Entre reclamos por retrocesos y propuestas de soluciones, la celebración de la participación de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner en las próximas elecciones legislativas tuvo el rol preponderante en el Primer Encuentro Federal de Derechos Humanos que un grupo de secretarios provinciales abocados al área organizaron ayer en la Universidad Nacional de Avellaneda. “La gente sabe que la única posibilidad de no tener más retrocesos es la continuidad del proyecto que terminó hace un año y medio”, propuso el secretario de Derechos Humanos de Santa Cruz, Horacio Pietragalla. La convocatoria duplicó las expectativas de los organizadores, que calcularon que hubo más de 1200 personas. 

Salvo Formosa, todas las provincias tuvieron representación en el encuentro. Hubo referentes de organismos de derechos humanos, sobre todo jóvenes, como Hijos y nietos recuperados, como Victoria Montenegro, y  representantes políticos, como las diputadas Diana Conti y Liliana Mazzure.   

Un conjunto de secretarios de Derechos Humanos dio la bienvenida. Sus saludos frente al micrófono a la candidatura de Cristina Fernández para las próximas elecciones legislativas fueron celebrados con “Vamos a volver” y  de dedos en V, además del ya clásico “Como a los nazis les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar”. “La candidatura de Cristina fue un shock de esperanza”, postuló Pietragalla y remarcó que la continuidad del proyecto puesto en marcha en 2003 por Néstor Kirchner es “la única posibilidad de rearmar las políticas de derechos humanos y no tener más retrocesos”. 

El cierre también fue político, encabezado desde el escenario, por el diputado Máximo Kirchner, los intendentes de Avellaneda y Ensenada, Jorge Ferraresi y Mario Secco. Con sus pañuelos blancos participaron las Madres de Plaza de Mayo Tota Guede y madres de Jujuy; la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto; y Lita Boitano, de familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas. Las acompañó el titular de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky; Walter Correa, secretario general del sindicato de curtidores; el ex secretario de derechos humanos nacional Martín Fresneda y Montenegro.   

Secco advirtió: “Tenemos que prepararnos muy fuerte para esta contienda electoral. Tenemos que luchar. Ese ‘vamos a volver’ tiene nombre y apellido y se llama Cristina Fernández de Kirchner”. Boitano felicitó por la organización y dijo que “encuentros como este” le “levantan” el ánimo. de Carlotto recordó la lucha de su hija Laura y aseguró que “no fue en vano” y postuló que “la manera de ganarle a la tristeza es hacer lo que estamos haciendo acá hoy, juntarnos y pensar”. Recordó su primera reunión con  Kirchner y su planteo de Justicia: “Fue un visionario, luego las leyes de impunidad cayeron”. Por último remarcó que “tuvimos 12 de años de una primavera que nos enseñó a participar y a empujar a los jóvenes a acompañarnos. Hoy nos sentimos huérfanas de esa relación entre gobierno y pueblo y ahora sufrimos”.  

Máximo Kirchner dijo que “da una bronca terrible” el hecho de que Mauricio Macri haya ganado las elecciones presidenciales de 2015 “porque uno sabe lo que le costaron estos 12 años al pueblo argentino”. En ese sentido, se preguntó “con qué información la sociedad tomó esa decisión” de convertirlo en presidente, apuntó al “enorme monstruo de comunicación que está enfrente” y abrió la convocatoria “a la tarea absolutamente necesaria” de “ir casa por casa, rancho por rancho, y contar por qué y para qué este gobierno hace lo que hace”. “Las políticas de Néstor y Cristina trataron de llegar a las mayorías. Ahora tenemos que animarnos a construir lo que viene. Sabíamos que había cosas que faltaban. Vamos por eso”, concluyó.

Más temprano, los participantes se habían repartido en aulas de la universidad para trabajar en las diferentes comisiones, que terminaron desbordadas. Derechos humanos y lesa humanidad (dividida en dos, Sitios de memoria y juicios), trabajo, educación, género, diversidades, migrantes, comunicación, violencia institucional y salud mental fueron los equipos de trabajo que reunieron a centenares de participantes, muchos de los cuales que quedaron sin hablar por la falta de tiempo. Cada una con sus respectivas problemáticas, las conclusiones aportaron un patrón común que atraviesa todas las áreas: “El congelamiento y retroceso de las políticas públicas relacionadas con los derechos humanos se reveló con fuerza desde el comienzo de la gestión de Macri –apuntó Pietragalla–. El sentimiento que hay, que atraviesa a todos, es el de pérdida. De que se está perdiendo esa política de derechos humanos que antes estaba abrazando a todo este colectivo que está presente acá”. 

“Las esperanzas de modificación de la situación presente están atadas directamente a lo que va a pasar el martes”, postuló el ex diputado y nieto recuperado en relación al lanzamiento de la campaña de Unidad Ciudadana, el frente electoral que articuló CFK. 

El encuentro –según Pietragalla, su principal organizador– fue “el puntapié inicial de algo más grande. Buscamos conformar una red nacional de derechos humanos y antes de diciembre contar con consejos regionales de derechos humanos para empezar a debatir más profundamente por región”.

La consigna “Vamos a volver” estuvo presente en las conclusiones de casi todas las comisiones, que fueron leídas en el cierre del encuentro y que integrarán una plataforma legislativa a la que se invitará a que adhieran los candidatos de todos los espacios. En ellas hubo diagnósticos de situación, reclamos y propuestas de trabajo a futuro, un futuro que todos y todas vislumbran con Fernández de Kirchner a la cabeza de las decisiones políticas. El planteo de que “no hay solución gremial sin solución política y esa solución política la encarna Cristina Fernández de Kirchner”, esbozado por los participantes de la comisión de trabajo, es una muestra en ese sentido. La comisión de género apuntó a tomar como “ejemplo la figura de la Cristina como la de una mujer que viene a romper el rol de género en la política”. La comisión de Comunicación abogó por el fortalecimiento de los medios populares con “una agenda propia elaborada en base a la plataforma política de Unidad Ciudadana”. La mayoría de las comisiones de trabajo exigieron la renuncia al secretario nacional de Derechos humanos, Claudio Avruj, y la liberación de Milagro Sala y todos los presos políticos.