El equipo mejoró mucho su nivel y venció con claridad a Banfield para seguir arriba en la tabla
River fue un huracán bajo la lluvia de Núñez
El conjunto conducido por Marcelo Gallardo empezó perdiendo rápidamente, pero con un juego convincente pudo dar vuelta el resultado. El jueves se presenta en Bolivia por la Copa.
Gonzalo Martínez, el más destacado de River en la tarde de ayer, festeja el gol propio luego de una gran definición. Saracchi se suma en el festejo.Gonzalo Martínez, el más destacado de River en la tarde de ayer, festeja el gol propio luego de una gran definición. Saracchi se suma en el festejo.Gonzalo Martínez, el más destacado de River en la tarde de ayer, festeja el gol propio luego de una gran definición. Saracchi se suma en el festejo.Gonzalo Martínez, el más destacado de River en la tarde de ayer, festeja el gol propio luego de una gran definición. Saracchi se suma en el festejo.Gonzalo Martínez, el más destacado de River en la tarde de ayer, festeja el gol propio luego de una gran definición. Saracchi se suma en el festejo.
Gonzalo Martínez, el más destacado de River en la tarde de ayer, festeja el gol propio luego de una gran definición. Saracchi se suma en el festejo. 
Imagen: DyN

River logró su segundo triunfo consecutivo en la Superliga tras ganarle 3-1 a Banfield en el estadio Monumental, y se mantiene en lo alto de la tabla de posiciones con puntaje ideal. Con un gol tempranero, Renato Civelli abrió el marcador para la visita, pero el conjunto de Marcelo Gallardo lo dio vuelta con goles de Javier Pinola, Gonzalo Martínez e Ignacio Scocco, este último en el complemento y de penal. Si bien la lluvia inclemente caída en las últimas 48 horas no llegó a inundar el campo de juego, fue dificultoso jugar por abajo y dominar la pelota, que se frenó en algunas sectores durante varios momentos del encuentro. Tal vez por esta circunstancia el juego brusco tampoco faltó a la cita.

Ambos equipos venían de ganar en sus debuts respectivos en el presente torneo doméstico. El conjunto Millonario había impuesto de visitante frente a Temperley por la mínima diferencia y sin jugar bien, según admitió su entrenador. Por su parte, los del Sur del conurbano venían de ganar 2-1 en el Florencio Sola a Belgrano.

Con el cielo cargado de nubes negras y de a ratos bajo una lluvia torrencial, Banfield pegó primero cuando apenas se jugaban dos minutos de juego. La ventaja la obtuvo Civelli de cabeza al ganarle la posición a Pinola, luego de un tiro libre que vino desde la izquierda. 

Pero ya en ventaja, los dirigidos por Julio César Falcioni no supieron qué hacer. Entonces River creció con el correr de los minutos y empezó a tener la pelota, a administrarla correctamente y a presionar arriba para complicar la salida de la visita, que pese a haber madrugado al anfitrión, su juego no prosperaba.

Con ese panorama, Pinola también de cabeza logró el empate y luego, sobre el final del primer tiempo, el ex Racing y Central también inició la jugada del segundo gol, dado que quitó en la mitad de cancha, se mandó al ataque, hizo una pared con el juvenil uruguayo De la Cruz y habilitó al Pity Martínez con un pase entre líneas, para que éste definiera con un zurdazo bajo. De este modo, el Taladro, que inesperadamente golpeaba primero, poco después acabaría yéndose al descanso abajo en el marcador.

Ya en el complemento, el conjunto local dominó y aprovechó los espacios que dejaba la visita, que se adelantaba en su afán de conseguir el empate. Tras unos primeros 45 minutos con muchos errores, el volante central Iván Rossi –un ex Banfield– creció en la segunda etapa, se asentó, cortó mucho del juego del Taladro y realizó correctos relevos defensivos.

No obstante, si los de Falcioni tenían alguna esperanza de igualar, la misma se esfumó cuando promediando la etapa el arquero debutante, Facundo Altamirano, le cometió infracción a Nacho Fernández y Scocco cambió el penal por gol. El 3-1 fue lapidario y no admitía discusiones. Con poco, Banfield intentó sobre el final, generó cierto riesgo, pero no le alcanzó. Es que la diferencia de jerarquía entre ambos planteles se notaba demasiado, por lo que River terminó llevándose un triunfo claro y justo ante su gente.

Ahora, al Millonario le espera una parada brava el próximo jueves en Bolivia, ante Jorge Wilstermann, por los cuartos de final de su máximo objetivo del año: la Copa Libertadores.