La justificación del Gobierno porteño por la persecución a estudiantes
La hipótesis del mail suelto
La ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuña, dijo ante la jueza Liberatori que ella no había enviado el instructivo para que los directores de escuelas denuncien las tomas de colegios en las comisarías y ante la Justicia. Dijo sí que salió de un mail de su ministerio. La jueza le ordenó que ordene un sumario interno y de inmediato informe que esa orden no se debe poner en práctica.
Imagen: Pablo Piovano

La ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, aseguró ante la jueza porteña Elena Liberatori que no fue una instrucción ministerial el envío del instructivo para que los directores de las escuelas secundarias denuncien penalmente las toma de colegios, aunque reconoció que el protocolo fue enviado desde un mail del ministerio. Acuña planteó que se hizo sin su autorización y no descartó un supuesto boicot. Liberatori le ordenó que en 48 horas informe oficialmente a los directivos que no pueden aplicar ningún protocolo, que abra un sumario interno para investigar cómo fue hecha esa comunicación y que ponga fecha para reunirse con los estudiantes que toman los colegios, a quienes la ministra dejó plantados el miércoles pasado.     

La ministra de Educación se presentó después del mediodía en la audiencia convocada por Liberatori ayer, tras hacer lugar al amparo pedido por los asesores tutelares Mabel López Oliva y Gustavo Moreno y frenar la puesta en marcha del instructivo, que a pesar de que Acuña negó haberlo ordenado, se aplicó en cinco de los 22 establecimiento tomados por los estudiantes contra la reforma educativa denominada "Secundario del futuro". 

La directora General de Coordinación Legal e Institucional, Paula Daniela Colombo, había sido la única voz oficial en salir a negar la validez del instructivo, pero Liberatori advirtió en su fallo de ayer que Colombo carecía de “competencia legal para representar a la ministra de quien depende” y que la respuesta formal debería haber sido brindada por Acuña, quien dio recién hoy al ser convocada personalmente por la titular del juzgado Número 4 en el fuero Contencioso Administrativo y Tributario.

El correo que le llegó a los directivos de las escuelas porteñas salió de la casilla [email protected], con la firma del Coordinador de Supervisores, Gabriel Cruz. Acuña reconoció como oficial, pero sostuvo que no fue bajo órdenes suyas que fue enviado. Por eso, Liberatori le solicitó que se inicie un sumario interno para dilucidar las responsabilidades y que en el plazo de 48 horas, entre el lunes y el martes próximo, se dé aviso a las escuelas sobre su invalidez.  

Mientras duró el silencio de Acuña, los directivos de los secundarios Julio Cortázar, Manuel Belgrano, Mariano Acosta, Liceo 9 y Antonio Devoto, cumplieron con el instructivo “emanado por el Gobierno de la Ciudad”. Al hacer lugar al amparo, Liberatori no sólo había establecido la suspensión del protocolo, sino que recordó que en 2012 había dejado sin efecto una resolución similar dictada por el entonces ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich.

En la audiencia, la jueza también pidió que Acuña establezca una fecha y horario para recibir a los representantes de los centros de estudiantes que encabezan las tomas de las escuelas para recibir las críticas que los jóvenes tienen a la reforma educativa, que pretende que en el último año de enseñanza trabajen en pasantías para empresas y organizaciones de la sociedad civil. 

El miércoles pasado, los representantes de las 22 escuelas secundarias se habían acercado a las puertas de la cartera de Educación, donde esperaban ser recibidos por la ministra porteña, pero personal de seguridad del ministerio les impidió el ingreso. Antes de retirarse, los delegados de los centros de estudiantes firmaron una carta en la que dejaron constancia de que se les impidió participar de la reunión “por el hecho de haber implementado la medida de toma en sus respectivas instituciones educativas”.