El papa Francisco manifestó su "preocupación" por la ola de violencia que inundó las calles de Quito, la capital de Ecuador, en los últimos días en el marco de una serie protestas sociales contra el gobierno de Guillermo Lasso y el paro indefinido organizado por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) que inició casi dos semanas atrás.

"Sigo con preocupación lo que pasa en Ecuador, estoy cercano a ese pueblo y animo a todas las partes a abandonar la violencia y las posiciones extremas", señaló Jorge Bergoglio este domingo luego de la oración del Ángelus desde la Plaza San Pedro, en el Vaticano.

En esa línea, el máximo pontífice advirtió que “sólo a través del diálogo será posible encontrar rápido la paz social" y remarcó: "Aprendamos que solo con el diálogo se podrá encontrar la paz social con particular atención a las poblaciones marginadas y más pobres y siempre respetando los derechos de todos y las instituciones del país".

Después de 13 días de paro, víctimas fatales, más de un centenar de heridos durante las represiones policiales, el cargo de Lasso parecería pender de un hilo mientras, este domingo, se debate en el Congreso su posible destitución por su alto grado de responsabilidad en la "conmoción interna" y el llamado a elecciones anticipadas, solicitadas por el ex presidente y principal líder opositor, Rafael Correa

Horas antes, con el anuncio de la cuarta persona abatida, el ministro del Interior, Patricio Carrillo, justificó la feroz represión y lamentó "los daños colaterales". En 13 días de movilizaciones, la Alianza de Organizaciones por los Derechos Humanos registró al menos 5 muertos, 166 heridos y 123 detenciones

Finalmente, ayer el mandatario accedió a recibir por primera vez a los referentes de los movimientos indígenas, representados por el líder de la Conaie, Leónidas Iza. El encuentro fue mediado por la Asamblea Nacional y la Iglesia.

Si bien el punto de quiebre para este estallido social fueron los aumentos de precios en el combustible, las protestas manifiestan un cúmulo de insatisfacciones que radican fundamentalmente en una profunda crisis económica que ha elevado el costo de vida de la población y ha generado una fuerte caída de más sectores a la pobreza.