Emiliano Martínez (5): en apenas su partido número 20 con la Selección, tuvo toda la mala suerte que le venía escapando. Víctima de la definición esquinadísima de Al Shehri en el 1-1. Voló de lado a lado en la jugada del 1-2 y su manotazo no alcazó para ahogar el terrible golazo de Al Dawsari.

Nahuel Molina (4): con Di María por su costado, fue el lateral que menos pasó al ataque. Pero cuando lo hizo, fue con criterio. Metió una linda bola para De Paul en el área al final del primer tiempo. Quedó en la foto del 1-2 por un quedo increíble dentro del área, cuando deja dominar una pelota dividida a Al Dawsari sin siquiera molestarlo.

Cristian Romero (3): fue todo felicidad para el Cuti cuando Arabia no atacaba, incluso tomó la lanza en el primer tiempo y se mandó al ataque, mostrando sus dotes de jugador total con un enganche espectacular dentro del área rival y un pase al medio menos acertado. Con Arabia en ataque fue todo decepción, falencias y frustración, como diría un poco querido comentarista televisivo. Perdió en el mano a mano con Al Shehri en el gol del 1 a 1: esperó de más a ver qué hacía el delantero y éste le ganó un tiempo. Salió a los 58 con la cosa 1-2 y quedó muy expuesto por su condición física, uno de los grandes temores de la previa por sus recurrentes lesiones.

Nicolás Otamendi (4): en su tercer Mundial y primero como segundo central, tuvo más trabajo del esperado. Hizo su papel de chico malo de la defensa al no aceptarle las disculpas al 5 saudí tras un choque. Tuvo buenos cruces con el equipo mal parado, pero falló en ambos goles. En el primero dudó y terminó fuera de cuadro; en el segundo realizó un flojo despeje en pleno hecatombe en el área argentina.

Nicolás Tagliafico (3): arrancó complicado porque en su sector habitaba un sol rabioso, pero ese fue el menor de sus males. Con un desacierto suyo arrancó la jugada del 1-2: fue a luchar de cabeza una pelota en la que ya estaba Papu, perdió y lo desbordaron. Casi se anota el 2-2 cuando un remate de Lisandro Martínez se desvió en él. Dejó la piel cortando una contra peligrosa, yendo de cabeza ante una dividida. Salió a los 70.

Rodrigo De Paul (3): el que siempre rinde en la Selección, no rindió. Parte del gran planteo del francés Renard fue tapar el mediocampo argentino y De Paul fue uno de los que sufrió la trampa. Falló muchos pases (80 por ciento de precisión) y perdió bastantes pelotas. Incluso se lo notó falto de confianza cuando le quedó una pelota en la puerta del área en el primer tiempo que mandó a las nubes. Scaloni lo aguantó todo el partido, confirmado que es un jugador clave para las aspiraciones de la Selección.


Leandro Paredes (5):
 le hicieron el discutible penal que abrió el marcador y se mostró muy activo en la primera parte. También preciso: acertó 46 de 49 pases en ese tramo (93 por ciento de efectividad). Tras la zozobra por el empate perdió una pelota complicada y generó otra agarrada de cabeza en los hinchas. Fue con todo pero no llegó a tapar el disparo del 2 a 1. Pagó los platos rotos y salió en la triple variante de Scaloni para ir por el empate.

Alejandro Gómez (5): se ganó el puesto de Lo Celso -al menos en el debut- pero jugó mucho más abierto, casi que de carrilero. En defensa, pegado a Tagliafico y en ataque, de wing. Fue uno de los pocos que arriesgó a desnivelar en el mano a mano y, aunque no le salieron todas, consiguió infracciones con su buen manejo del arte de la simulación. Muy lindas pelotas a Messi y Lautaro en dos de los goles anulados.

Ángel Di María (4): su primer desborde llegó al minuto y medio del partido y la cosa pintaba para lucimiento del exCentral. Pero se fue empecinando con encarar para adentro y desaprovechó la oportunidad de ir a fondo. En la faceta defensiva no se sonrojo en ponerse de 4 cuando Molina quedó mal parado; tampoco para ir al piso a luchar divididas. Llegó un par de veces a situación de gol, pero en ambas remató livianito o desperfecto.


Lautaro Martínez (5):
 dos definiciones impecables, una festejada y cero goles. Otra de las víctimas de la excelente tarea saudí tirando el offside (le cobraron tres). Como es habitual en la Scaloneta, tocó pocas pelotas y cubrió a Messi en la faceta defensiva. Cuando Argentina perdía se combinó muy bien con Di María para asistir a Messi, que no llegó a definir en el área. Terminó siendo la única esperanza de gol albiceleste al ser buscado constantemente con centros.

Lionel Messi (4): justo a los 10 minutos, el 10 abrió el marcador con un penal tan jugado como acertado: arquero a un lado y pelota, despacito, al otro. Casi que como una cuestión de alternancia volvió a mojar en un debut copero luego del fallido partido vs Islandia en 2018 (en 2006 marcó en su primer partido, vs Serbia y Montenegro; en 2010 no pudo con Nigeria; y en 2014 marcó ante Bosnia y Herzegovina). Definió muy bien en uno de los tres goles anulados, pero poco cuenta con lo que vino después. Perdió la pelota en el empate saudí y el equipo quedó muy mal parado. Tuvo dos claras para empatarlo: a los 55 fue anticipado en el área luego de una gran jugada de Lautaro y Di María y a los 83 cabeceó livianito a las manos del arquero tras un centro de Fideo. A los 94 minutos, con el arquero en cualquier lado tras chocar con Molina, se engolosinó en vez de rematar y se la sacaron.


Lisandro Martínez (5):
  el defensor del Manchester United pedía pista en la previa y se suponía que terminaría jugando con el correr de los partidos. No tardó ni uno en meterse en el equipo, reemplazando a Romero, aparentemente lesionado. Se comió el gol que hubiera sido el 2 a 2 con un remate que le da a Tagliafico y termina sacando el arquero. Con Arabia replegada, casi no tuvo trabajo en defensa.

Enzo Fernández (5): entró para tener pierna fresca en el mediocampo, compensando la salida de Papu Gómez por Julián Álvarez. No pudo desnivelar.

Julián Álvarez (4): Scaloni apostó por el exRiver, que venía enrachado en el Manchester City. Le quedó la última, de cabeza, a los 10 minutos de descuento. Pero su testazo fue cosa fácil para el arquero saudí, una de las figuras del partido.

Marcos Acuña (-): más ofensivo que Tagliafico, el neuquino entró para estacionarse en la izquierda y abrir la cancha al extremo. Se encargó de los córners desde su banda y apenas ingresó ubicó bien a Messi con un pase largo.