"Pequeña flor", de Santiago Mitre: pánicos y deseos
La clave de que la cuarta película del director de "El estudiante" funcione tan bien es la sensación de realidad, superpoblada de acontecimientos que no suelen ser reales.
"Pequeña flor" es la larga fantasía, el sueño despierto del protagonista, que sublima así su crasa realidad.