El juez en lo civil y comercial del departamento Belén, Miguel Ángel Aybar, decidió ayer martes hacer lugar al pedido de la defensa de Rodrigo Hernán Ruiz, el policía Edgardo de la Cruz Roldán y al hijo de éste, Cristian Roldán, y dejarlos en libertad bajo caución. Los tres están acusados de violar a una docente en octubre del año pasado en la localidad belicha de Londres. La abogada de la víctima, Silvia Barrientos, y la fiscala de la causa, Marina Villagra, habían solicitado la prisión preventiva de los tres y anunciaron que apelarán el fallo.

Barrientos confirmó a Catamarca12 que Aybar, luego de que se realizara la audiencia de control de detención el 22 de junio, hizo lugar al pedido del abogado defensor Luciano Rojas y decidió liberar “al policía, su hijo y sobrino” imputados por abuso sexual simple y abuso sexual agravado por el número de participantes.

La abogada explicó que tuvo que llamar al Juzgado luego de que verbalmente le contaran de la liberación de los acusados. “No me notificaron ni pidieron mi presencia y lo estaba esperando. Sé que en esa audiencia sólo estuvo el defensor y los imputados. Pedí que me notifiquen formalmente pero no lo hicieron y desconozco los argumentos del fallo del juez”, aseguró.

Según explicó, los únicos antecedentes de la Circunscripción de Belén sobre liberaciones de acusados por abuso sexual agravado fueron los del ex intendente Enrique Aybar y del sacerdote Juan de Dios Gutiérrez. “Ambos casos cuestionados por la falta de perspectiva de género con la que se actuó porque se revictimizó a las sobrevivientes y ambos tenían respectivamente poder político y eclesiástico. Ahora estaríamos hablando de poder policial e institucional o judicial”, opinó Barrientos.

En la causa, que se inició en octubre de 2020, había intervenido la Cámara de Apelaciones de la  justicia provincial por recursos interpuestos por la defensa. La resolución de esta Cámara, emitida en abril último, había determinado volver todo a fojas cero y apartar a la fiscala Verónica Saldaño y al juez de Garantías Orestes Piovano por un supuesto mal accionar.

Es por esto que a los tres acusados se les volvió a tomar declaración y se realizó una nueva audiencia de pedido de detención.

La nueva fiscala que instruye la causa, Villagra, pidió que continúen en prisión “toda vez que su liberación constituiría un gran peligro no solo para la integridad física y psicológica de la víctima que represento y a todos aquellos que intentaron ayudarla, sino también un grave antecedente para la seguridad jurídica de todos los ciudadanos quienes confían en el correcto actuar de los Funcionarios y Magistrados a la hora de fallar, conforme no solo a la legislación sino a todas las convenciones internacionales de derecho que protegen a la mujer como la convención de Belem do Pará, la CEDAO”. Además, la fiscala había solicitado expresamente que “se imprima a este caso el marco de la protección de género y falle conforme a ello”.

La fiscala había argumentado además sobre la base de las pericias psicológicas de los acusados. En el caso del policía, quien tiene el cargo de sargento y actualmente fue pasado a disponibilidad, los psicólogos señalan que “presenta rasgos de personalidad egocéntrica, especulativa manipuladora, dominante. Posee una mirada egocéntrica con personalidad de tipo narcisista en la que no surge culpa ni posición reflexiva”.

En cuanto a su hijo, Cristian Roldán, los peritos señalan que “presenta rasgos de personalidad neurótica, con rasgos narcisista importante sensibilidad afectiva y tendencia a la dependencia”. Mientras que la pericia psicológica practicada a Ruiz refiere que "cursa la etapa evolutiva de la inmadurez emocional, que colabora con la pericia con un estilo manipulatorio, especulativo y seductor. También refiere que posee una mirada egocéntrica con personalidad de tipo narcisista”.

Asimismo, Villagra mencionó el miedo que manifestaron tanto la sobreviviente como una de las testigos a quien se le debió otorgar custodia policial por las amenazas que recibió.

Sin embargo, esto no fue suficiente para el juez subrogante, que benefició a los acusados. Se desconocen los argumentos por los cuales decidió liberarlos. En este contexto, Barrientos informó que apelará "porque sin dudas se actuó sin perspectiva de género y como juez está obligado".

“Es un fallo que no me sorprende, es una reafirmación de lo que se está luchando,  contra el patriarcado, la desprotección que hay hacia las víctimas que ya no pueden permitirse. Estamos hablando de un departamento lejano donde hay falta de recursos, no hay personal ni para contener y mucho menos proteger a las sobrevivientes. Darle esta respuesta desde la justicia a la víctima es vulnerarla, es una violación a los derechos humanos de esta chica”, dijo la abogada.

También se explayó sobre falta de acceso a la justicia que hay en departamentos del interior provincial, donde no existe policía judicial como en la ciudad capital, no hay médicos forenses, hay un psicólogo y una asistente social para todo el departamento y todos los casos judiciales. “Es una justicia a medias y de manos atadas”, dijo.

Además, mencionó que una de las cuestiones que argumentó el defensor fue que la víctima en su primera denuncia no relató la violación ni nombró a los tres acusados. “Es absurdo. Cómo pretenden que una mujer le relate a un policía amigo de otro policía que la violó. No hay herramientas y juzgan a la víctima. Esto es terrible”, aseguró.

Por otra parte, indicó que no existe jurisprudencia en la provincia sobre apelaciones de fallos de liberación de imputados y que se los vuelva a detener. “Nunca la Cámara vuelve a meter preso a alguien a quien se otorgó la libertad. Pero hay que intentarlo porque alguna vez tiene que cambiar y acá se actuó sin ningún tipo de perspectiva y eso debe sancionarse. Tienen que empezar a creerle a las víctimas y dejar de revictimizarlas”, dijo.

Sin sanción

Catamarca12 tuvo acceso a un resuelvo de Procuraduría de la Corte de Justicia, en el que señalan que la fiscal Saldaño, que fue apartada de la causa por la Cámara de Apelaciones, no actuó mal, y no merece sanción.

El fallo explica que “se vislumbra una interpretación de buena fe procesal y respeto al derecho de defensa desplegado por parte de la mencionada fiscal Penal, como así también a la perspectiva de género sostenida en la credibilidad de los hechos denunciados por la víctima aunque se le haya observado por supuestas contradicciones en la alzada”.

Indignados

Familiares de la sobreviviente, organizaciones feministas y de la sociedad civil, se manifestaron en contra de lo resuelto por el juez Aybar. Días antes de que ordenara la libertad de los tres detenidos habían hecho trascender una carta que le enviaron al juez.

“La noche del 17 de Octubre del año 2020, Eduardo Roldán, Cristian Roldan y Rodrigo Ruiz llevaron a cabo un plan aberrante, cometieron un hecho que sólo pueden efectuarlo personas que consideran a las mujeres como objetos usables, maltratables y desechables. Señor Juez, desde ese día la vida de ella no volvió a ser igual, ni la nuestra tampoco", le dijeron al magistrado. 

La misiva también describe el sufrimiento de la víctima: "Ya no sonríe de forma genuina, dejó de ser quien era, se convirtió en una persona solitaria y cada día la sentimos sufrir en silencio, su voz nunca volvió a ser igual. Hasta el día de hoy, sueña con aquella noche en la que la despojaron de su integridad física y psicológica, y se despierta llorando, ese momento no se borra de su mente, y ni las lágrimas de cada crisis de llanto, logran apaciguar el dolor que lleva dentro”.

Y advirtieron al juez que el hecho de que “esos agresores estén libres, implica cavarle una tumba a la víctima, tememos por su vida, todo el tiempo y a cada segundo, no queremos perderla. Necesitamos verla tranquila, con la esperanza de que la justicia le va a creer, y que la va a proteger”.