Un párroco español despertó indignación luego de revictimizar a la madre de las dos niñas españolas asesinadas en Tenerife acusándola como la culpable de la muerte de las pequeñas. El hombre, que predica en una iglesia de Gran Canaria, responsabilizó a Beatriz Zimmermann por “dar a sus hijas a quien no las engendró" y señaló al padre de las niñas y asesino como una “víctima de la ruptura matrimonial”.

La Fiscalía Provincial de Las Palmas de Gran Canaria analiza calificar las declaraciones del cura Fernando Báez Santana, conocido como el “padre Baez”, como un delito.

En distintos mensajes distribuidos por medios comunicación y redes sociales, el religioso culpó a la madre de Anna y Olivia por el aberrante asesinato de las pequeñas perpetrado por el padre de ambas Tomás Gimeno.

A contramano de la calificación de violencia vicaria que estudia la justicia -uno de los tipos de violencia machista que el agresor utiliza contra los hijos e hijas como una manera de dañar a la madre- el cura responsabilizó a la mujer por "dar motivos para que esto suceda".

El sacerdote dijo que Gimeno era “la primera víctima de una sociedad que sabe de rupturas matrimoniales”. Para el religioso estas rupturas “son las que causan estos y peores dramas” y otras “consecuencias de la infidelidad”. “Pena de prensa y de medios que solo piensan en dos niñas y no en su padre, víctimas los tres", cerró su comentario Baez.

Las declaraciones desataron tal indignación que varios organismos públicos españoles realizaron denuncias contra el hombre.

No fue la primera vez que el hombre revictimiza a la madre de las niñas. En unas de sus prédicas Baez dijo que "si ese matrimonio hubiera sido fiel, si no se hubiera roto ese matrimonio, esas niñas estarían vivas”.

Continúa la búsqueda de Anna

Un buque reanudó este lunes la búsqueda en el mar frente a la isla española de Tenerife del cuerpo de la niña que todavía no fue hallada.

Las dos niñas, Anna de un año y Olivia de seis, fueron dadas por desaparecidas el 27 de abril luego de que su padre hiciera una última llamada "con un tono de despedida" a la madre, de la que estaba separado, según la policía.

El jueves, luego de una intensa búsqueda con el buque oceanográfico y un robot submarino, fue hallado el cuerpo de Olivia a mil metros de profundidad dentro de una bolsa atada al ancla de una embarcación del padre.

El objetivo del padre no era "sustraerlas de su madre (...) sino presuntamente darles muerte de forma planificada y premeditada, y ello con el fin de provocar un inhumano dolor en su expareja", señaló el tribunal.

La autopsia practicada al cuerpo de Olivia determinó que la niña falleció "de muerte violenta", indicó el tribunal. "Si bien sólo se ha localizado, hasta el momento, el cuerpo de Olivia, la hipótesis fáctica más probable respecto a Anna es, desgraciadamente, la misma", agregó.

En España, 39 menores fueron asesinados por sus padres o por las parejas o exparejas de sus madres desde 2013, según cifras oficiales.