Socialmente permitido en el verano, condenado el
resto del año, el ocio sufre de un arraigado estigma moral. Vale averiguar de
dónde viene su injustificado desprestigio y qué consecuencias acarrea no
practicarlo, así como sus gratificantes ventajas. Y de paso, echar una mirada a
la involución del descanso en la historia y cómo se llega a las vacaciones,
invento bastante moderno que invita tanto al relax como a la aventura.