la deja esperando dos años y carga contra ella obligándola a presentar pruebas, “cuando todos sabemos que los hechos de abuso sexual se producen en la intimidad”.

“Hasta el momento en la causa no obra ninguna pericia psicológica del denunciado, pero sí tenemos dos de la víctima, si esto no es una relación asimétrica que vulnera a la mujer, no sé qué más puede ser. No es caprichoso que le pidamos a la justicia entonces igualdad”, concluyó.

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