El Festival de les Chiques María Elena Walsh (MEW) vuelve este sábado al Espacio Cultural Nuestros Hijos (ECuNHi) para celebrar su 11º edición luego de un décimo aniversario en la virtualidad. Con entrada libre y gratuita, el evento iniciará a las 15 y promete ser una fiesta hasta que caiga el sol con una programación en la que se podrá disfrutar de conciertos, talleres, juegos, narraciones y feria de producciones culturales (ver aparte).

El reencuentro de la casa cultural y educativa de las Madres de Plaza de Mayo, ubicada en la ex Esma (Av. del Libertador 8151), con los artistas y las familias marca el regreso oficial a la presencialidad de la trilogía de festivales que el espacio organiza todos los años con el Encuentro Literario Gustavo Roldán, el Festival de Teatro Hugo Midón y el clásico MEW que homenajea a la autora de “Manuelita”.

Convocados por Verónica Parodi, directora del espacio, el dúo Los Cazurros ha asumido, desde el primer encuentro realizado en 2011, el rol de “conductores sin licencia”. Y esta vez no habrá excepción. “Durante estos once años pasaron por este festival los mejores artistas de música para chicos y grandes, y ser los conductores y haber estado presentes todos los años es un placer. Frente a cada edición, sentimos una mezcla de emoción y adrenalina y un cosquilleo en la panza. Lo que pasa en el ECuNHi es único”, comentan Ernesto Sánchez y Pablo Herrero, quienes anticipan que además de conducir compartirán un show sorpresa con teatro y música.

Koufequin.

Entre los participantes también figura Koufequin, grupo integrado por los músicos Ernesto Algranati, Mauro Conde, Leandro Gajate y Federico Castro quienes ofrecerán un show acústico para rendir tributo a la entrañable cantautora. “Es un orgullo gigante participar de semejante evento con tantos compañeros y compañeras lindas que trabajan como nosotros en propuestas de calidad para las infancias”, sostiene Algranati. “Actuar en el ECuNHi es algo muy emotivo porque es un espacio resignificado y lleno de vida en el que se proyecta hacia el futuro”.

La opinión de los artistas es unánime a la hora de destacar el clima de fiesta que se experimenta en cada edición. “Recordamos que en el festival de 2018 llovió, pero eso no aguó la fiesta, y se hizo igual con gente rebosante de entusiasmo. Y cuando participamos del formato virtual del año pasado, el festejo traspasó las pantallas. Fue otra forma de encuentro, pero siempre revolucionario”, agrega Elisa López Oroño, cantante y fundadora de Valor Vereda, banda que comparte con Agustín Lumerman, Lautaro Matute, Paco Cabral y Hernán Crespo y que esta tarde interpretará una especial versión de “Chacarera de los gatos”.

Valor Vereda.

Por su parte, Nina Lenze, Laura Asensio, Mariano Gora y Santiago Reyes de Vuelta Canela anticipan que se sumarán al concierto masivo con otro clásico de Walsh como la “Canción del Pescador”. “Nuestro vínculo con el MEW es afectivo. Siempre es una alegría participar, porque es una fiesta de la música, el arte y el encuentro, y estamos felices de volver a compartir escenario con un montón de artistas que queremos mucho”.

-María Elena Walsh es una figura que sigue interpelando a las nuevas generaciones. ¿Cómo explican esa permanencia?

Pablo Herrero: -María Elena es una artista eterna que trasciende las épocas. La escuchábamos nosotros cuando éramos chicos, y hoy la escuchan nuestros hijos, y seguramente la escuchen y la lean nuestros nietos. A mí sus canciones me fascinan, y sigo teniendo sus libros. Ese material está hoy en las escuelas, y eso es maravilloso. Su obra va a seguir vigente porque fue rupturista y nos dejó la vara muy alta. Sus creaciones tienen profundidad y a su vez llegan a los chicos de una forma simple y lúdica.

Ernesto Sánchez: -Walsh fue una rockstar y una rebelde. A veces, las propuestas que están destinadas a público infantil son vistas como un género menor. Y ella, con su talento, hizo algo novedoso, porque lo que compuso y escribió para los chicos está al mismo nivel de cualquier composición que haya hecho para adultos. Ese es el legado que nos dejó y que hemos tomado, y por eso cada espectáculo que hacemos para los chicos lo pensamos de la misma forma, y con las mismas ganas y pasión que cualquier otra obra artística.

Mariano Gora: -Su obra es universal porque cada tema que toca lo trata con inteligencia pero sin sacrificar poesía. Por eso seguimos cantando y escuchando sus canciones, y seguimos leyéndoles sus libros a nuestros hijos. Cuando era chico me encantaba, y me tomé con total naturalidad e inocencia su obra, pero me imagino que su aparición habrá roto con todo lo que estaba en escena hasta ese momento. Fue una artista revolucionaria, y a partir de ahí transformadora de la sociedad. Y eso es algo que queda y se instala.

Magdalena Fleitas.

-¿Y de qué manera influyó su obra en su trabajo como artistas dedicados a las infancias?

Ernesto Algranati: -María Elena Walsh es, sin dudas, un faro para quienes hacemos música para los chicos, porque le dio a este género una importancia, un lugar y un tratamiento poético y estético que nos influyó desde niños y nos sigue inspirando como músicos y docentes. Su obra para chicos está escrita en la década del sesenta, contemporánea a The Beatles, y a toda la movida política y cultural que sucedía en el mundo, y creo que eso de alguna manera inspiró su postura vanguardista, y sus producciones enseguida lograron transformarse en clásicos.

Elisa López Oroño: -Sus relatos forman parte de las historias que nos habitan, y de las imágenes que nos acompañaron al pintar, dibujar, bailar o cantar en el auto. Ya en la adultez y eligiendo nuestra vocación como artistas, María Elena refleja el compromiso de lo bueno, lo bello y lo verdadero a la hora de componer con exquisitez y sin infantilismos cada uno de los géneros musicales que aborda. Es una artista verdadera y genuina que tuvo una mirada responsable sobre lo que dijo y para quien lo dijo. Y eso trasciende inevitablemente.

Laura Asensio: -Nuestras infancias estuvieron rodeadas de su música, y eso nos dejó una huella importante. Siendo niños, percibimos, recibimos y atesoramos de manera inigualable su imaginación y sus ocurrencias en las letras, su pasaje por variados estilos de música y su conexión con la infancia desde un lugar tan lúdico. Y el hacer creativo de Vuelta Canela también refleja eso.

-Los Cazurros son los anfitriones del MEW desde el primer encuentro. ¿Qué recuerdos atesoran de todos estos años?

P. H.: -Recuerdo de la primera edición el momento en el que estábamos haciendo la prueba de sonido, y nos preguntábamos: “¿Vendrá alguien?”. Porque al final terminaron viniendo más de tres mil personas. Todo sucedió tal cual lo habíamos soñado, y la gente llegaba con sus reposeras y con sus mantitas. Mis hijas, ahora casi adultas, eran chicas y fueron partícipes de ese encuentro, y siempre lo recuerdan.

E. S.: -Al principio, entrar a la ex Esma era súper movilizante y nos provocaba escalofríos, pero con el tiempo muchas cosas cambiaron. El público fue creciendo de manera exponencial año tras año. Y todos los músicos que han participado tienen ganas de volver. El sueño de las Madres de transformar un lugar de tanto dolor en un espacio de amor, arte y música se cumplió en cada edición. Y esta es una de las experiencias más lindas que hemos vivido en nuestra larga carrera.

Ana Iniesta.

-¿Qué expectativas tienen con esta vuelta a la presencialidad?

P. H.: -Es increíble la repercusión que siempre tuvo el festival y deseamos que se siga afianzando y podamos seguir alimentando esta semilla de amor, música y esperanza. El año pasado fue muy fuerte ver a los artistas tocando desde sus casas, y después de eso sentimos la necesidad de comunicarnos y estar con otros. La nave va a tomar un vuelo increíble porque este evento tiene todo para ser una gran fiesta.

E. L. O.: -Como artistas, elegimos volver a participar una y otra vez porque el festival María Elena está hecho de verdades sostenidas por gente linda que se mueve por compromiso y con convicción, amor y apertura. Y por eso esperamos este regreso con entusiasmo. La gente que se acercará forma parte de la comunidad que queremos vivir, y cada una de esas personas está buscando el abrazo que nos merecemos y que extrañamos después de estar tanto tiempo puertas adentro.

E.A.: -Volver al ECuNHi es hermoso porque necesitamos reencontrarnos con nuestro público, y porque los recitales en vivo son una experiencia irremplazable. Ver las caras de los niños y niñas, y sentir sus emociones y todo lo que se comparte en un escenario para nosotros es la vida misma. Por eso nos sentimos un poco como la cigarra de la que hablaba María Elena, porque después de un año bajo la tierra seguimos cantando.

Vuelta Canela.

 

Para anotar en la agenda

“Cuando voy a dormir, cierro los ojos y sueño con el olor de un país florecido para mí”. Con esos versos escritos por María Elena Walsh en su “Canción del jardinero”, el ECuNHi invita a todas las familias a preparar sus mantas, reposeras y mates para pasar una tarde llena de música al aire libre.

Bajo los árboles de la casa de las Madres, y desde las 15, saldrán a escena Los Cazurros, Vuelta Canela, Valor Vereda, Ana Iniesta, Koufequin, Triciclas y Magdalena Fleitas, quien además participará como invitada especial en Tamborcitos de Gulubú, un homenaje a Walsh por parte de Los Tamborcitos del ECuNHi. Además, a la grilla se suman un espacio de instrumentos a cargo de Suflaifla Didácticos; un taller literario de Boliche Rodante; los Susurrantes solidarios; ecuentos para compartir en familia a cargo de Gimena Blixen y narraciones en la voz de Carla Breslin.

 

El evento no se suspende por lluvia y -para que nadie quede afuera de esta celebración- se filmará y transmitirá posteriormente por el canal de YouTube del ECuNHi. Más información en ecunhi.com.ar/

Triciclas.