Suspiria, Yorke, Suspiria…

Acaso emulando a su compañero de banda Jonny Greenwood –que además de tocar la guitarra en Radiohead, ha compuesto el soundtrack de Petróleo sangriento o Inherent Vice, de Paul Thomas Anderson, entre otras–, Thom Yorke incursionará en el séptimo arte. Como compositor, sobra aclarar... Así lo ha confirmado el músico, que tendrá la difícil tarea de musicalizar Suspiria, la –innecesaria– remake del clásico giallo de Dario Argento, de 1977, acerca de una muchacha que ingresa a una reputada academia de ballet sin sospechar que se trata de una mansión maligna. Una película emblemática hasta la brujeril médula –gratuitamente– versionada por el siciliano Luca Guadagnino (Yo soy el amor, Melissa P.), que fichó para la arriesgada misión a Dakota Johnson, Tilda Swinton, Chlöe Grace Moretz y Jessica Harper, protagonista de la cinta original. Y al músico inglés, como se ha dicho, que para su primera incursión como compositor de bandas de sonido deberá superar –o igualar– la sugerente y atmosférica obra de Goblin, banda tana de rock progresivo que además de dispensar la joyita del ‘77, hizo lo propio con otro film de Argento, Rojo Profundo, del ‘75. “El arte de Thom trasciende lo contemporáneo. Tener el privilegio de contar con su música y sonido para Suspiria es un sueño hecho realidad”, declaró el realizador Guadagnino, tirando correspondientes rosas a Yorke, al son de: “La profundidad de su creación y visión artística es tan única que nuestra Suspiria sonará innovadora y resonará con los espectadores. Nuestro objetivo es hacer una película que sea una experiencia transformadora: para esta ambición, no podíamos encontrar a mejor compañero que Thom”.