Hay un video en el Instagram de Manu Sija que deja a las claras el rol que este changosolo tiene en el panorama contemporáneo de la música popular local. Manu, con remera negra de mangas en transparencias y micrófono pequeño pegado a la boca, le dice a León Gieco: "¿Qué hacemos, vamos a grabar algo?", a lo que el propio Gieco responde: "Dale, te grabo el chancho." Acto seguido el experimentado León acerca un muñeco con forma de animal rosado, que chilla al apretarlo, a un micrófono. Más veloz que un trueno Manu lo samplea y se transforma en parte de la base de la célebre canción "Los Salieris de Charly".

Estamos en el show "Alza la voz", el cual Gieco compartió hace unos días en el Teatro Coliseo junto a sus colegas Juan Carlos Baglietto, Hilda Lizarazu y Lito Vitale. Manu Sija, con su corta edad y su amplia experiencia en diversos instrumentos, fue uno de los invitados de lujo aportando: percusión, violín, sampling en vivo y su propia voz, tan cristalina como disidente. Pero no solamente al servicio de las composiciones de artistas consagrados es que este pequeño gran músico lleva adelante su carrera musical. Hay un torrente de potentes canciones propias, y así también exquisitas reversiones, en su flamante disco doble "Ecléctica". 

"Es un disco doble, pero en cuestión de streaming es un disco largo", nos dirá mateando y con la resolana de fondo desde su actual residencia de Almagro en donde convive con su novio desde hace nueve años. El disco es largo y variado, como el propio título promete. A Sija se le nota cierta timidez orgullosa cuando se refiere a la cantidad de invitados con los que cuenta "Ecléctica". "Todos los que están en el disco son amigos que, bueno, algunos son muy famosos", nos dice entre risas. Confiesa estar muy contento con cómo se fueron armando los cruces y las combinaciones que lxs invitados interpretan en las canciones. Enteramente grabado en su natal Simoca, en la provincia de Tucumán, el disco cuenta con invitadxs como: Teresa Parodi, Leon Gieco, Nito Mestre a quiénes no hace falta presentar, pero también es un ponarama de talentos más jóvenes como la colombiana Marta Gómez o Raly Barrionuevo entre muchxs otrxs.

El arte de tapa de "Ecléctica" es del genio de Ale Ros, conocido art designer de música nacional.


Entre plumas y bombos

La tapa de "Ecléctica" es todo un manifiesto: fondo rosa furioso y el cuerpo de Manu arrodillado (¿o sentado?) debajo de un poncho típico. Esta pose conforma, claramente, el contorno de un volcán que en lugar de lanzar lava por los aires parece escupir plumas rosas que no son otra cosa que un tocado de vedette en la cabeza de Sija. Toda una trampa al ojo. El diseñador detrás de esta belleza es nada más ni nada menos que Alejandro Ros, quien ilustrara magistralmente por tantos años las tapas de este suplemento. 

"Yo ya estaba enloquecido con la tapas que Ros le viene haciendo a Juana Molina y cuando me enteré que era tucumano, más aún." Y reconoce que es un gran acontecimiento tener a Ros en el diseño de un disco suyo justo en esta oportunidad. La ambigüedad sexogenérica que presenta el seudónimo del músico junto al título del disco se refuerza especialmente en la reversión de la canción "Ese beso" de Leda Valladares, que Sija interpreta junto a Flor Bobadilla Oliva y a Nadia Larcher. 

En ese bolero, la voz especialmente aterciopelada de lxs tres intérpretes marca un punto cúlmine del disco. Otro punto fuerte es la versión del clásico de Atahualpa Yupanqui "La Raqueña". Producida junto a Luis Bacqué y con la voz invitada de Liliana Herrero, no tiene nada que envidiarle a las mejores producciones pop de artistas como Junior Boys Róisín Murphy. Manu Sija reconoce que haber tenido la fortuna de viajar por muchos lugares del mundo con su propio repertorio y canciones, así como también siendo sesionista para otrxs artistas ha enriquecido su propio sonido

Y considera que la reversión que hicieron junto al artista gallego Xabier Díaz "Chayita del Vidalero & Xota Delira" es un excelente ejemplo de ello. Es una mezcla entre una jota gallega y una chaya riojana. "Caben perfectamente las dos y el arreglo yo lo hice para que vaya entrando la chaya y luego entre un poquito la jota y se vayan cada vez juntando más y al final terminamos los dos al mismo tiempo cantando la jota y la chaya y sonando juntas quedan perfectas, creo que eso es la demostración de que la distancia física es sólo eso, porque la música une al universo entero", enuncia entusiasta cruzando los dedos de las dos manos entrelazándolas sobre su mate.

Sija es multiinstrumentista, como Pedro Aznar, a quien admira. 


Influencias

Cuando le preguntamos qué le pasa con Pedro Aznar como artista de una generación anterior, también multiinstrumentista y relacionado con el folklore y el rock, es decir la música fusión, Manu Sija hace silencio para luego declarar: "Sí, lo amo con toda mi alma." Es conocido el episodio en el que una fuerte conexión musical llevó a Aznar a abandonar Serú Girán, en uno de sus picos más altos de popularidad, para irse a tocar a la banda de Pat Metheny; músico referente y pilar fundacional del universo musical de Sija. A tal punto que fue él mismo quien realizó la apertura de los shows que Metheny diera el año pasado en el Gran Rex. 

Volviendo a Aznar, Sija dice sentirse identificado con él en muchos aspectos pero sobre todo en el hecho de ser multiinstrumentista. El changosolo reconoce que, siendo más joven, tocar muchos instrumentos le daba cierta vergüenza o timidez. Atribuye esto último a que mucha gente de su círculo aplicaba la idea basada en el refrán zapatero a su zapato, en el sentido de que uno debería concentrarse en un único instrumento o habilidad y perfeccionarse en eso. Sija reconoce en Aznar un referente en ese sentido: se pueden tocar muchos instrumentos y eso puede ser una habilidad en sí misma sin perder calidad.

Entrevistado hace unos años para este mismo suplemento Manu no olvida el título que se eligió para la nota: "Deja que quiera como yo sé", último verso de la hipercélebre canción popular "Zamba de mi esperanza", en esa nota Dani Umpi entrevistaba a Manu específicamente sobre los clisés discriminatorios respecto a las diversidades sexoafectivas en el mundo del folklore. Recordando ese momento de un pasado no tan lejano Sija recupera y reivindica esa libertad para acercarse a la música folklorica sin forzar el modo de querer ni el posible destinatario y/o generador de la inspiración. "Yo siento que en la música siempre he tratado, y por suerte puedo lograrlo, de hacer música con total libertad sin importarme si estoy retomando una canción de Atahualpa Yupanqui o de Los Chalchaleros o de quién sea porque también las tomo como mías".

Y agrega: "Sentir que nací con el folklore como música principal en mi vida desde muy chico me hace no sentir prejuicios a la hora de reversionar esas canciones que aparecen en mi repertorio." Pero no sólo de reversiones se alimenta el repertorio de este artista. "En "Ecléctica" de las seis canciones escritas por mí, cuatro están dedicadas a mi papá. Él con su partida de esta vida me regaló la libertad, que si bien en lo musical la tenía, de poder expresar lo que siento en mis canciones sin pensar tanto en si la poesía me gusta mucho o no; si no en lo que estoy diciendo, antes no me animaba a mostrar canciones con un contenido tan íntimo." Como muestra basta una de las canciones más emotivas del disco en donde la conjugación en primera persona del verbo haber ("Hay") se transforma en una interjección de dolor (ay) por la muerte del padre amado. "Hay vientos que pasan / Hay lunas que cambian / Hay cuerpos que viajan / Y hay almas que saben cuándo descansar / Hay tiempos felices / Hay tiempos terribles / Hay soles que brillan / Y hay luces que aunque no quieras se apagarán / Ay cómo duele / Mi mundo si no estás vos / ..."

"Toda la música del disco nace de una raíz folklórica latinoamericana que está representada en el poncho, en su tapa Ros logró plasmar ese universo tan variado pero a la vez unido que hay dentro del álbum", nos cuenta Manu. "Y el teatro de revista porteña también tiene esa cosa, tiene baile, tiene humor, monólogos, es también una cosa muy ecléctica. Muchas veces bastardeada, pienso yo, pero es una parte de la cultura de esta ciudad a fin de cuentas. Yo siendo del interior me he criado viendo a la siesta las discusiones de Moria en la tele, entonces todo esto es parte de mi cultura también", reflexiona Sija. 

Luego nos cuenta que desde la provincia todo el imaginario de la calle Corrientes y de los grandes teatros tiene un aura que hoy en día, al verse a sí mismo en una pantalla gigante promocionando su nuevo show en esa calle, lo relanza a ese mundo del changosolo que jugaba a tocar en esos lugares. Estando en el fondo de su casa con perros y gallinas de público, nos cuenta que toda esta situación era muy graciosa para su familia y que el hecho de que la presentación de este disco sea en un teatro mítico como el Astros le da todo un tono casi mágico. Será cuestión de comprobar esta magia en vivo y en directo entonces.

Manu Sija presenta "Ecléctica" el domingo 8 de octubre a las 20 horas en el Teatro Astros, Avenida Corrientes 746 (CABA), entradas desde $4000 en Entrada Uno