Tras siete años y once meses de lucha los familiares de Jonathan “Kiki” Lezcano y Ezequiel Blanco, los jóvenes asesinados en 2009, cuyos cuerpos fueron desaparecidos durante dos meses, sentarán a partir de las nueve de la mañana, en el Tribunal Oral Criminal Nº 16, al principal acusado del crimen: el policía Daniel Veyga, de la comisaría 12ª, pasado a disponibilidad casi tres años después del hecho. “Es una victoria colectiva poder llegar al juicio oral, después de haber logrado reabrir la causa y que ese manto que había instalado la justicia para tapar todo salga a la luz”, dijo a este diario María Angélica Urquiza, mamá de Lezcano. En tanto el abogado de la familia, Matías Busso, dijo a PáginaI12 que “fue un proceso muy duro para los familiares” porque “se llegó al juicio pese al accionar perverso de la justicia en la primera instancia y pese al no acompañamiento de los fiscales y de la justicia que convalidó el accionar irregular de la policía”. Entre los citados estará Mario Ramón “el Indio” Chávez, jefe de la brigada de Lugano que había amenazado a Lezcano. En este sentido, Busso advirtió que el juicio puede “disparar la investigación de otros policías de la comisaría 52ª y de la 12ª”.

Lezcano, de 17 años, y Blanco, de 25, vivían en la Villa 20 de Lugano. El 8 de julio de 2009, tomaron un remís. Fue la última vez que sus familiares los vieron con vida. Durante 68 días, de incertidumbre, recorrieron hospitales, morgues, comisarías y hasta recurrieron a Missing Children. Finalmente, el 14 de septiembre, las familias fueron informadas que Kiki había sido inhumado en la Chacarita como NN, y el cuerpo de Blanco aguardaba en la Morgue Judicial para ser trasladado también como NN al cementerio, pese a que en el juzgado de instrucción 49º a cargo de Fernando Cubas se encontraban todos sus datos.

Antes de que los cuerpos fueran hallados, Daniel Veyga, policía de la comisaría 12ª, se había presentado en el juzgado para decir que él había dado muerte a los dos jóvenes porque intentaron matarlo cuando quisieron robar su auto y descubrieron que era policía. El argumento le alcanzó para ser sobreseído por el juez Cubas, en 2011.

Meses después llegó a manos de la mamá de Lezcano un video filmado por la misma policía, donde se ve a Kiki y a Ezequiel arriba de un auto agonizando. El video fue una pieza fundamental para la reapertura de la causa. Y para que, el 21 de noviembre de 2012, la Sala IV de la Cámara de Casación Penal resolviera revocar el sobreseimiento y apartar de la causa al juez Cubas.

La madre de Lezcano dijo “hoy va a ser un gran día para que (Veyga) explique todo lo que pasó. Hubo que esperar mucho tiempo, fue una lucha día a día donde estuve acompañada por la gente de La Casita de Kiki en Movimiento Proyecto Popular, por vecinos del barrio y familiares de víctimas de gatillo fácil. Jamás me sentí sola. Quiero que todo salga a la luz y que se identifique a los policías que están en el video”, remarcó.