Una voz en el camino

Varios medios oficialistas difundieron con insistencia y sin responsabilidad las declaraciones de un camionero que dijo haber transportado en Gualeguaychú a un joven que, horas después, pensó que podría ser Maldonado. Al día siguiente ya no tenía dudas, venía de Chubut con su bicicleta; sólo le faltó recitar su documento de identidad. Cuando el actor Francisco Maestre, alertado por amigos y familiares, se presentó para aclarar la confusión pudo comprobarse que no era ni siquiera parecido. Sólo un joven barbudo, así como cualquier anciano con boina evocaba hace diez años la estampa de Jorge Julio López. El viernes apareció un segundo camionero. Sin identificarse llamó por teléfono a la radio LU20 en Rawson, durante el programa “Se nos viene la noche”, del periodista Carlos Di Filippo. Dijo que el 2 de agosto luego de pasar el puesto de Gendarmería de El Hoyo, donde charló con varios de sus efectivos, siguió rumbo a Bariloche. Agregó que Santiago Maldonado le hizo dedo frente a la estación de servicio de El Hoyo. No lo levantó porque transporta mercancías peligrosas y tiene prohibido llevar a nadie en la cabina. El camionero no sólo contó su historia, también comunicó su opinión: “Me parece una operación muy armada antes de las elecciones”. Di Filippo no cabía en sí de júbilo. Dijo que no podía descartarse ninguna hipótesis e informó cuál es su preferida: que Santiago Maldonado “sea parte de una campaña política y esté tomando mate tranquilo”. Le hizo escuchar la grabación del camionero al fiscal Oscar Oro, quien se sumó a las especulaciones con su propia historia. Oro actúa en una causa en la que se investiga un ataque que habría ocurrido el 21 de julio a una estancia de Benetton, cuyo puestero habría herido con un cuchillo a uno de los incursores. Oro dijo que podría ser Santiago Maldonado, que no sería un huésped solidario de la comunidad sino un militante. Como Milman, por algo habrá sido. Desde el menemismo, Di Filippo es el jefe de la corresponsalía de Télam en Rawson y constante reproductor de los libelos antimapuche del gobernador Mario Das Neves y su ministro de Gobierno, Pablo Durán, para quienes los miembros del Pu Lof son “terroristas” y “delincuentes”. A partir de 2006, cuando el cabo Carlos Alegre denunció que desde la base aeronaval de Trelew se realizaban tareas prohibidas de inteligencia sobre organizaciones políticas, gremiales y sociales, Di Filippo sesgaba la información de modo de presentar al denunciante como un traidor a sus camaradas y un desertor. En 2012, durante el juicio por la masacre de 1972 en esa misma base Di Filippo entrevistó a familiares del agente penitenciario Juan Gregorio Valenzuela, abatido durante la fuga de la U6 de Rawson y argumentó que hubo “muertos de los dos lados”.