Mauricio Macri le metió fichas a Horacio Rodríguez Larreta para que baje a los que serían sus candidatos en la provincia y en la Ciudad de Buenos Aires: Diego Santilli y María Eugenia Vidal. Siguiendo los argumentos que se repiten en el ala dura del PRO, el expresidente sostuvo que no hay que adelantar la discusión de 2023 y lo hizo responsable a Larreta por lo que ocurra en las PASO. "Él tiene la responsabilidad como jefe de la Capital de lograr, en lo posible, generar un consenso para evitar una PASO", indicó Macri. En tanto, Larreta no se detiene: encabezó un encuentro con intendentes junto a Diego Santilli y -en modo remoto- María Eugenia Vidal para buscar consenso en que el vicejefe porteño será el candidato del PRO bonaerense. Quien tampoco para es el intendente de Vicente López, Jorge Macri, que no participó de ese encuentro, pero este miércoles se sumará a la mesa de conducción de Juntos por el Cambio con un único objetivo: frenar al enviado de Larreta.

La discusión entre el macrismo y el larretismo viene creciendo día a día, con diferentes actitudes por cada parte: mientras los primeros acicatean la discusión con acusaciones de "individualismo" o de "no pensar en el equipo", los segundo hacen lo imposible por negar la interna por el liderazgo del espacio y señalar que hay buenas vibras entre sus dirigentes. Pero tarde o temprano las discusiones eclosionan. Primero fue la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, la que discutió públicamente la estrategia de Larreta y Vidal para los dos principales distritos. Pero ahora se sumó Macri.

"Horacio está muy bien posicionado como candidato para Presidente en el 2023, pero hoy se juega el 2021. Él tiene la responsabilidad como jefe de la Capital de lograr, en lo posible, generar un consenso para evitar una PASO", fue el elogio envenenado de Macri. Repitió, así, lo que viene diciendo Bullrich: que Larreta y Vidal están adelantando la discusión por la presidencia y que, en verdad, lo que deberían hacer es permitir que la lugarteniente de Macri sea la candidata en Ciudad y que Vidal se presente en provincia (algo que la exgobernadora ya descartó).

De hecho, el expresidente volvió a presionarla en público para que se presente en la provincia de Buenos Aires. Apeló también a sus responsabilidad lo que él denomina el avance del populismo: "Puede hacer una enorme diferencia", aseguró. Lo hizo durante una entrevista por Radio Rivadavia: "¿Usted sabe que muchos dicen que Vidal era una leona y se ha convertido en un gatito? ¿Cómo lo ve?, le preguntaron y el expresidente respondió: "Me imagino que muchos pueden pensar eso por lo que ha pasado en los últimos meses", dijo sin inmutarse ante una pregunta con un claro trasfondo misógino. Vidal no tiene pensado responderle. "Él puede decir lo que quiera, pero ella va a hacer lo que le parezca mejor", indicaron en su entorno para dejar en claro que la exgobernadora ya está emancipada de la conducción de Macri.

Todo el discurso de Macri estuvo cargado de silenciosos reproches a Larreta y a Vidal, como cuando dijo que no hay que "poner los proyectos personales por delante en este momento". Hiperbólico, Macri ya ha manifestado que en esta elección se pone en juego "la democracia", entre sus últimas frases célebres.

En medio de la discusión entre los distintos sectores del PRO, el auditor Miguel Angel Pichetto consideró que Macri debería jugar este año como candidato, una idea que el expresidente se encargó de desalentar: "No hace falta que yo sea candidato en Capital. Jamás debería ser necesario algo así. Sería un fracaso por no poder dialogar. Esperemos tener una lista consensuada, sino habrá una PASO", indicó. En el PRO hay muchos que no terminan de creerle cuando dice que no se presentará como candidato este año.

En el entorno de Larreta, se mostraron de acuerdo con esto último que dijo Macri: se buscarán los mejores candidatos por consenso (está claro que, para Larreta, Bullrich no es por definición "la mejor candidata") e imaginan que la herramienta serán las encuestas. "En las mediciones, Vidal le pasa por arriba a Bullrich con un camión", grafican. Dirigentes del entorno de Bullrich estuvieron recorriendo mentideros políticos para afirmar que la presidenta del PRO no se bajará en ningún caso de la interna. "Tanto peor para ella", razonan en el larretismo.

Desembarco

Con resistencias, Larreta viene consolidando su estrategia en la provincia de Buenos Aires, con sucesivas reuniones para lograr que acepten como candidato a su vicejefe. En Olavarría, el viernes pasado se juntó con los intendentes del interior de la provincia y el lunes estuvo con los del conurbano (menos Jorge Macri, que no asistió).

A este último encuentro Larreta fue acompañado por Santilli, detalle nada menor. El anfitrión del cónclave fue el intendente de Lanús, Néstor Grindetti, y estuvieron también los intendentes de Tres de Febrero, Diego Valenzuela; de La Plata, Julio Garro; de Bahía Blanca, Héctor Gay; y el de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro. Vidal mostró su apoyo a la estrategia con su participación en forma remota y también con la presencial del jefe de bloque del PRO en Diputados, Cristian Ritondo.

Pasado el encuentro hay distintas lecturas de lo que significó. "Los intendentes ya decidieron que el mejor candidato del PRO es Santilli", indicaron desde el larretismo, algo que rechazaron desde el entorno de Jorge Macri. "Los intendentes le plantearon su preocupación por que haya una lista de unidad, para no tener competencia en sus distritos. Fue una foto más. No se definió nada", aseguraron. Y dejaron en claro que Jorge Macri no se baja y está dispuesto a disputarle la interna a Santilli.

Larreta piensa que hay que resolverlo por consenso y con las encuestas en la mano. Será por eso que desde el espacio contrario ya empezaron a circular encuestas que resaltan puntos negativos de Santilli.  Por ejemplo, que en el rubro "nunca lo votarían", a Santilli le da supuestamente un 40 por ciento contra un 25,1 de Jorge Macri. Y que el vicejefe porteño tiene un conocimiento muy bajo, por lo que Jorge Macri tiene más chances de crecer.  Desde el larretismo afirman que los números son mucho mejores para Santilli, incluso en la Tercera Sección Electoral, que suele acompañar al peronismo.

Todo esto ya se lo dijo el viernes en la cara Jorge Macri a Larreta, cuando le cayó de sorpresa en el encuentro en Olavarría.  “Para ser muy claro: no hay ninguna encuesta -y vos lo sabes- que muestren que Diego es mejor candidato que yo y para mí soy mejor candidato que él. Forzar una PASO del mismo espacio es obligar a que todos los intendentes la sufran”, le dijo el intendente al jefe de Gobierno. En el entorno de este último, relativizan ese diálogo.

A estas discusiones, hay que sumarle una tercera línea del PRO, que conduce Emilio Monzó y que tiene todas las intenciones de disputarle a los otros dos.

Si logran, finalmente, unificarse en una sola lista, es posible que el PRO tenga que competir con dos candidatos del peso en las PASO de la Coalición Cívica y de la UCR. Elisa Carrió todavía asegura que encabezará la lista. Y los radicales sueñan con que Facundo Manes confirme que será su campeón en esta contienda.

El miércoles se reunirá la mesa nacional de Juntos por el Cambio con una novedad: por la provincia de Buenos Aires, se incorporarán Maximiliano Abad por la UCR y Jorge Macri, por el PRO. El intendente de Vicente López no solo llegará con una visión contraria a la de Larreta para el distrito: también cuestionará la política de alianzas que impulsa el jefe de Gobierno. Concretamente, Jorge Macri no tiene interés en incorporar a la contienda a  José Luis Espert, y piensa en ponerle un piso muy alto para que termine jugando por afuera.