Por el reconocimiento del Isauro Arancibia
Un reclamo urgente al Gobierno porteño
La institución, a la que concurren 400 jóvenes y adultos en situación de calle pide que el Ministerio de Educación apruebe la normativa para que se reconozca finalmente al lugar como una escuela pública. Denunciaron que el Gobierno, que ya intentó demolerlo para montar el Metrobus, los "vapulea" constantemente.
Imagen: Rafael Yohai

Los directivos y alumnos del Centro Educativo Isauro Arancibia para chicos y chicas en situación de calle organizarán un festival el próximo miércoles para reclamarle a la ministra de Educación, Soledad Acuña, y al jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, que reconozcan al establecimiento, al que concurren 400 personas diariamente, como una escuela pública antes de fin de año. Los trabajadores quieren garantizar la continuidad del proyecto educativo y denuncian que no gozan de estabilidad laboral.

“El macrismo tiene una obsesión con nosotros y son los únicos que no lo reconocen, porque hasta mandan alumnos de la universidad de Nueva York a capacitarse aquí”, aclaró a Página/12 Susana Reyes, fundadora del lugar.

El Ministerio de Educación aprobó en 2007 un proyecto presentado por los directivos para que los reconocieran como una institución de jornada extendida de jóvenes y adultos. Tenían cinco años para demostrar que podían funcionar como tal, pero todo cambió un año después, con el cambio de gestión. “Empezaron a denostarnos y ahora es como si un tuviésemos DNI, porque estamos en la ilegalidad”, resaltó reyes y puntualizó que el Isauro es “una institución poblada” donde se dictan distintos cursos de arte, emprendimientos de economía social y se brinda acompañamiento como Centro de Integración Social. “Acuña dice que no es una escuela porque nunca pisó el lugar, al igual que el presidente Macri”, sostuvo la directora.

Los directivos intentaron reunirse con Acuña, pero nunca les atendió el teléfono. La única vez que estuvieron cara a cara fue a pedido del juez Andrés Gallardo, quien ordenó al Gobierno que no demuela el edificio y frustró su intento de montar allí el Metrobús. Entonces, Acuña fue categórica con Reyes ante sus reclamos: “El Isauro no es una escuela”.

Para la fundadora, los funcionarios “no valoran lo que significa” este lugar, que logra que “se escolaricen los chicos” y “se corte la cadena de la calle”. “Es lógico porque el macrismo tiene algo contra la población vapuleada, le ha quitado sus derechos y ahora no hay ninguna política para ampararlos, por eso se meten con nosotros”, insistió.

“El Isauro”, como lo llaman en memoria del maestro tucumano asesinado por la dictadura el 24 de marzo de 1976, tiene guardería, primario, secundario y talleres para chicos en situación de calle o en alojamientos precario.

“Es la primera escuela a la que asisten pibes excluidos, es su escuela y se la queremos dejar para siempre para que sea ’la escuela de los pibes’ “, concluyó Reyes al reiterar el pedido de que se apruebe la normativa que les otorgue el tan ansiado reconocimiento.