Pedido de informes por la denuncia de los trabajadores del Parque de la Ciudad
El descargo que fue un mea culpa
El director del Parque reconoció ante los trabajadores la veracidad de lo publicado por este diario sobre la cesión de un grupo electrógeno al Golf y las multas de los autos oficiales. Dos legisladores pidieron informes.
Por la denuncia, los legisladores Andrea Conde y José Cruz Campagnoli piden informes.Por la denuncia, los legisladores Andrea Conde y José Cruz Campagnoli piden informes.Por la denuncia, los legisladores Andrea Conde y José Cruz Campagnoli piden informes.Por la denuncia, los legisladores Andrea Conde y José Cruz Campagnoli piden informes.Por la denuncia, los legisladores Andrea Conde y José Cruz Campagnoli piden informes.
Por la denuncia, los legisladores Andrea Conde y José Cruz Campagnoli piden informes. 

La denuncia de los trabajadores del Parque de la Ciudad sobre “la cesión irregular” de un grupo electrógeno valuado en 600 mil pesos al vecino Golf Club José Jurado y los casi 40 mil pesos de multas que acumulan dos vehículos oficiales al comando de sus principales funcionarios políticos –publicada por PáginaI12– generó un pedido de informe al gobierno de la Ciudad para que aclare las irregularidades. Aunque el proyecto de resolución presentado por los legisladores Andrea Conde y José Cruz Campagnoli (ambos del FpV) aún debe atravesar el trámite legislativo, el “gerente” del Parque, Enrique Aubeyzon (designado por el Ministerio de Modernización porteño), hizo su particular “descargo” ante los trabajadores tras ser ratificado en el puesto: sostuvo que por la “confraternidad” que existe con el Golf privado sus talleres repararían el Grupo pero admitió que “hubo un error administrativo. Nos falta un documento oficial”, que refrende los motivos del traslado y el incierto destino del grupo de no haber mediado la denuncia de los trabajadores. “No se si las multas hay que pagarlas porque es sacarle plata de un bolsillo y metérsela en el otro al mismo gobierno de la Ciudad”, se justificó Aubeyzon para luego reconocer que ni él ni sus asesores –que acumularon las infracciones “solo en la Ciudad”– tienen el registro que los habilite conducir vehículos oficiales que exige el gobierno porteño.

El pedido de informe elaborado por Conde y Campagnoli tiene seis puntos sobre la “cesión irregular” del grupo electrógeno y el “uso irregular” de vehículos oficiales. Que “informe si un grupo electrógeno Caterpillar modelo SR-4 perteneciente al Parque de la Ciudad fue cedido al Golf Club José Jurado. En ese caso, indique bajo que trámite administrativo fue cedido y qué retribución obtuvo el Gobierno de la Ciudad por esa transacción”, así como el repuesto extraído a otro grupo similar. Que   “indique si los funcionarios afectados al Parque de la Ciudad poseen registro especial para manejar autos oficiales” y que si los mismos asignados al Parque –con patentes KTK 238 (VW Amarok) y FHA252 (Peugeot Partner)– registran multas; y que “indiquen monto, fecha, hora y lugar” con copia de las mismas.

Por último, que “informe si tanto el Ministerio de Modernización, Innovación y Tecnología de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a través de las áreas correspondientes, ha tomado conocimiento de lo actuado y ha procedido a dictar alguna medida administrativa interna sobre la actuación”. “Presentamos este pedido de informes ya que vemos con preocupación el posible vaciamiento al Parque de la Ciudad”, sostienen en sus fundamentos los legisladores Conde y Campagnoli, que también recibieron las denuncias de los trabajadores del Parque.

Aubeyzon reunió a los empleados del Parque el sábado 26 de agosto para leer su “descargo personal” y el de sus asesores –el abogado Juan Lozada Olmedo y el arquitecto Damián Di Salvo– sobre la nota publicada por PáginaI12 que recogió la denuncia de los trabajadores. La reunión se extendió por mas de una hora y media ante cuestionamientos, dudas y la incertidumbre sobre el futuro del Parque que expresaron cerca de 40 trabajadores.   

El funcionario le adjudicó a la nota “hechos verdaderos, amplificados, fuera de contexto, y hechos falsos” por “la malicia de algunas personas que trabajan en el Parque de la Ciudad. Sin pruebas”. “Es una nota eminentemente política. No soy un funcionario político ni estoy en campaña. Hago gestión”, insistió Aubeyzon, que pocos minutos después debió reconocer su carácter de “funcionario político”. 

–¿Cuáles son verdades y cuales calumnias? –le preguntaron los trabajadores.

–El equipo no está. Claro – reconoció Aubeyzon.

Justificó su traslado en la intimación del Ministerio de Desarrollo Urbano para que quite en “48 horas” el Grupo del lugar donde se construye la Villa Olímpica y decidió llevarlo al Golf, donde por “confraternidad” reparan “tractores del parque, desmalezadoras, etc”.

–¿Hizo alguna nota, sobre el patrimonio, salida del Parque para reparar y volvía al Parque? –le preguntaron.

–Hubo un error administrativo. Nos falta un documento oficial –respondió el gerente.     

“No pudo ser reparado, no funciona ese generador. Como gesto de buena voluntad lo están cuidando bajo su techo y la promesa de repararlo”, insistió. Tampoco pudo justificar por qué decidió llevar a reparar al Golf herramientas de trabajo si existe personal capacitado en el Parque para realizarlo. “No hay contraprestación alguna”, dijo Aubeyzon sobre su vínculo con el Golf privado, afirmó que es un lugar “abierto” en un predio “concesionado por la Ciudad” donde también almuerzan funcionarios de otras áreas como de la “corporación Buenos Aires Sur”. “Yo no tengo handicap (valoración del nivel de un jugador), Di Salvo nunca agarró un palo,  juega el doctor Losada. No está tampoco jugando todos los días”, sostuvo para buscar desmentir la afición por ese deporte y el tiempo que él y su equipo pasan en el Golf Club José Jurado, que según los legisladores que pidieron el informe “posee un permiso precario”.

Aubeyzon justificó el uso de los vehículos que conducen sin permiso por “problemas de seguridad” en la zona, un tema por el que los trabajadores habían pedido una reunión en tres oportunidades y que no concedió. El día de la reunión, los trabajadores se enteraron que le habían sido robadas herramientas propias que llevan al Parque para trabajar. Luego dijo que no sabía si tenía sentido que el Gobierno de la Ciudad cobre las multas acumuladas por los funcionarios –”solo en la Ciudad”– que luego serían cobradas por el propio Gobierno porteño.      

“Esto es una gota en el océano frente a lo que pasó en el Parque de la Ciudad en los últimos años, el vaciamiento del Parque de la Ciudad en los últimos años”, clamó para restar trascendencia a la denuncia de los trabajadores, y sostuvo que su degradación administrativa como funcionario es parte del “cambio feroz de estructura”: “a mí me dolió muchísimo que me bajen de director a gerente”, reconoció Aubeyzon, además de su remuneración económica. Buscó también aplacar la incertidumbre de los trabajadores sobre el futuro del lugar. Dijo que el concurso internacional que se adjudicaría este año para el Parque irá acompañado de una inversión de 18 millones de dólares, aunque no explicó cuál será entonces el rol de sus actuales trabajadores. Aubeyzon también detalló proyectos personales, como sumar ascensores a la torre panorámica del Parque y transformarla  en una “antena única de multifrecuencias como existe en otras partes del mundo”. “Pero de eso no quiero adelantar nada porque PáginaI12 va a decir que estamos privatizando”, sentenció ante los trabajadores.